Se cumplen 7 años de la muerte de Xana, la hija de Luis Enrique: así la han recordado su familia
"Su legado y su energía siguen acompañándonos"

Luis Enrique durante un partido. / Aurelien Meunier - PSG
Han pasado siete años desde uno de los momentos más duros en la vida de Luis Enrique y su familia. El 29 de agosto de 2019 fallecía Xana Martínez, la hija pequeña del exseleccionador de España, a los nueve años, tras luchar durante varios meses contra un osteosarcoma. Un dolor que marcó para siempre a los Martínez Cullell, pero que con el paso del tiempo se ha transformado en un legado de solidaridad, esperanza y ayuda para otras familias.
Coincidiendo con este séptimo aniversario, la Fundación Xana ha compartido en redes sociales un emotivo mensaje en recuerdo de la pequeña. Unas palabras cargadas de cariño que reflejan cómo su recuerdo sigue más vivo que nunca.
El recuerdo de Xana sigue más vivo que nunca
A través de una publicación difundida por la Fundación Xana, la familia ha querido reflexionar sobre el camino recorrido desde la creación de la entidad, nacida precisamente para acompañar a niños con enfermedades graves y a sus seres queridos durante los momentos más difíciles.
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"Todo en la vida depende de las expectativas. Cuando iniciamos el viaje de la Fundación Xana, las nuestras eran pequeñas, pero con vuestro apoyo, los objetivos van cambiando y se vuelven más ambiciosos y a la vez más exigentes", comienza el texto.
El mensaje continúa con unas palabras especialmente conmovedoras sobre el legado que dejó la pequeña: "Xana partió hacia otro lugar porque tenía proyectos mucho más importantes que simplemente hacer feliz a sus seres queridos cercanos. Su aspiración era otra más altruista: ayudar a otros niños con problemas de salud y a sus familias".
La publicación concluye con una frase que ha emocionado a miles de seguidores: "Hoy hace 7 años que Xana se fue pero su legado y su energía siguen acompañándonos con más fuerza que nunca".
Un legado convertido en ayuda para otras familias
Desde su creación, la Fundación Xana se ha convertido en una herramienta de apoyo para familias que atraviesan situaciones similares a la que vivieron Luis Enrique, Elena Cullell y sus hijos. La organización trabaja para ofrecer acompañamiento emocional, asistencia y recursos a niños con enfermedades graves y a quienes les rodean.
Lo que comenzó como una manera de rendir homenaje a Xana se ha transformado en un proyecto que cada año suma más iniciativas y amplía su impacto. Un sueño que nació del dolor, pero que hoy sirve para iluminar el camino de muchas personas.
Las palabras compartidas este año no hablan únicamente de pérdida. También hablan de amor, de esperanza y de la capacidad de transformar una experiencia devastadora en algo capaz de ayudar a otros.













