Muere Jason Collins, primer jugador de la NBA en declararse homosexual

el jugador ha fallecido a los 47 años tras una larga lucha contra el cáncer

Jason Collins durante un partido. / Jim McIsaac

El exjugador de la NBA Jason Collins, reconocido por ser el primer baloncestista en activo en declararse públicamente homosexual en la liga, ha fallecido a los 47 años tras una batalla contra un cáncer cerebral. La noticia ha sido confirmada por su familia a través de un comunicado difundido por la propia NBA.

Collins ha fallecido en su domicilio, rodeado de sus seres queridos, después de varios meses luchando contra un glioblastoma en fase 4, una de las formas más agresivas y letales de cáncer. El exdeportista había hecho público su diagnóstico a finales de 2025, iniciando entonces un proceso de tratamiento que incluyó quimioterapia, radioterapia y terapias experimentales.

Nacido en Los Ángeles y formado en la Universidad de Stanford, Jason Collins desarrolló una carrera profesional de 13 temporadas en la NBA. A lo largo de su trayectoria defendió los colores de equipos como New Jersey Nets, Memphis Grizzlies, Minnesota Timberwolves, Atlanta Hawks, Boston Celtics, Washington Wizards y Brooklyn Nets. Nunca fue una gran estrella en cifras, pero destacó como un jugador de equipo, especialmente por su trabajo defensivo y su presencia en el vestuario.

El primer jugador de baloncesto en revelar su homosexualidad

Sin embargo, su legado trasciende ampliamente lo deportivo. En 2013, Collins hizo historia al revelar su homosexualidad en un artículo publicado en la revista Sports Illustrated. En ese momento se convirtió en el primer atleta en activo de las cuatro grandes ligas profesionales de Estados Unidos (NBA, NFL, MLB y NHL) en dar ese paso públicamente, abriendo una nueva etapa en la visibilidad LGTBI dentro del deporte profesional.

Su decisión fue ampliamente respaldada tanto por la NBA como por compañeros de profesión, figuras públicas y líderes políticos, consolidándolo como un símbolo de inclusión y valentía. Tras su retirada en 2014, Collins continuó vinculado a la liga como embajador del programa NBA Cares, dedicado a iniciativas sociales y comunitarias.

El comisionado de la NBA, Adam Silver, ha destacado en su despedida que el impacto de Collins "fue mucho más allá del baloncesto", subrayando su contribución para hacer del deporte un entorno "más inclusivo y acogedor para las futuras generaciones". La muerte de Jason Collins supone la pérdida de una figura clave tanto en la historia del deporte como en la lucha por la visibilidad y los derechos del colectivo LGTBI, dejando un legado que perdurará más allá de las canchas.