Ryan Gosling, Peter Jackson y la polémica del sobrepeso: "Acabé gordo y sin empleo"

Actor y director han hablado en las últimas semanas de una de esas historias del cine que no vemos

Ryan Gosling, en la premiere europea de 'Barbie' en Londres. / Anadolu Agency

La historia entre Ryan Gosling y Peter Jackson es uno de esos episodios de Hollywood que, con el tiempo, se convierten en leyenda. Una mezcla de malentendidos, decisiones creativas y un cambio físico radical que terminó con el actor fuera de The Lovely Bones (2009) y con una frase que ha quedado para la historia: "Acabé gordo y sin empleo".

Todo comenzó cuando Gosling fue elegido para interpretar a Jack Salmon, el padre de la protagonista en la adaptación cinematográfica de la novela de Alice Sebold. Convencido de que el personaje debía reflejar un deterioro emocional profundo tras el asesinato de su hija, el actor decidió transformarse físicamente. Sin consultarlo con el director, subió más de 25 kilos para encarnar a un hombre devastado por el dolor.

En una entrevista con The Hollywood Reporter, Gosling explicó que su interpretación del personaje partía de una visión muy concreta: "Teníamos una idea diferente de cómo debía verse el personaje. Realmente creía que debía pesar 95 kilos. No hablamos mucho durante la preproducción, y ese fue un problema" admitió el actor. En una producción tan grande, el director no pudo supervisar individualmente cada detalle, y cuando Gosling llegó al set con su nueva apariencia, el equipo se dio cuenta de que no encajaba en absoluto con el tono que buscaban.

El resultado fue inmediato: Gosling fue reemplazado por Mark Wahlberg, quien finalmente interpretó el papel. El propio actor lo recuerda con humor ácido: "Simplemente llegué al plató y me equivoqué. Después estaba gordo y sin trabajo".

La visión de Peter Jackson del caso Ryan Gosling

Durante años, Jackson evitó hablar del tema. Pero recientemente, en una conversación en Cannes tras recibir la Palma de Oro Honorífica, el director decidió abordar la polémica. Sin mencionar a Gosling directamente, asumió la responsabilidad del cambio de reparto:

“Cada vez que cambiamos de actor, en realidad es culpa nuestra porque no acertamos con el casting. No es porque ellos hayan hecho algo mal. Las películas requieren una compleja amalgama de comunicación. A veces cometemos nuestros propios errores" aseguró el realizador.

Aunque no entró en detalles, sus palabras fueron interpretadas como una reivindicación del talento de Gosling y una admisión de que la falta de comunicación fue determinante. La actriz Saoirse Ronan, protagonista de la película, recordó en 2024 que el cambio de actor fue un momento difícil para el equipo. Había comenzado a trabajar con Gosling y había creado un vínculo con él y con su perro, George.