Así fue la nueva Eco Talk de El Eco de LOS40: sostenibilidad y cultura como motor de cambio
El encuentro, celebrado en Pasaia (Gipuzkoa) reunió ciencia, industria creativa y tradición marítima en una charla diseñada para repensar el futuro del planeta.

Donostia volvió a convertirse en punto de encuentro para la sostenibilidad con una nueva Eco Talk de El Eco de LOS40, centrada en cómo la innovación, la educación y la cultura pueden impulsar un cambio real en la relación con el planeta. Un evento en el que el mar volvió a estar muy presente, pero también la industria, el diseño, la energía y la forma en la que consumimos.
La charla reunió a perfiles muy diversos, desde el ámbito institucional y científico hasta el artístico y empresarial. Participaron Jokin Amozarrain (Laboral Kutxa), Erme Pedroso, gerente de Albaola Itsas Kultur Faktoria, Germán Cedano (artista costero que dibuja en la playa de La Concha), Aritz Gartzia (Ekomodo), Paula Franco (Organic Studios), Iñigo Otaegui Losa (Urpean Wines), Iñaki Salaberri (Karela Solutions) y Lander Zunzunegui, investigador en almacenaje de energía. La música corrió a cargo de la donostiarra Sara Azurza. La Eco Talk contó además con el impulso de la Diputación Foral de Gipuzkoa, una de las entidades colaboradoras del encuentro
El encuentro se celebró en Albaola Itsas Kultur Faktoria, un espacio que se ha convertido en una referencia internacional en la recuperación y difusión del patrimonio marítimo vasco. Desde Pasaia, Albaola trabaja para preservar oficios, conocimientos y tradiciones ligadas al mar a través de la construcción artesanal de embarcaciones históricas, combinando memoria, educación y sostenibilidad. No es casual que una Eco Talk dedicada a reflexionar sobre el futuro encontrara su lugar en una factoría que demuestra cada día el valor de conservar y transmitir el legado marítimo a las nuevas generaciones.
LOS40
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Un futuro prometedor
Uno de los ejes de la conversación fue la educación y la necesidad de implicar a las nuevas generaciones. Ibone Martínez, coordinadora de sostenibilidad de FP en Pasaia, lo resumió con claridad: "Intentamos más hacerlo por proyectos, por trabajos, con charlas, concienciar, que ellos pongan también un granito de las ideas que tienen”. Y añadió una idea que se repitió a lo largo de toda la jornada: “Es hacerles pensar, remover un poquito todo lo que llevan dentro".
El contacto con el entorno más cercano se convierte en una herramienta clave de aprendizaje
También hubo espacio para hablar del vínculo directo entre formación y territorio. Desde el ámbito marítimo se puso en valor cómo el contacto con el entorno más cercano se convierte en una herramienta clave de aprendizaje. En este caso, se destacó la experiencia de alumnado que, tras participar en actividades prácticas de observación y limpieza del entorno marino, tomó conciencia de primera mano del impacto de los residuos en el mar. "Salieron encantados de aportar su granito de arena", se subrayó durante la sesión, en referencia al efecto que tiene la experiencia directa sobre la sensibilización ambiental.
El papel del consumo fue otro de los grandes temas. En ese sentido, se escuchó una reflexión especialmente directa por parte de Ibone Martínez: "Deberíamos consumir menos. Mirar más bien lo que tenemos en casa y en vez de cosas de un solo uso darle una vuelta a todo o ver cómo podríamos darle otra segunda utilidad". Una idea que conectó con el debate sobre la economía circular y el rediseño de materiales.
Del arte a la energía
Desde el ámbito creativo, el artista costero Germán Cedano aportó una mirada crítica sobre el sistema actual, reivindicando la reutilización de materiales y nuevas formas de creación. En la misma línea, Paula Franco defendió el papel del diseño como herramienta de cambio: repensar los materiales, su origen y su ciclo de vida se convirtió en uno de los puntos más repetidos del encuentro.
Un momento de la Eco Talk de Pasaia (Gipuzkoa).
Un momento de la Eco Talk de Pasaia (Gipuzkoa).
La importancia de preservar conocimientos y oficios tradicionales también estuvo presente durante la conversación. Desde Albaola se puso en valor la cultura marítima como un patrimonio vivo que no solo ayuda a comprender el pasado, sino también a reflexionar sobre formas más sostenibles de relacionarnos con los recursos y el entorno. Una mirada que encajó perfectamente con el espíritu de una Eco Talk celebrada, precisamente, en un espacio dedicado a conservar y transmitir ese legado.
La transición energética también tuvo protagonismo en la conversación, con la presencia de Lander Zunzunegui, que abordó los retos del almacenamiento y la eficiencia. El debate derivó además hacia cuestiones más amplias, como la necesidad de reducir el consumo global y repensar los modelos productivos. "Estamos mucho en el usar y tirar”, se escuchó en otro momento del encuentro, como síntesis de una preocupación compartida.
La sostenibilidad no es un concepto abstracto, sino una práctica que se construye desde lo local y lo colectivo
Desde la perspectiva institucional, Jokin Amozarrain puso el foco en la financiación de proyectos sostenibles y en la responsabilidad del sector privado en la transición ecológica. El mensaje común fue claro: la transformación requiere colaboración entre todos los agentes.
La jornada cerró con una sensación compartida de urgencia, pero también de oportunidad. Entre el público y los ponentes se repitió la idea de que el cambio real pasa por decisiones cotidianas, la educación y la creatividad aplicada a nuevos modelos de producción y consumo. Porque la sostenibilidad no es un concepto abstracto, sino una práctica que se construye desde lo local y lo colectivo.
Como broche final, la música volvió a ocupar un lugar protagonista en el encuentro. La artista donostiarra Sara Azurza fue la encargada de cerrar la jornada con una actuación en directo, aportando un cierre íntimo y emocional a una tarde marcada por el diálogo y la reflexión. Su propuesta, que combina sensibilidad, raíces y sonidos contemporáneos, sirvió como punto final perfecto para un encuentro que quiso unir cultura y sostenibilidad desde distintos lenguajes.
Tras la actuación, los asistentes pudieron prolongar el encuentro en un ambiente distendido con un cóctel al atardecer, pensado como espacio para seguir compartiendo ideas y conexiones en torno a la sostenibilidad y la cultura. Una despedida coherente con el espíritu de las Eco Talks: abrir conversación, generar comunidad y dejar siempre una puerta abierta a la siguiente.













