Muere Dolly Parton, reina del country y filántropa indiscutible a sus 80 años
Adiós a la autora de canciones icónicas, como 'Jolene' y 'I will always love you'
Dolly Parton en una imagen de 20216 / NBC
La escena de la música country está de luto. Dolly Parton ha muerto este 25 de agosto a la edad de 80 años. La artista, considerada una de las mejores figuras del género de la región sur estadounidense, deja tras de sí mucho más que un legado musical; la de Tennessee incursionó en el mundo empresarial, el de la interpretación o la literatura, prueba fehaciente de su faceta innovadora y de su consolidación como icono cultural.
Ha sido su familia la encargada de comunicar la noticia a través de un vídeo. “Mi nombre es Brin Seaver, hijo de Cassie Parton, y hoy, en nombre de las familias Parton y Owens, anuncio el fallecimiento de mi tía, Dolly Rebecca Parton Dean, hermana, Sis y abuelita para una generación y Gigi para la siguiente”, comienza diciendo el sobrino de la cantante asegurando que es algo que le pidió su tía hace unos años.
"Es un honor, un honor mezclado con absoluto orgullo y una profunda tristeza. Pero la tristeza es nuestra, no de Dolly. Dolly vivió en la luz y está en los brazos de Jesús, donde seguramente se reencontró con Carl, sus padres y muchísimos otros que la cuidaron y anhelaron su presencia en el cielo", añade.
Su problemas que la alejaron de los escenarios
La cantante llevaba teniendo problemas de salud en los últimos tiempos que le habían llevado a cancelar algunas de sus fechas en su residencia de Las Vegas. "Dolly abrió puertas no solo para mí, sino para toda su familia, permitiéndonos alcanzar un potencial que ni siquiera creíamos posible. También abrió puertas para generaciones de cantantes, compositores, músicos y soñadores de todos los ámbitos de la vida y de todos los continentes. Gracias a su ejemplo, creímos que todo era posible", asegura su sobrino.
"Nunca vio una puerta que no pudiera abrir, y las puertas que abrió hicieron y cambiaron la historia. Siempre ha estado presente en sus televisores, sus tocadiscos, sus CDs y en la lista de reproducción de sus teléfonos, convirtiéndose en parte de su familia, les gustara o no. Nuestra familia y el equipo al que confió su legado trabajaremos con diligencia para asegurar que su espíritu viva con nosotros para siempre", elogiaba su aportación a la historia musical.
Y terminaba desvelando la última petición de Dolly: "Dolly me llamó y me dijo que quería descansar en una hermosa cama de algodón suave porque, después de una vida llena de brillo, finalmente se merecía estar cómoda y descansar. Descansa en paz, tía Dolly, tía abuela, Gigi. Que Dios bendiga a Dolly Parton y que Dios los bendiga a todos. Ella siempre los amará".
Cualquiera que no haya vivido recluido los últimos 50 años puede dar fe de la presencia de Parton en el panorama cultural global; con una carrera marcada por su peculiar voz y su polifacetismo, la industria lo tuvo claro desde finales de los 70: Dolly Parton merecía, con creces, el título de "Reina del Country". Y es que el sector acertó pocas veces más con tanta precisión.
Dolly Parton, 1976. / David Redfern
En aproximadamente seis décadas de trayectoria y más de 60 álbumes de estudio, la de I Will Always Love You se ganó el reconocimiento de la industria, reconocimiento consolidado en 2022 con su inclusión en el Salón de la Fama del Rock and Roll. No tuvo hijos, decisión consensuada con su marido, Carl Dean — tristemente fallecido en marzo de 2025 — pero Parton deja una larga lista de lecciones filantrópicas: de programas de le lectura a hospitales, santuarios de animales y distintas becas.
'Jolene', el principio de todo
Dolly Rebecca Parton, la cuarta de doce hermanos, nació en 1946, aunque no tardaría mucho en aparecer en programas de radio y televisión para demostrar su talento musical, estrechamente vinculado al evangelismo profesado por su familia. En un abrir y cerrar de ojos — 1967 más concretamente —, Parton comenzó a hacerse un nombre en el panorama musical y televisivo, aunque para entonces la artista ya había firmado con dos discográficas distintas, publicado varios singles y conocido a figuras como Johnny Cash, Hank Williams Jr. y Skeeter Davis.
En ese mismo año, llegó su primer álbum de estudio: Hello, I'm Dolly. Contra todo pronóstico, el disco obtuvo un escaso éxito comercial, pero Parton no se dio por vencida. Poco después aceptó unirse al programa televisivo de música country conducido por Porter Wagoner; lo que Dolly Parton no sabía es que, además de consolidar un éxito, Wagoner se convertiría en su pareja musical durante los próximos 7 años. Pero Parton no detuvo su carrera en solitario; por aquellos años dio salida a álbumes como Just Because I'm a Woman o Joshua, un séptimo álbum publicado en 1971 que, tras otro pequeño bache de ventas, permitió a la cantante repuntar no solo como cantante, sino también como compositora.
Dolly Parton en 1978 / Chris Walter
En 1974, con el lanzamiento de I Will Always Love You — parte de su álbum Jolene — Parton llamó la atención de Elvis Presley, quien mostró su interés por versionar el tema, pero un problema con la cesión de derechos acabó convirtiendo esta posibilidad en poco más que un sueño. Aunque la sinergia de ambos artista no fue posible, el interés de Presley evidenciaba la versatilidad con la que Parton atraía a una multiplicidad de géneros; así, a partir de 1975, la de Tennessee comenzó a fusionar los clásicos sonidos del country, con el pop característico de la época.
Fueron años de gloria. Tras abandonar el programa de Porter Wagoner, la artista decidió crear un programa televisivo de variedades y, aunque el estrés ocasionó en Parton problemas de cuercas vocales, supo aprovechar su apertura al público para publicar Here You Come Again en 1977, triunfo indiscutible del country con la venta de más de un millón de copias. A raíz de este éxito, Parton comenzó a incursionar en el género del pop, y Great Balls of Fire fue el primero de estas incursiones; una incursión certificada como disco de oro.
Dolly Parton en los American Music Awards de 1977 / ABC Photo Archives
De la pantalla al declive comercial
En los 80, la artista compartió pantalla como reconocibles figuras de la industria cinematográfica, tales como Jane Fonda en Nine to Five, Burt Reynolds en The Best Little Whorehouse in Texas o Sylvester Stallone en Rhinestone. Sin embargo, poco tardó Parton en volver a las raíces del country tradicional. Volvió a probar suerte como presentadora de televisión y los elogios no pararon de llegar; lo hicieron, por desgracia, tan rápido como los altibajos comerciales y las escasas ofertas actorales.
Los 90 pasaron de largo y Parton dio la bienvenida al nuevo siglo por todo lo alto con una trilogía de álbumes. The Grass Is Blue, el primero de estos proyectos, marcó un punto de inflexión estético y estilístico en la carrera de la estadounidense, quien — tras la publicación de los tres discos — no tardó en ver los buenos resultados de esta sólida trilogía: críticas positivas y varias nominaciones a los premios Grammy.
Dolly Parton durante un concierto en Chicago en 1977 / Paul Natkin
Dolly Parton en los 2000
En los últimos años, Parton publicó la totalidad de 7 álbumes de estudio más; desde proyectos más experimentales como For God and Country — en la línea de su compromiso cristiano — a discos en vivo como Live and Well y un dulce country en Pure & Simple. Parton tampoco perdió la oportunidad de continuar con sus apariciones televisivas; se dejó ver en aquellos años por The Oprah Winfrey Show para interpretar I Will Always Love You o como invitada en la serie Hannah Montana.
En paralelo, la artista no dejó de llevar a cabo obras benéficas a través de su entidad, la Fundación Dollywood. En 2006, la cantante donó 500 000 dólares a un hospital de su pueblo natal para honrar al médico que había atendido a su madre durante el parto. Como reacción a la pandemia de la COVID-19 donó 1 millón de dólares al Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt para la investigación de la enfermedad.
Miley Cyrus y Dolly Parton en Hannah Montana / Joel Warren/Disney Channel
Su trayectoria no queda en el aire. Sobre la estantería de su carrera descansan 50 nominaciones y un total de 11 premios Grammy y 7 de la Academia de Música Country.
Las alarmas saltaron a finales de septiembre de 2025, cuando Parton se vio obligada a posponer todos sus compromisos a futuro; así lo confirmó un portavoz de Live Nation y la propia artista a través de un comunicado en redes sociales. Pocos días después, la hermana de la cantante, Freida, pedía a todos que rezasen por ella. Pero Parton, siempre incansable, reapareció en redes con un vídeo que, bajo el título de "¡Todavía no he muerto!", aplacaba de sus fans.
El polifacetismo de Parton, hoy, es reflejo de la huella que la artista dejó impresa en la música country y el imaginario cultural general. Siempre distintiva, la cantante pudo jactarse de otros reconocimientos más allá de la industria, como ser madrina de la cantante y actriz Miley Cyrus o compartir nombre con la primera oveja clonada de la historia. Sin importar las medallas que colgaron de su trayectoria, lo tenemos claro. "We will always love you", Dolly Parton.
