El sorprendente efecto que un perro o un gato puede tener sobre tu salud
Convivir con animales puede mejorar el bienestar físico y emocional, según confirma la ciencia.
Vivir con perros y gatos aporta beneficios para la salud. / Stephanie Nantel
Cada vez hay más hogares españoles en los que un perro o un gato forma parte de la familia. De hecho, en España ya hay más perros y gatos viviendo en casa que menores de 18 años, un dato que refleja hasta qué punto los animales de compañía se han convertido en protagonistas de la vida cotidiana. Pero, además de ofrecer cariño y compañía, ¿pueden mejorar realmente nuestra salud?
La respuesta es sí, aunque con matices. Esa es una de las principales conclusiones del curso de verano "Vínculos que transforman: el impacto de los animales en nuestra salud y bienestar", celebrado en la Universidad Pablo de Olavide de Carmona y dirigido por el profesor Javier López Cepero, investigador de la Universidad de Sevilla, del que se ha hecho eco la Cadena Ser.
No conviene caer en la idea de que adoptar un perro o un gato sea una solución automática para problemas como la ansiedad, la tristeza o la soledad
Según explica el experto, la ciencia lleva años acumulando evidencias de que convivir con animales puede aportar importantes beneficios para el bienestar físico y emocional. Sin embargo, insiste en que no conviene caer en la idea de que adoptar un perro o un gato sea una solución automática para problemas como la ansiedad, la tristeza o la soledad.
Respeto y cuidado mutuo
"La clave no es tener un animal, sino el vínculo que construimos con él", resume López Cepero. Cuando esa relación se basa en el respeto y el cuidado mutuo, los efectos positivos pueden ser muy variados.
Uno de los beneficios más evidentes es la sensación de compañía. Compartir el día a día con un animal puede ayudar a reducir el sentimiento de soledad y aportar una mayor seguridad emocional. Además, cuidar de otro ser vivo obliga a establecer rutinas, algo que también puede tener un impacto positivo en el bienestar.
Perros y gatos están cada vez más presentes en nuestras vidas. / Avatarmin
En el caso de los perros, los paseos diarios, los horarios de alimentación o el tiempo de juego ayudan a estructurar la jornada y favorecen un estilo de vida más activo. También pueden fomentar valores como la responsabilidad, la empatía y el compromiso, especialmente entre niños y adolescentes.
Los gatos, por su parte, ofrecen una experiencia diferente. Su carácter más independiente y su capacidad para adaptarse a distintos hogares hacen que muchas personas valoren la tranquilidad que transmiten. Para el investigador, no existe una mascota "mejor" que otra: todo depende de las necesidades, el estilo de vida y las circunstancias de cada persona.
Los animales no son herramientas para mejorar nuestro bienestar, sino seres vivos con los que establecemos una convivencia basada en el cuidado mutuo
Los beneficios del contacto con animales también han llegado a las consultas de algunos profesionales de la salud mental. López Cepero explica que, en determinados contextos terapéuticos, la presencia de un perro puede ayudar a que los pacientes se sientan más relajados y confiados, facilitando que expresen sus emociones con mayor naturalidad.
Eso sí, el investigador insiste en que la relación siempre debe entenderse en los dos sentidos. Los animales también tienen necesidades físicas y emocionales que deben ser atendidas. No son herramientas para mejorar nuestro bienestar, sino seres vivos con los que establecemos una convivencia basada en el cuidado mutuo.
