Drake convierte su admiración por Sade en una estatua gigante de casi tres metros

La artista Rebecca Maria ha necesitado seis meses para terminar la pieza

El rapero Drake en el partido de la NBA entre los Toronto Raptors y los Golden State Warriors, celebrado en el Scotiabank Arena el 13 de enero de 2025 en Toronto, Canadá. / Cole Burston

La admiración no vale con las palabras, se demuestra. Drake ha decidido llevar su vínculo con Sade a un terreno poco habitual incluso para alguien acostumbrado a los gestos grandilocuentes. Se trata de una escultura de dimensiones casi arquitectónicas que traduce una imagen icónica en presencia física.

La obra, cercana a los tres metros de altura, toma como referencia la portada de Love Deluxe (1992), uno de los trabajos más reconocibles de la artista británico-nigeriana. Lo que durante años ha circulado como imagen fija ahora también tiene volumen. Una reinterpretación que no busca tanto replicar como trasladar esa estética a otro lenguaje.

Cómo ha sido el proceso

El encargo recayó en Rebecca Maria, una escultora que ya había orbitado el universo del hip-hop pero que aquí se enfrentó a su proyecto más exigente. Seis meses de trabajo continuo, cinco tipos diferentes de arcilla y una constante negociación con los límites físicos del material.

Maria ha ido compartiendo fragmentos del proceso en redes sociales, donde dejó ver que la ejecución estuvo lejos de ser fácil. La combinación de materiales generaba un peso considerable, lo que obligaba a repensar continuamente la estructura para evitar que cediera.

En medio de ese proceso, la artista reconocía: "Hubo momentos en que realmente no sabía cómo iba a terminar esta escultura". Su método tampoco buscaba atajos. Alternaba entre consultar la imagen original en su teléfono y trabajar a partir del recuerdo, una decisión que añadía aún más complejidad al resultado final. "Lo hice de la manera más difícil posible, solo para ver si podía", explicó, dejando claro que el desafío formaba parte del propio sentido de la obra.

Otros encargos

Aunque no es la primera vez que Maria colabora con figuras destacadas, esta pieza marca un punto de inflexión en su carrera. Anteriormente había realizado trabajos para Dipset, también por iniciativa de Drake, esculturas para ASAP Rocky y una recreación de la portada de Blonde de Frank Ocean para Lil Yachty. Ninguno, sin embargo, había alcanzado esta escala.

El vínculo de Drake y Sade

La relación de Drake con Sade no es nueva ni puntual. A lo largo de los años ha mencionado su influencia en distintas ocasiones y la ha incorporado a su imaginario personal de formas bastante explícitas, incluyendo tatuajes en su propio torso.

Esta escultura se suma ahora a esa serie de gestos, pero con otra ambición. Es una forma de fijar esa admiración en algo tangible. Porque cuando una imagen pasa a medir tres metros, deja de ser solo un recuerdo. Vamos, empieza a ocupar espacio.

Lola Rabal

Recién graduada en Periodismo y Comunicación...