Ace of Base vivió el lado más oscuro de la fama: “Me desperté con un cuchillo en la garganta”
El cuarteto sueco sufrió amenazas de muerte de peligrosos grupos neonazis

Jonas Berggren, Malin Linn Berggren, Jenny Berggren y Ulf Buddha Ekberg de Ace of Base en 1993 / picture alliance
Manuela Behrendt era la joven alemana que se las ingenió para entrar en la vivienda de la familia Berggren. El 27 de Abril de 1994, tras varias noches durmiendo en un bosque cercano, consiguió llegó hasta la habitación en la que dormía Jenny, cantante de Ace of Base. "Me despertó con un cuchillo en la garganta", recordaría después. La agresión coincidió con un álbum debut que batía récords como el más vendido en la historia de la música. Era el lado oscuro de la fama.
Hubo una vez, hace mas de 30 años, un grupo de cuatro personas jóvenes procedentes de Gotemburgo, Suecia. Lo formaban dos hermanas, Jenny y Malin Berggren, su hermano Jonas, y su amigo Ulf Ekberg. Eran Ace of Base, la banda que conquistó el mundo a principios de los 90. Sus contagiosos ritmos dance, sus giras interminables o su ubicuidad en cada emisora de radio, les hizo tan grandes que en 1995 el Libro Guinness de los Récords Mundiales certificaron que su álbum ‘Happy nation’ (después relanzado como ‘The sign’), fue el debut más vendido en la historia (entre 19 y 25 millones de copias) hasta ese momento.
Y de repente, en la cima del éxito, como si de un cuento con moraleja sobre el precio de la fama se tratara, todo se desmoronó. Un terrible incidente interrumpió sus vidas y, casi literalmente, fue un mas que probable catalizador de su separación. El día 27 de Abril de 1994, Manuela Behrendt, una joven alemana de 21 años, irrumpió en la casa de la familia Berggren y llegó hasta el dormitorio de Jenny: “Me despertó con un cuchillo en la garganta”, recordaba la cantante en una entrevista exclusiva a Daily Record. La intrusa, que se presentó como fan de Ace of Base, la tenía agarrada del pelo.
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Y probablemente solo se salvó gracias al feroz grito que dio y que su madre describió en el documental ‘Ace of Base: All That She Wants’ como “La cosa más extraña que escuchado jamás”
Jenny Berggren explicó abiertamente su experiencia cercana a la muerte: “Ella estaba sobre mí con el cuchillo, yo estaba aterrada”. Afortunadamente, no estaba sola. Los padres de Jenny intervinieron rápidamente. Su madre, Birgitta, recibió cortes en ambas manos mientras desarmaba a la agresora. En The Sun Online, Jenny contó: "Había sangre por todas partes”. Pero la historia podría haber sido completamente diferente. “No estaba sola. No sé lo que habría pasado si mis padres no hubieran estado allí”
“Creo que esa fue la noche en la que nació la artista que había en Jenny. Tuve que considerar lo que era importante para mí. Y los fans eran importantes. Así que después de eso, me volqué de lleno en los fans, porque solo había una fan que había enloquecido una noche. Y eso no afectaba a los otros que eran encantadores, fantásticos”, reveló en The Sun.
“Es el lado oscuro de la fama, la otra cara de la moneda. Me desmoroné después del ataque”, declaró en Daily Record. “Yo solo tenía 22 o 23 años entonces. Recuerdo que después de ser agredida me enteré de que éramos Nº1 en Estados Unidos con “Sign”. Pero me importó un bledo. En lo único que podía pensar era en que casi me asesinan. Todo el mundo era como, ‘guau, vamos a hacer una gran fiesta’. Yo no quería una fiesta. Yo estaba destrozada”.
A Manuela, la agresora, se le prohibió regresar a Suecia tras el ataque. Se cree que estuvo siguiendo a la familia los días previos al ataque y se escondió en el bosque antes de entrar en la casa. Había pinchado las ruedas del coche familiar y había cortado el cable de televisión.
Linn Berggren, hermana de Jenny, no estaba allí esa noche, pero lo ocurrido le afectó tanto que nunca lo superó. Tanto Jenny como su hermano Jonas, sí recordaron el incidente. Pero ella no pudo. Poco a poco se fue distanciando... actuaba al fondo del escenario, tras el teclado, su aparición en los videos era mínima y su contribución vocal se hizo casi inexistente.
Ace of Base también tuvo que enfrentarse a otra terrible experiencia: las amenazas de muerte.
Durante su adolescencia, Ulf Ekberg, el único miembro que no pertenecía a la familia Berggren, había pertenecido a un grupo neonazi de skinheads “muy violenta”. Cuando decidió abandonar esa vida, sufrió la ira del grupo y sus amenazas de muerte. "Se enfadaron mucho. Pensaban que era un traidor y vinieron detrás de mi muy violentamente. Querían matarme", confesó en The Sun Online.
“Cuando Ace of Base se hizo famoso, ellos se enfurecieron todavía más. Y las amenazas de muerte se incrementaron... intentaron asesinarme varias veces. Fue una época muy dura porque toda la banda estaba amenazada. Teníamos a cuatro personas de pie en el escenario. Por supuesto, era peligroso para todos".
Aunque Ace of Base permanece inactivo desde hace más de una década, nunca se disolvió oficialmente. Jenny Berggren sigue haciendo conciertos en solitario por el mundo y cantando los hits del grupo. Superó el trauma: “Tardé un par de años en recuperarme… pero miraba a mi alrededor y las hojas estaban verdes en los árboles y el mundo seguía en marcha”.












