Hablamos con Melani de 'Oniria': de la relación con Rosalía a la influencia de artistas como Freddie Mercury
La artista valenciana presenta su primer EP donde abraza la fusión de ópera y pop para explorar su mundo interior

Melani en las fotos promocionales de 'Oniria'
Melani ya no es solo aquella niña prodigio que conquistó al público en La Voz Kids o que emocionó en Eurovisión Junior con Marte. Tampoco es únicamente la artista versátil que se llevó la victoria en Tu Cara Me Suena 12. Ahora, a sus 19 años, la valenciana da un paso firme hacia su verdad artística con Oniria, su primer EP, que ve la luz este viernes 19 de junio. Un proyecto conceptual, formado por cinco canciones, donde la artista combina su formación lírica con sonidos pop y electrónicos para abrir, quizá como nunca antes, una ventana directa a su mundo interior.
Lejos de plantearlo como un punto de inflexión radical, Melani habla de evolución y de un crecimiento natural porque, como ella misma explica, el público ha sido testigo de todas sus etapas: "No sé si diría que es la primera vez, porque siento que la gente ha ido creciendo conmigo. Me conocieron con diez años y el tiempo ha pasado. Siempre he intentado ser yo", reflexiona. "La Melani de diez años era tan 'yo' como la de diecinueve. Lo que pasa es que ahora tengo más herramientas para explicarme".
Ese aprendizaje se traduce en Oniria, una apertura emocional mucho más consciente que remite directamente al mundo de los sueños. La artista reconoce que este trabajo supone "una puerta más abierta" hacia su mundo interior, donde conviven inquietudes, contradicciones y emociones que ahora sí sabe poner en palabras.
LOS40
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Melani en las fotos promocionales de 'Oniria'.

Melani en las fotos promocionales de 'Oniria'.
Aunque también se permite imaginar en grande: cantar algún día en un teatro de ópera como la Scala de Milán, aunque sea en un papel pequeño. Con Oniria, Melani no solo presenta nuevas canciones, se presenta a sí misma desde un lugar más consciente, más libre y más honesto. Un primer paso hacia una artista que ya no necesita elegir entre sus mundos, porque ha aprendido a habitarlos todos a la vez.
Un lugar para responder a todas sus preguntas
Oniria no nace de una única historia concreta, sino de la necesidad de dar espacio a muchas "preguntas e historias" que le rondaban en la cabeza. Es un EP que respira libertad creativa: "Libertad para seguir una idea hasta el final aunque al principio pareciera una locura", cuenta.
Esa libertad le ha permitido seguir ideas sin miedo, incluso cuando parecían imposibles al principio. Y, sobre todo, abrirse más que nunca en sus letras: "En este proyecto me he abierto muchísimo más en las letras porque he sentido la necesidad de contar las emociones que me surgían. Ha sido muy bonito trabajar todo eso en el estudio la verdad".
Entre la ópera y el pop, sin elegir
Uno de los pilares de Oniria es su sonido. Melani mezcla con naturalidad su formación lírica con bases pop y electrónicas, rompiendo cualquier etiqueta. Y lo hace sin miedo a defraudar expectativas: "Nunca he sentido que estuviera rompiendo con algo. y que".
Me preguntaban si la ópera o el pop, como si no tuvieran lugar uno para el otro
— Melani sobre 'Oniria'
Criada entre partituras y referentes como María Callas, pero también marcada por una curiosidad constante por otros géneros, la artista entiende la música como un espacio sin fronteras. "Me hizo mucha ilusión poder tener la libertad de jugar y experimentar de todo en el estudio juntando esas dos partes de mí sin tener que elegir", afirma. "El arte a veces tiene que ser incómodo, no siempre tiene que encajar y ser perfecto", asegura.
Asimismo, Melani lo tiene claro: si pudiera mirar a los ojos a aquella niña que con ocho años se enamoró de la ópera, le brillarían los ojos de ilusión: "Durante mucho tiempo parecía que había que elegir entre esos dos mundos, me preguntaban que qué me iba a dejar, si la ópera o el pop, como si no tuvieran lugar uno para el otro", puntualiza.
Sus referentes: de María Callas a Freddie Mercury
Aunque algunos oyentes han encontrado paralelismos en Scorpion con artistas actuales como Rosalía, Melani tiene claras sus influencias: "Mi inspiración ha sido María Callas. La descubrí en el conservatorio a los 8 años y desde aquel momento me ha acompañado”, asegura, reivindicando su figura como su gran referente desde pequeña.
A ella se suman nombres como Sarah Brightman o el histórico dúo de Freddie Mercury y Montserrat Caballé, artistas que supieron unir mundos aparentemente opuestos. Incluso menciona a Dimash como ejemplo contemporáneo de esa fusión: "Gracias a ellos nunca he sabido separar una cosa de la otra".
Para Melani, esta mezcla no es una tendencia, sino parte de su identidad desde sus primeros pasos musicales: "Desde pequeña me gusta mezclar la ópera por todas partes. Supongo que cuando algo te emociona mucho acabas llevándolo contigo a todas partes, aunque no te des cuenta".

Melani en las fotos promocionales de 'Oniria'.

Melani en las fotos promocionales de 'Oniria'.
Con la mirada de una soprano, aplaude que Rosalía haya sacado un disco más clásico: "La ópera es un mundo increíblemente rico desde hace muchos siglos que durante mucho tiempo se veía como algo muy lejano, o incluso aburrido por desgracia, y ver que cada vez se percibe más como un estilo vivo y actual me parece algo muy muy bonito".
La emoción como punto de partida
En Oniria, la emoción no es un resultado: es el origen de todo. Así ocurre en Tantas cosas, una de las canciones más íntimas del EP, dedicada a su abuelo: "Primero aparecen melodías, una armonía, una tensión y luego empieza el ponerle nombre a todo eso que estoy sintiendo".
Su proceso creativo es exigente y profundamente honesto: cada palabra debe tener el mismo peso emocional que la música. Si no lo consigue, no sirve: "Si una frase es bonita pero no dice exactamente lo que siento, prefiero pensar en alguna que lo describa mejor".
Sería muy interesante juntar la voz de la experiencia con las ideas nuevas que podamos aportar los jóvenes
— Melani sobre 'Tormenta', una de las canciones de 'Oniria'
El EP también deja espacio para la reflexión social. En Tormenta, Melani aborda una sensación muy extendida entre los jóvenes: la de no ser realmente escuchados. "Tenemos más espacios para hablar, pero no siempre da la sensación de que alguien escucha de verdad. Muchas veces se habla sobre nosotros más que con nosotros", afirma.
Una realidad que también conecta con la industria musical, donde, según ella, la edad puede convertirse en un obstáculo: los jóvenes deben demostrar más para ser tomados en serio: "Creo que sería muy interesante juntar la voz de la experiencia con las ideas nuevas que podamos aportar los jóvenes y mantener viva esa conversación entre generaciones".
Más allá de las apariencias
En Scorpion, la artista reflexiona sobre las etiquetas y la percepción en la era de las redes sociales: "Las redes enseñan una versión muy pequeña de las personas", reconoce. Melani ha vivido en primera persona esa construcción de identidades externas, a veces incluso surrealistas: "Me han llegado a preguntar si venía de la realeza… y no, mi madre es auxiliar de enfermería y mi padre fontanero", cuenta entre risas. Una anécdota que evidencia lo fácil que es proyectar ideas preconcebidas, especialmente cuando creces bajo el foco mediático.
"Durante mucho tiempo la gente me ha ido conociendo a través de etapas muy distintas de mi vida", asegura, reconociendo que eso llega hasta a ser bonito. "Dada persona tiene guardada una versión de ti y eso es guay".
Música, actuación y lo que no se dice
Tras años interpretando canciones de otros artistas, Oniria supone el verdadero reto de definirse: "Cuando interpretaba canciones de otros artistas aprendí muchísimo de cómo colocar la voz, de la manera de interpretar de cada uno…Es como si entraras en casas que no son la tuya", explica.
Un proceso que le ha obligado a descubrir su propio sonido, su manera de escribir y también de equivocarse. Lejos de ser un vértigo, ha sido una experiencia liberadora: "Me ha obligado a confiar en mí y me lo he pasado muy bien".
Este año, además, Melani ha dado el salto a la interpretación con Los Muértimer, una experiencia que también ha influido en su faceta musical: "He aprendido a trabajar mucho con lo no dicho, con lo que está en una mirada, en un gesto, en los silencios", explica.
Un aprendizaje que ahora traslada a sus canciones, donde busca dejar espacio y no sobrecargar, entendiendo la música como un lenguaje emocional más sutil: "Al final todo se conecta, interpretar un personaje o interpretar una canción es ser directa con lo que estás sintiendo en ese momento".













