Así están las reservas de agua al acabar el verano
Los embalses españoles despiden el verano con el 60,3% de su capacidad y 8.399 hm³ más que la media de la última década, aunque han perdido agua durante las últimas semanas.
Embalse de Burguillos, en Ávila. / M.A.Ortega
El verano termina y los embalses españoles lo hacen con una cantidad de agua considerablemente mayor que la que tenían hace un año. La reserva hídrica nacional se sitúa en 33.801 hectómetros cúbicos, lo que supone el 60,3% de la capacidad total. Es una cifra que ha descendido durante la última semana, pero que ofrece un balance positivo si se compara con el mismo momento de 2025 y con la media de los últimos diez años.
En la última semana, todas las cuencas han reducido en mayor o menor medida el agua almacenada
En concreto, los embalses han perdido 669 hm³ en una semana, un descenso del 1,2%. Todas las cuencas han reducido en mayor o menor medida el agua almacenada, incluso aquellas zonas en las que se han producido lluvias importantes. La situación responde también a la época del año: después de varios meses de calor y de consumo de agua, septiembre suele marcar el final de una etapa en la que las reservas han soportado buena parte de la demanda.
La distribución de las lluvias tampoco ha sido uniforme. Durante los últimos días, las precipitaciones han sido abundantes en la vertiente mediterránea y escasas en la atlántica, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). La máxima registrada ha sido de 42,4 litros por metro cuadrado en Valencia, mientras que las lluvias también han afectado a zonas de Murcia, Andalucía, Cataluña y Baleares.
Mejor que hace un año
A pesar de la pérdida registrada esta semana, los datos muestran que España afronta el final del verano con más agua embalsada que en 2025. Hace un año había 31.314 hm³ almacenados, frente a los 33.801 actuales. La diferencia es de 2.487 hm³, una cantidad que permite cerrar la temporada estival en una posición más favorable que la del año pasado.
La comparación con la media de la última década es todavía más significativa. Entre 2016 y 2025, la reserva media para estas fechas se situaba en 25.402 hm³, mientras que ahora alcanza los 33.801. Son 8.399 hm³ más, una diferencia que muestra que el agua acumulada en los embalses se encuentra actualmente por encima de lo habitual para este momento del año.
Embalse de Viñuela, en Málaga. / Javier Zayas Photography
Eso no significa, sin embargo, que todas las cuencas estén en la misma situación. El Ebro es la única que baja del 50%, con un 47,9% de su capacidad. En el extremo contrario, otras diez cuencas se encuentran por encima del 60%, aunque el porcentaje de agua almacenada varía considerablemente entre territorios y no permite hablar de una situación homogénea en todo el país.
El siguiente reto será conservar parte de ese colchón durante el otoño
El dato es especialmente relevante en un país acostumbrado a alternar periodos de sequía y abundancia de agua. Tener más agua embalsada que otros años no elimina los problemas de disponibilidad que puedan existir en determinadas zonas ni garantiza cómo evolucionarán las reservas durante los próximos meses. La lluvia, las temperaturas y el consumo marcarán el comportamiento de los embalses a partir de ahora.
Por el momento, el verano se despide con una fotografía relativamente clara: 33.801 hm³ almacenados, un 60,3% de la capacidad total y una reserva superior tanto a la del año pasado como a la media de la última década. Después de perder agua durante la última semana, el siguiente reto será conservar parte de ese colchón durante el otoño y afrontar los próximos meses con unas reservas que, al menos de momento, parten de una situación mejor que la de años anteriores.
