Sam Neill vence el cáncer tras cinco años de tratamiento y revela la terapia que le ha salvado
El artista fue diagnosticado en plena promoción de 'Jurassic World Dominion'

El actor Sam Neill en el papel del Dr. Alan Grant, junto a Ariana Richards (izquierda) y Joseph Mazzello (derecha) en los papeles de Lex y Tim, en una escena de la película 'Jurassic Park', de 1993. / Murray Close
La historia de Sam Neill no ha sido solo la de un rostro habitual del cine de aventuras. El actor neozelandés, conocido internacionalmente por su participación en Jurassic Park, decidió hace tiempo compartir parte de ese recorrido que comenzó a tomar forma durante la gira promocional de Jurassic World Dominion, cuando aparecieron los primeros indicios de una enfermedad que cambiaría su rutina por completo.
Una quimioterapia sin resultados
Durante aproximadamente cinco años, el intérprete convivió con un linfoma angioinmunoblástico de células T, una variante poco habitual dentro de los cánceres hematológicos. En una conversación reciente con la cadena australiana 7News, el actor explicó con franqueza el impacto de la quimioterapia en su vida cotidiana. La resistencia del tratamiento no fue lineal y, con el paso del tiempo, la respuesta del organismo dejó de ser la esperada: "He estado viviendo con un tipo particular de linfoma durante unos cinco años y estaba en quimioterapia, que es un proceso bastante miserable, pero me mantenía con vida".
La situación llegó a un momento especialmente delicado cuando las opciones convencionales dejaron de ofrecer resultados. El propio actor describió aquella etapa como una de las más difíciles de todo el proceso: "Estaba desesperado y parecía que me iban a dar por vencido, lo cual, obviamente, no era lo ideal".
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En sus palabras, la sensación de incertidumbre se convirtió en un elemento constante, hasta el punto de percibir que el margen de actuación médica era cada vez más limitado: "Parecía que no había salida".
La llegada de la terapia CAR-T como alternativa
Ante ese escenario, Neill se incorporó a un ensayo clínico basado en la terapia CAR-T, un tipo de inmunoterapia avanzada que reprograma las propias células del sistema inmunitario para combatir el cáncer. La experiencia, según relató, supuso adentrarse en un terreno completamente desconocido: "Nadie sabía con exactitud qué podíamos esperar. Creo que fui el primero en salir del bloque y creo que me denominaron Paciente Cero".
Las últimas pruebas médicas han confirmado un desenlace positivo. Las exploraciones recientes no detectan presencia de la enfermedad, algo que el actor ha recibido con enorme alivio: "Me acaban de hacer una tomografía y no hay cáncer en mi cuerpo, eso es algo extraordinario".
Aun así, Neill ha querido poner el acento en el papel de la ciencia y la investigación médica, alejándose de cualquier interpretación milagrosa del resultado: "Por supuesto, no es un milagro; es la ciencia en su máxima expresión".
El regreso al cine
Superada esta etapa, el actor se muestra dispuesto a retomar su actividad profesional. Entre líneas deja claro que su vínculo con el cine no se ha debilitado durante la enfermedad, sino todo lo contrario: "Ya es hora de que haga otra película".
Además, ha querido subrayar la importancia de apoyar iniciativas científicas como la Snowdome Foundation, centrada en la investigación y financiación de tratamientos contra los cánceres de la sangre en Australia. Su objetivo al compartir su experiencia, según ha explicado, es contribuir a que más pacientes puedan acceder a terapias innovadoras y abrir nuevas vías en la lucha contra este tipo de enfermedades.

Lola Rabal
Recién graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la URJC. Viví en Chicago, donde descubrí...












