¿Qué llevaba tres décadas intentando alcanzar Jay Kay en 'Virtual Insanity'? Me voy a Londres 24 horas y por fin lo descubro
La capital británica acogió la presentación del nuevo videoclip de Jamiroquai, una reinterpretación que responde a una de las grandes incógnitas de los noventa
Jay Kay en la presentación del nuevo videoclip de 'virtual Insanity' / Beefeater
Reconozco que a estas alturas del año mi cuerpo solo me pide una cosa: activar el modo vacaciones. Supongo que, por eso, cuando recibí la propuesta de irme poco más de 24 horas a Londres la respuesta no pudo ser otra que un sí rotundo. En ese momento no era consciente de las pocas horas que iba a llevar dormidas tras hacerse España con la segunda estrella en el Mundial 2026, sin embargo, nada podía salir mal de esta experiencia. Por que, siendo sinceros, viajar sola, conocer gente nueva, visitar la destilería de una de mis bebidas favoritas y descubrir el secreto mejor guardado de Virtual Insanity son motivos más que suficientes para subirse a un avión.
Con el café todavía haciendo efecto, a primera hora de la mañana ya estaba rumbo a Londres. Nada más aterrizar apenas hubo tiempo para dejar la maleta en el hotel, pasar por chapa y pintura y salir a la calle. La ciudad nos recibió con ese aire que solo tiene Londres: taxis negros, autobuses de dos pisos, pubs llenos desde primera hora y esa sensación de que siempre está pasando algo.
La primera parada fue la destilería de Beefeater. Un lugar que, además de historia, guarda unas cuantas curiosidades. Desde sus orígenes, cuando el edificio albergaba una fábrica de pepinillos, hasta las anécdotas de los personajes que han pasado por allí en los últimos años, entre ellos, la icónica Belén Esteban. Recorrer sus instalaciones también sirvió para conocer de cerca la marca y todas sus versiones, así como para entender cómo esta ginebra quiere formar parte de una forma diferente de disfrutar del ocio, sin renunciar al sabor ni a la experiencia.
Jay Kay en la presentación del nuevo videoclip de 'virtual Insanity' / Beefeater
Después tocó callejear por Shoreditch, probablemente uno de los barrios con más personalidad de la ciudad. Si Madrid tiene Malasaña, Londres tiene este rincón lleno de murales, cafeterías independientes, tiendas vintage y terrazas donde apetece quedarse horas viendo pasar a la gente, pero el verdadero motivo del viaje llegaría unas horas después.
Tres décadas de historia y la respuesta a una pregunta
Todos hemos visto alguna vez Virtual Insanity. Quizá no recuerdes el título, pero seguro que sí la habitación que parecía moverse sola y a Jay Kay deslizándose por el suelo mientras estiraba el brazo hacia algo que nunca llegábamos a ver. Treinta años después, hemos podido responder a esa pregunta.
La nueva versión del videoclip recupera exactamente ese instante para darle un final distinto. Aquello que Jay Kay intentaba alcanzar durante todo este tiempo era, en realidad, un Beefeater 0.0%. A partir de ahí, se abren nuevas puertas —literalmente— hacia otras habitaciones, nuevas experiencias y una forma diferente de disfrutar de la ciudad sin dejar de vivir cada momento.
"Recrear el vídeo con Beefeater 30 años después ha sido un auténtico cierre de círculo", explicó el propio Jay Kay durante la presentación celebrada en el Virgin Hotel London Shoreditch. Y, viéndolo en pantalla apenas unos metros delante de nosotros, era difícil no pensar que pocas campañas consiguen jugar tan bien con la nostalgia sin quedarse ancladas en ella.
La jornada terminó como empiezan muchas de las mejores historias de Londres: caminando sin rumbo, entrando en algún pub y alargando las conversaciones entre risas. Porque, al final, eso era precisamente lo que defendía toda la campaña: no se trata de bajar el ritmo, sino de vivir más experiencias y aprovechar cada momento.
