Greeicy se salta todas las reglas con ‘CANDELA’: “La gente sabe cuando algo está forzado”
La artista colombiana presenta su cuarto álbum de estudio en LOS40
Greeicy
Algo que siempre he valorado de Greeicy es su vibra. Tiene esa energía abierta y generosa que la hace estar siempre dispuesta, y, sobre todo, esa capacidad de sentarse frente a ti y tratarte como si fueras un amigo con el que va a tomarse un café y ponerse al día. En esta ocasión, la conversación no gira tanto en torno a su vida personal como a los desafíos que le plantea la industria musical y a ese oficio que tanto quiere y disfruta. Lleva ya varios años en esta rueda, pero la experiencia y su posición le han permitido encontrar un equilibrio entre lo que el negocio exige y lo que realmente quiere hacer. Y así llega CANDELA, su cuarto álbum de estudio, el trabajo más personal de su carrera, tal y como ella misma reconoce. Un disco en el que ha hecho lo que le ha dado la gana, ha cantado desde lo que sentía en cada momento y se ha dejado guiar por el arte, no por las tendencias marcadas desde TikTok.
Pregunta: Ya han pasado unos días desde el lanzamiento de ‘CANDELA’. ¿Qué sensaciones te está dejando? ¿Son similares a las de otros discos?
Estoy en un momento diferente de mi carrera. Siento el avance, la evolución. No solamente a nivel personal y artístico, musical y emocional, sino también la percepción que está teniendo la gente. Ellos también sienten que ha pasado el tiempo y que hay un crecimiento. Este es el álbum que más me representa en su totalidad. Me identifico en cada una de las canciones que hay. El concepto me identifica con lo que me está pasando en este momento de mi vida.
P: Vayamos al minuto cero de ‘CANDELA’. Cuando toca ponerse a trabajar en el cuarto álbum de tu carrera, ¿qué tenías claro que querías y qué tenías claro que no querías?
Tenía más claro qué quería hacer. Lo que nunca quiero es repetir lo que he hecho en álbumes anteriores. Normalmente, cuando sale un disco, hay ciertas canciones que son sencillos y piensas que esas van a ser las importantes y las que se van a promocionar, mientras que el resto pueden ser de relleno. No quería eso. Porque cuando me subo a un escenario, tengo que poder defender cada una de las canciones. A mí no me interesa si vengo a España de promoción y no me representa lo que estoy promocionando. Por eso no quería que ninguna canción fuera de relleno.
P: Además, en ‘CANDELA’ te dejas llevar por un montón de géneros: afrobeat, el dancehall, el vallenato, el merenguetón, el reggae, el pop, la bachata y en ritmos del Pacífico colombiano…
Como cantante, como artista, desde que empecé a hacer música, siempre me hacían la pregunta de cuál es el género que trabajas. Era muy difícil responder. La música es un árbol que tiene ramas y yo disfruto de la música, del árbol completo. Hoy me levanto con ganas de ser un poquito más romántica, pero otro día me levanto empoderada o me siento más sensual. Me gustan muchos tipos de géneros. Me gusta hablar de muchas cosas. Y quería hacerlo en este álbum y sentirlo así. Además, todo lo que te conecte con tu alma y te encienda algo, tiene candela. El amor tiene candela. El despecho tiene candela. Un aprendizaje tiene candela. Quería que cada una de las canciones tuviera un sentimiento que te va a vaya a encender tu candela si lo estás viviendo.
P: Hay una decisión muy clara de llevar el cuerpo al centro del lenguaje del disco. En una industria que muchas veces trata la música muy a la ligera, ¿sentías la necesidad de volver a algo más personal?
Totalmente. Siento que no hay nada más lindo que un artista tenga las herramientas y el convencimiento de poder defender lo que está haciendo. Pongo un ejemplo. Me han dicho alguna vez que hay una canción que funcionaría muy bien en mi voz y que esa canción me iba a llevar a ser internacional. Yo decía: ok, la hago, porque quiero ser internacional y crecer, pero luego la grabo y no me representa, que no sé cómo defender esa canción o cómo subirme a un escenario y que la gente crea que lo que estoy cantando y lo que estoy interpretando es real. Los artistas ya lo están entendiendo. Lo importante es conectar con lo que estás haciendo para que la gente conecte. La energía no miente y la gente sabe cuando algo está forzado. En este álbum, trabajé muchas cosas tropicales porque me gustan. No soy bailarina, pero soy apasionadísima por el baile, entonces todo lo que me invite al movimiento, a conectar a través del baile, me encanta.
P: En “Limonar” hablas de haber cumplido sueños, pero también de haberte olvidado de disfrutarlos y querer “volver” a ese lugar inicial. ¿En qué momento te das cuenta de que está ocurriendo eso?
Esa canción está ahí para cuando la necesito porque siento que a veces vamos a mucha velocidad. La vida va muy rápido y estamos pensando en lo que va a pasar mañana, en lo que viene, en lo que me falta, en lo que necesito… Se nos olvida disfrutar lo que tenemos hoy, que es lo único que controlamos, lo que está pasando. A veces es necesario mirar para atrás y ver lo lindo que es todo el camino.
Greeicy - Limonar (Official Video)
Soy fan de los momentos difíciles porque siento que de esos momentos sale el crecimiento. Todo lo que te reta te permite evolucionar como profesional, como artista y como persona. Es lindo tener más sueños, pero qué lindas son también las cosas sencillas. A veces estamos pensando y planeando cosas muy grandes, pero, de repente, qué lindo es sentarme aquí a hablar con vos. Qué lindo tomar un cafecito con mi amiga que hace rato no veo.
P: En “Solecito Vení” hablas de tu refugio para “curar el alma” y soltar lo malo. ¿Cuál es tu refugio físico y en qué momentos necesitas acudir a él?
Mi casa. Como viajo tanto, el lugar donde me desnudo completamente, me quito máscaras y todo lo que una se pone para salir a vivir el mundo es mi casa. Ahí está mi familia, mi núcleo, mi hijo, mis animales… está todo ese montón de cosas que encienden mi candela.
P: ‘CANDELA’ es el cuarto disco de tu carrera. ¿Han cambiado tus expectativas o tus ambiciones?
Si me preguntas cómo me siento, me siento plena porque la vida me ha sorprendido con más cosas de las que en algún momento soñé. Ni me imaginaba todo lo que me iba a pasar. Pero, claro, cuando el proyecto empieza a crecer y pasan cosas bonitas, no pones límites a las expectativas. Crecí en una familia muy humilde, donde había muy pocas posibilidades. No pensaba que pudiera lograr nada porque vivía en una ciudad pequeña, mi familia no tenía contactos ni dinero. Soñaba en pequeño y me limité mucho pensando. A día de hoy entiendo que uno no puede limitar sus sueños porque no tiene nada que ver tu realidad con lo que puedes lograr.
Las ambiciones han cambiado. Ahora me imagino haciendo cosas enormes, me sueño haciendo estadios. No tengo pretensiones apresuradas, si no sucede, estoy feliz. Mi mesita de la vida está perfecta, mi familia está bien, mi trabajo funciona perfectamente, hago lo que me apasiona, me rodea gente maravillosa… me siento plena, pero me gusta pensar que las posibilidades están y puedo ser ambiciosa en el buen sentido de la palabra.
P: Hace un año comentaste aquí en LOS40 que parar cuatro meses en la música ya pesa muchísimo. ¿Sientes que esa presión constante también ha definido el tipo de artista que eres hoy?
No, la presión siempre está, sobre todo hoy que todo va a otra velocidad. Cuando empecé, lancé una canción que me posicionó en la música de una manera diferente en Colombia**.** Trabajé con esa canción dos años. Ahora he lanzado un álbum y en dos meses va a ser viejo. No para mí, pero sí para la industria. Antes los artistas se demoraban hasta cinco años en hacer un disco. Es difícil no dejarse guiar por la presión porque están las industrias y los equipos de trabajo, pero también trato de dejar fluir el arte.
P: ¿Cómo gestionas ese equilibrio entre la presión por producir y cuidar tu arte sin forzarlo?
Prefiero dedicarle tiempo a la preparación artística, a la música y ya después a correr. Ahora estoy corriendo, estoy en mil cosas. De hecho, estoy enferma con tanto viaje. He estado lejos de mi familia, he llorado un montón, he sacrificado un montón de cosas por intentar ir al ritmo que va la industria, queriendo en mi alma realmente tener un poquito más de tiempo. Pero para el arte quiero seguir respetando. No me importa si para otro álbum me demoro un año. Trataré de trabajar para ello, pero no quiero obligar el arte, porque el arte es genuino y bonito. Y que a veces la inspiración está, a veces no está. Entonces trato de estar en la mitad entre el ritmo que va la industria, pero también respetar el arte, que es tan libre.
Greeicy
P: Te conocí en ‘Lo Malo Remix’ con Aitana y Ana Guerra. Hace unos años hiciste otro tema con Lele Pons e India Martínez. Sigue habiendo juntes con mujeres, pero no los suficientes. ¿Por qué sigue siendo tan complicado ver grandes colaboraciones entre artistas femeninas? ¿Qué lo frena?
Está cambiando, pero la industria ha estado todo el rato poniéndote a competir, sobre a todo a la mujer., Antes veía juntes de mujeres, pero eran colaboraciones muy específicas o estratégicas. Ahora estamos entendiendo que juntas somos más fuertes y que qué lindo poder mirar a una mujer y aplaudirla y decirle: “admiro lo que haces, ¿por qué no nos juntamos para hacer algo más grande?”. Está cambiando, está sucediendo, pero hace falta más.
P: ¿Y cuál es tu postura a la hora de trabajar con otros artistas?
¿Qué me pasa a mí con el tema de colaborar con hombres o con mujeres? Antes las colaboraciones se hacían por estrategia. A mí la disquera me decía: “tienes que hacer algo con alguien de España porque necesitas exponerte allá y seguramente a ese artista le conviene”. Siempre hay un tema de interés a nivel industria. Las mujeres a veces ni siquiera se juntan por juntarse, sino por estrategia, y para mí hoy es importante tener una relación. La industria te pone a competir porque está el número uno, el número dos… te numeran y todos tenemos un espacio. A ti no te dicen: “o escuchas a Gracie o escuchas a Aitana”. Escuchas lo que quieras y si te gusta mi música, precioso.
