Muere William Orbit, colaborador y productor de Madonna
El británico también trabajó con Britney Spears, Blur, Queen, U2, Robbie Williams, Pink...

William Orbit, en una imagen en Hong Kong en 2012 / Victor Fraile
William Orbit, productor, compositor y figura clave en la evolución del pop de las últimas tres décadas, ha muerto. La noticia se ha conocido hoy, 7 de agosto, pero realmente la familia del músico e instrumentista, ha confirmado que todo sucedió en su domicilio de Londres el pasado 23 de julio.
En un comunicado publicado en sus redes sociales, se puede leer un mensaje sobrio y profundamente emotivo: "Con profunda tristeza, la familia y los amigos de William Orbit anuncian que William falleció en su casa el 23 de julio de 2026. Estamos profundamente apenados por su pérdida. Lo echaremos muchísimo de menos, nosotros y tantos otros cuyas vidas tocó a través de su música, su amistad y su amabilidad. Pedimos respetuosamente que se respete la privacidad de la familia y de sus amigos cercanos en estos momentos tan difíciles".
Orbit, nacido en Londres en 1956, fue uno de esos creadores que nunca buscó el foco, pero cuya influencia se extendió por todos los rincones de la industria. Su nombre está ligado a algunos de los discos más importantes de la historia reciente del pop: Ray of Light de Madonna, 13 de Blur, All Saints, U2, Robbie Williams…
LOS40
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Su sonido, etéreo y futurista, mezclaba la electrónica con la sensibilidad melódica del pop y la experimentación ambiental, creando un estilo que marcó a toda una generación de productores.
William Orbit, de Madonna a U2 pasando por Queen o Michael Jackson
Su trabajo con Madonna en 1998 sigue siendo, para muchos, uno de los momentos más brillantes de su carrera. Orbit no solo redefinió el sonido de la artista, sino que contribuyó a abrir una nueva etapa para el pop mainstream, demostrando que la electrónica podía ser espiritual, íntima y profundamente humana. Aquel álbum ganó cuatro premios Grammy y consolidó a Orbit como un visionario.
Otra de sus grandes obras fue la colaboración de Queen y Michael Jackson a título póstumo. Se trata de There must be more to life tan this. La canción fue compuesta durante las sesiones de grabación del álbum de Queen, Hot space. Por aquel entonces no se pudo terminar y Mercury hizo su propia versión que incluyó en su debut en solitario en el 85. 33 años después vió la luz con la voz de los dos artistazos gracias a su trabajo.
“La primera vez que la escuché en mi estudio, abrí un tesoro de delicias del más grande los músicos”, aseguró a Rolling Stone, “escuchar la voz de Michael Jackson fue sorprendente, tan vívido, tan fresco y conmovedor, que era como si estuviera en el estudio cantando en directo. Con el solo de Freddie en la mesa de mezclas, mi agradecimiento por su talento fue, incluso, más alto".
Uno de los últimos trabajos de William Orbit: The Painter
Pero su legado va mucho más allá de los grandes nombres. Orbit fue un explorador incansable, un creador que se movía entre el ambient, el trip-hop, el pop alternativo y la música experimental con una libertad que pocos artistas de su generación se permitieron. Su serie Strange Cargo es considerada una obra de culto, un viaje sonoro que anticipó tendencias que años después dominarían la música electrónica. En los últimos años, Orbit había atravesado momentos de silencio creativo y también de regreso. Su vuelta en 2022 con The Painter fue recibida como una celebración de su sensibilidad artística.
La noticia de su muerte ha provocado una oleada de mensajes de artistas, productores y seguidores que reconocen en él a un maestro. Muchos destacan su generosidad, su capacidad para escuchar y su obsesión por encontrar belleza en los detalles. Orbit era, ante todo, un artesano: alguien que trabajaba desde la intuición, la curiosidad y una sensibilidad casi pictórica.













