Ariana Grande se despide tras 41 conciertos, 638.000 entradas vendidas y 107,9 millones de dólares: "Gracias por estar a mi lado"
La artista ha cerrado en Londres su primera gira en siete años y ahora se tomará un descanso de la vida pública

Ariana Grande en la première de 'WICKED: Parte 2' en Nueva York. / John Nacion/Variety via Getty / John Nacion
Los focos del Eternal Sunshine Tour se apagaron este 1 de septiembre en el O2 Arena de Londres, poniendo fin a la primera gira de Ariana Grande en siete años. Han sido 41 conciertos, unos 638.000 asistentes y 107,9 millones de dólares recaudados, según Billboard Boxscore. Un cierre a la altura de una gira que ha superado las mejores recaudaciones por concierto de su trayectoria.
"Siempre atesoraré esta experiencia"
Durante el último concierto, Ariana Grande quiso dirigirse personalmente a quienes la han acompañado durante estos meses.
"Solamente quiero daros las gracias. Ha sido una experiencia extraordinaria. Gracias por 10 hermosos conciertos en Londres y por 41 increíbles conciertos de la gira Eternal Sunshine", expresó.
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Visiblemente emocionada, continuó: "Esta ha sido una de las experiencias más hermosas y extraordinarias de mi vida y solo quiero expresar mi gratitud sin llorar del todo. Pero de verdad, gracias de todo corazón, ha sido tan especial y siempre atesoraré esta experiencia"
La cantante también destacó el esfuerzo de sus seguidores y sus looks para cada concierto: "Tengo los mejores fans del mundo y siempre los he tenido. Me encantan vuestros looks, me encantan vuestras caras, me encanta veros, me encanta conectar con vosotros de esta manera".
Una gira más corta, pero más rentable
El Eternal Sunshine Tour ha sido considerablemente más corto que sus anteriores grandes giras, pero sus cifras por concierto son bastante destacbales. Ariana ha ganado aproximadamente 2,6 millones de dólares y 15.600 entradas por actuación, mejorando sus registros medios anteriores.
En total, los 41 conciertos han generado 107,9 millones de dólares y vendido alrededor de 638.000 entradas. Londres ha sido uno de los grandes puntos fuertes: sus diez conciertos en el O2 Arena reunieron a unas 179.000 personas y generaron 27,7 millones de dólares.
El resultado confirma el enorme poder de convocatoria que mantiene Ariana después de siete años sin una gira de este tamaño.
Siete años después, Ariana vuelve a los escenarios
El tour comenzó el pasado 6 de junio en Oakland y supuso el regreso de Grande a los grandes escenarios después del Sweetener World Tour de 2019. En estos años, la artista publicó Positions y Eternal Sunshine, además de protagonizar las películas de Wicked.

Durante la gira también lanzó Petal, publicado el 31 de julio. El regreso a los conciertos ha sido, según la propia Ariana, diferente al de etapas anteriores. Ella misma describió esta experiencia como una "corrective experience" (experiencia correctiva) explicando que ahora podía estar mucho más presente sobre el escenario que durante su última gira.
Ahora llega su descanso de los focos
El final de la gira también supone el comienzo de una pausa que Ariana había anunciado semanas atrás. Su equipo confirmó que la cantante iba a "take a step back from visibility", es decir, apartarse temporalmente de la exposición pública y de los compromisos que implican estar constantemente bajo el foco.
La decisión también provocó su salida del próximo montaje del West End de Sunday in the Park with George. Posteriormente, Jonathan Bailey anunció igualmente que abandonaba la producción.
Eso no significa, sin embargo, que Ariana vaya a desaparecer por completo.
Todavía queda 'Focker-in-Law'
Antes de comenzar ese descanso, Grande tiene un compromiso importante: la promoción de Focker-in-Law, la cuarta entrega de la saga de Los padres de ella, que llegará a los cines el 25 de noviembre.
La actriz comparte reparto con Ben Stiller, Robert De Niro, Blythe Danner y Teri Polo, y una fuente cercana a la artista ha confirmado que participará en la promoción porque está "muy orgullosa de la película".
Será, por tanto, una de sus últimas grandes exposiciones públicas antes de reducir considerablemente su presencia mediática.













