El impactante confesionario de Yeri Mua a Rosalía en México: "Agarré un cuchillo"
La artista cuenta su desamor sin pelos en la lengua

Yeri Mua, artista mexicana, en un programa de radio / Jason Koerner
Nadie se esperaba el culebrón que se iba a montar en el primer concierto de Rosalía en México con su LUX Tour. En el momento del famoso confesionario, por el cual han pasado ya numerosas celebridades que han contado sus trapos sucios, ha aparecido la influencer Yeri Mua vestida de novia. Lo que parecía que iba a ser una historia de amor dulce acabó siendo un desahogo con infidelidades, peleas y venganzas que dejaron al público con la boca abierta.
La creadora de contenido no se cortó un pelo desde el primer segundo para contar todo sobre su antiguo romance: "Bueno, Rosalía. Yo me enamoré de un chacal". "Y ese chacal, la verdad, me enseñó a cantar. Nos enamoramos a través de la música y fue algo muy intenso", añade.
Pero la magia duró bastante poco. En cuanto entraron en juego los cuernos y las sospechas, la cosa se torció del todo. La mexicana explicó sin filtros la infidelidad de su ex: "Pero este chacal no tenía ojos solo para mí. Digamos que le gustaba tener distintas capillas. No solo la catedral". Al final, los celos llevaron a que ambos se espiaran los teléfonos, algo que ella justificó ante miles de personas soltando un tajante: "Y bueno, si él podía tener varias capillas, ¿por qué yo no? Las p*tas aman también, Rosalía".
LOS40
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Ahí la conversación se volvió un descontrol total. La revisión de móviles terminó en una batalla campal donde los teléfonos pagaron los platos rotos. "Él me encontró cosas en el teléfono y luego yo le revisé su teléfono y le encontré el triple. Hubo tanta igualdad que me rompió mi teléfono y yo le rompí el suyo para quedar igual", explicó la veracruzana. Cuando Rosalía le preguntó cómo se había cargado el aparato, Yeri soltó tan tranquila: "Lo aventé por la ventana y se quebró por completo".
Pero lo mejor estaba aún por llegar. Cuando el chico intentó salir corriendo de la casa tras la discusión llamándola loca, ella no pensaba dejarle marcharse tan fácil y tomó una decisión drástica: "Yo le dije que no se iba a ir. Intentó irse, pero yo agarré un cuchillo". Ante el susto generalizado, aclaró rápido la que armó para frenarlo: "Y le ponché las llantas. Todas, las cuatro". Una confesión que desató las risas, gritos y un debate en todo el recinto. Y tú, ¿cómo habrías reaccionado?













