Juicy BAE desentierra el reggaeton de los 2000 con 'Perreando A Escondidas'
Estrena su nuevo mixtape con colaboraciones
Juicy BAE, artista española / Foto cedida por Sonido Muchacho
Hubo una época en la que la música que hoy domina el mundo se escondía. Eel reggaeton de principios de siglo se escuchaba en copias de CDs, archivos que tardaban mil años en descargarse de Internet y altavoces que petaban en cualquier esquina de barrio. Era un movimiento compartido, callejero y clandestino antes de volverse el negocio que es hoy. Ahora, Juicy BAE ha decidido dar un golpe sobre la mesa con su último lanzamiento: Perreando A Escondidas, un mixtape que funciona como un viaje en el tiempo hacia la época dorada del dembow, pero con los códigos completamente actualizados.
Este nuevo proyecto se crea a partir de los recuerdos de una adolescencia marcada por esos ritmos de siempre. La propuesta se mete de lleno en el sudor, la noche y el perreo de los 2000. Se nota una intención por recuperar la esencia de cuando este género era un movimiento oculto.
Además, aterriza con varias colaboraciones. Con Lorna rescatan un fraseo que te lleva de inmediato a las pistas de baile de hace dos décadas, sirviendo de puerta para que la sevillana suelte barras explícitas sobre el sexo, demostrando que la provocación de antes sigue sonando fresca hoy en día. Tampoco se queda atrás la conexión con Omar Montes, donde los ritmos sucios se mezclan con sintetizadores con un toque de la electrónica actual, logrando un equilibrio perfecto entre lo clásico y lo contemporáneo.
Pero el disco no es solo una fiesta descontrolada. El plano sentimental ocupa un espacio importante, abordado desde una vulnerabilidad que pasa olímpicamente de los clichés de siempre. Canciones que van entre lo latino y las baladas urbanas aparecen para hablar de historias de desamor, de esas que defiendes a muerte cuando todo tu entorno te dice que ahí no es. La madurez para componer se nota especialmente al meterse en terrenos de la bachata con sonidos del R&B.
A medida que avanza el trabajo, el tono se vuelve más oscuro. Las colaboraciones con nombres como Raúl Clyde y Pablo Chill-E aportan estilos que huelen a asfalto y humo, arrastrando el reggaeton hacia el universo del trap y el drill. Es aquí donde el proyecto recuerda que el género siempre cambia pero nunca pierde su esencia. El cierre, junto a Kristina, llega con una actitud desafiante que deja claro quién manda aquí.
Y tú, ¿ya lo has escuchado lo nuevo de Juicy BAE?
