Albert Guivernau, Doctor en Economía, valora la rentabilidad de la residencia de Shakira en Madrid: “Eso está por ver, es una apuesta importante de la artista”
Analizamos con él el Impacto económico en la industria de la música en vivo que sigue creciendo

Shakira, concierto multitudinario en Copacabana (Brasil). / Kevin Mazur
La OBS Business School ha analizado la situación y evolución de la industria de los festivales musicales en 2025 y ha recogido su investigación en un informe que recoge el impacto económico en la industria de la música en vivo. Las conclusiones hablan de una desaceleración en el crecimiento, pero también de una consolidación y profesionalización cada vez mayor.
El estudio muestra que 2025 consolida el máximo histórico del sector en España. La música en vivo supera por primera vez los 800 millones de euros de facturación (807,2 M€), lo que supone un crecimiento del 11,28% frente al 25,32% que experimentó en 2024.
Nuestro país mantiene su posición entre los 15 principales mercados de música en vivo del mundo. Las conclusiones ofrecen una escena más descentralizada, aunque Madrid y Barcelona acaparan casi la mitad del mercado, la otra mitad se abre al resto de España. Ahora, las giras extensivas no predominan, sino que mantienen equilibrio con los pocos eventos de gran capacidad. Se puede afirmar que el directo se consolida como eje del consumo cultural contemporáneo.
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España, en el top de la organización de festivales
España produce centenares de festivales a lo largo del año y hay una explicación para su buena acogida. “Tenemos una gran suerte con el clima y la venida del turismo. Cada vez hay más turismo relacionado con la música en vivo y hay más música en vivo que aprovecha el turismo para visitar nuestro país con lo cual, tenemos una gran base para poder hacerlo. Además, tenemos un sector que se ha profesionalizado mucho los últimos años, con lo cual, tenemos muy buenos profesionales. Y tenemos espacios al aire libre para poder desarrollar estos eventos que en otros lugares del continente no lo tienen tan fácil”, asegura Albert Guivernau Molina, Doctor en Economía y colaborador en OBS Business School.
Aunque hay una proliferación de festivales en España y una consolidación de los ya existentes, lo cierto es que “estamos viendo un sector ya maduro, que se está consolidando, que sigue creciendo, pero ya no está experimentando los niveles de crecimiento de los últimos años. Te da un indicador de que, al final, el sector está llegando un poco a su límite, entre otras cosas, por el poder adquisitivo de las personas que luego van a tener que acudir a esos conciertos”.

Primavera Sound Festival en Barcelona, 2025. / Xavi Torrent

Primavera Sound Festival en Barcelona, 2025. / Xavi Torrent
La crisis que hundió a algunos y consolidó a otros
En unos momentos de crisis económica donde los jóvenes no pueden acceder a la vivienda y los sueldos son precarios, sorprende que puedan dedicar tanto dinero a los conciertos. Pero hay una explicación y es que a esos festivales no solo acuden ellos. Guivernau asegura que “lo que estamos viendo en nuestro país es que el perfil de asistentes a festivales está cambiando mucho. Podemos ver hasta tres generaciones de una misma familia porque buena parte de festivales están haciendo cada vez géneros más eclécticos donde caben más personas diferentes en un mismo espacio”.
El covid fue un gran bache para la música en vivo que se vio totalmente afectada. Algunos festivales se hundieron mientras que los que lograron salir adelante, se consolidaron. Cada vez hay más oferta y eso genera, en ocasiones, sensación de saturación. No hay tanto artista para tanto festival, y muchos nombres se repiten en los carteles.
“El hecho de que hayan sobrevivido es un indicador de fortaleza, pero sí que hay cierta saturación en espacios, en fechas que tienden a concentrarse mucho. A veces hay disputas por los artistas y eso te da la sensación de que hay cierta saturación, aunque el indicar más claro es precisamente esa desaceleración del crecimiento”, explica el doctor en Economía.
Con tanta oferta, hay mucha competencia y profesionalización lo que está haciendo que se invierta en tecnología y sostenibilidad. “Buena parte de festivales están desarrollando tecnologías para hacerlos mucho más eficientes a la hora de la generación energética. Hay algunos festivales que están empezando a buscar el auto consumo dentro de los festivales, con lo cual, sí que se percibe”, admite Givernau.
El fomo y los precios de las entradas
Cada vez hay más festivales, más giras y más conciertos y los precios cada vez son más altos. Un hecho que contrasta con la sensación de crisis económica que tenemos encima y los ‘sold out’ cada vez más habituales. “Hay algunos de estos festivales que empiezan a vender entradas cuando aún no han cerrado ni el cartel y hay personas que compran la entrada con la incertidumbre de quién va a ir ese año al festival. Eso te da una idea de la confianza que tiene mucha gente en esos festivales. Este gran público hace que el precio de las entradas vaya subiendo porque se pagan, se agotan las entradas de muchos festivales”, reconoce.
También explica que mucho de ese público no es precisamente español, “nuestro país, cada vez, está compitiendo más en la música en vivo con un público especialmente europeo, con un mayor poder adquisitivo y eso también afecta al precio de las entradas. Hay algunos eventos como el Sonar de Barcelona que hace un análisis de la nacionalidad de sus asistentes y son personas de más de 60 nacionalidades, lo que te está indiciando que hay una parte importante de personas que acuden a ese festival desde otros países”.
El consumo experiencial
Por otra parte, este crecimiento de la música en vivo, tiene mucho que ver con que “es una experiencia. Desde la pandemia, todo lo que son experiencias, el turismo experiencial, el ocio experiencial está creciendo mucho y el hecho de estar ahí facilita, aunque puede ser contra intuitivo, el hecho de que se agoten las entradas, hace que más gente quiera ir, precisamente por sentir o por tener ese privilegio de acceder a algo a lo que mucha gente quería acceder y no ha podido y luego poder contarlo. No solo es adquirir la entrada y estar en el durante, sino el después”.
Muchos jóvenes tienen dificultades para adquirir una vivienda o con el alquiler y, en cierta manera, las perspectivas no son muy buenas a nivel económico y vital y es una especie de carpe diem, de vivir el momento con lo que haya.
— Albert Guivernau, Doctor en Economía
Precisamente ese fomo por estar en todos estos grandes conciertos incide en la reventa, “todos los elementos que influyen en el hecho de que no se acceda a esa entrada cuando hay un deseo de acceder a ese espectáculo fomenta que haya muchas personas que se puedan aprovechar de esta reventa”.
Ante la crisis, muchos jóvenes han optado por una filosofía de vida que concuerda con esta apuesta por el ocio. “Estamos detectando con algunos jóvenes un incremento de la cultura de vivir el momento. Vemos que muchos jóvenes tienen dificultades para adquirir una vivienda o con el alquiler y, en cierta manera, las perspectivas no son muy buenas a nivel económico y vital y es una especie de carpe diem, de vivir el momento con lo que haya”, explica Guivernau.
Estas apariciones sorpresa de otros artistas en el escenario, en el fondo, hacen que el espectador perciba eso como algo único.
— Albert Guivernau, Doctor en Economía
“Muchas veces este carpe diem está ligado al ocio y la música en vivo porque es algo que no va a suceder. En el último concierto de Karol G donde salió Amaia Montero que cantó Rosas y se empezó a especular sobre el regreso, al final, las personas que estuvieron en ese concierto lo explican como algo único. Esto cada vez es más común, estas apariciones sorpresa de otros artistas en el escenario, en el fondo, hacen que el espectador perciba eso como algo único”, argumenta sobre ese fomo cada vez más extendido como hemos visto especialmente en la gira de Rosalía o en la de Bad Bunny, por poner solo dos de los muchos ejemplos.
Conciertos de estadio
Una corriente que está tomando mucho auge es la de los ciclos de conciertos urbanos que, “suelen tener unos costes logísticos mucho más bajos. Suelen tener una vinculación con la ciudad mucho más estable. No suelen ser tan costosos, porque no requiere hacer gastos de transporte y alojamientos grandes y te permiten tener muchos géneros y artistas diferentes durante períodos más largos. Puede generar un vínculo con la ciudad y con la población mucho más estable que no un macroconcierto único una sola vez”.
Muchos de estos grandes artistas están apostando por residencias de estadio y el más claro ejemplo es la del conejo malo. En términos económicos, “supone una gran concentración, a nivel logístico no requiere tanto desembolso como el aire libre, pero tiene inconvenientes y lo hemos visto con el Bernabéu, con el entorno, con los vecinos. El hecho de que esté cerrado el Bernabéu para conciertos, no juega a favor del sector al que le encantaría disponer de ese espacio, pero no siempre es sencilla la convivencia con los vecinos”.
“Los cuellos de botella del sector son dos muy claros, los espacios y los profesionales dedicados al sector y cuando consigues cerrar el estadio durante varios días lo que consigues es concentrar a la gente en ese espacio que ya tiene algunas características que está un poco más acondicionado para el público y puedes concentrar a los profesionales en lugar de ir moviéndoles de un lugar a otro con los costes logísticos y burocráticos que eso conlleva. Es una tendencia de un sector que está creciendo y busca economías de escala y hacerlo en grandes estadios es una economía de escala mayor que hacer muchos pequeños conciertos”, reflexiona sobre estos conciertos de estadio.
El caso de la residencia de Shakira
Shakira ha dado un paso más allá y para su próxima residencia en Madrid se va a construir su propio espacio en Iberdrola Music, la cuestión es si será rentable. “Eso está por ver”, apunta Givernau”, todo apunta a que sí. Al final el artista tiene movimiento. Creo que es una apuesta importante del artista, pero creo que va a tener un retorno. Además, el hecho de espaciarlo en varios fines de semana es algo que no se suele hacer, pero vamos a ver cómo responde la ciudad”.
Shakira viene de reunir a 2 millones de personas en la Playa de Copacabana en Brasil. En cuanto a si sería posible hacer algo así en España, Givernau opina que “es difícil porque no hay espacios tan grandes donde quepan tantos millones de personas, que no estén en medio de la ciudad y que puedas tener unas buenas condiciones de sonido, espectáculo, pantallas. Se puede hacer, pero suele costar porque es funcionar con presupuestos municipales y genera tensiones. No creo que ocurra próximamente”.
La nostalgia en la música en vivo
Otro componente que ayuda a este crecimiento de la música en vivo es la nostalgia. “Sigue siendo algo de juventud, pero también estamos viendo cómo están creciendo giras de despedida que reúnen varios géneros como la despedida de Sabina. O muchos regresos, como pueden ser este año el de El último de la fila o La oreja de Van Gogh. Es un fenómeno joven, pero que suele agrupar diferentes generaciones de muchas familias”, expone.
“Está relacionado con lo que ocurrió después de la pandemia, que la gente quiere vivir experiencias y participar en la gira de despedida de alguien que te ha acompañado con su música toda la vida, forma parte de esas experiencias”, profundiza.
El futuro de la música en vivo
No hemos podido evitar preguntarle por el futuro, ¿irá esto en aumento o habrá un freno ante la imposibilidad de afrontar tanto concierto y a esos precios?
Hay que ver lo que sucede con el poder adquisitivo de los españoles los próximos años para poder destinar una parte de sus recursos al ocio y en concreto a la música en vivo.
— Albert Guivernau, Doctor en Economía
Guivernao lo tiene claro, “vamos hacia una profesionalización del sector, de crecimientos más moderados. Hay que ver lo que sucede con el poder adquisitivo de los españoles los próximos años para poder destinar una parte de sus recursos al ocio y en concreto a la música en vivo. Pero sí que vamos hacia un sector bastante consolidado”.
Está claro que tenemos muchos conciertos por delante.

Cristina Zavala
Periodista especializada en cultura pop desde que aterrizó en LOS40 con el flow2000 antes de Bad Gyal....














