Estas son las nuevas normas europeas contra el 'greenwashing'
Palabras como "verde", "ecológico" o "respetuoso con el medio ambiente" ya no podrán utilizarse alegremente para vender un producto: desde este domingo, la Unión Europea endurece las reglas contra las afirmaciones ambientales engañosas.

El 'greenwashing' está a la orden del día. / Travelstoxphoto
Un envase verde, unas hojas dibujadas y palabras como "eco", "sostenible" o "respetuoso con el planeta". Durante años, muchas empresas han utilizado este tipo de mensajes para presentar sus productos como mejores para el medio ambiente, aunque no siempre resulte fácil saber qué hay realmente detrás de esas afirmaciones. Es lo que conocemos como greenwashing o lavado verde: transmitir una imagen ambientalmente responsable que no se corresponde, o no del todo, con la realidad.
La ley pone límites a expresiones como "verde", "ecológico", "amigo del medio ambiente" o "respetuoso con el clima"
La Unión Europea quiere poner un poco más difícil esta práctica. Desde este domingo, 27 de septiembre, comienzan a aplicarse las nuevas reglas de la Directiva sobre el empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica, conocida como EmpCo. La norma modifica la legislación europea sobre prácticas comerciales desleales y derechos de los consumidores con una idea sencilla: que quien quiera presumir de las bondades ambientales de un producto tenga argumentos suficientes para hacerlo.
Uno de los principales cambios afecta a las afirmaciones ambientales genéricas. Expresiones como "verde", "ecológico", "amigo del medio ambiente" o "respetuoso con el clima" quedan prohibidas cuando no pueda demostrarse un comportamiento ambiental excelente reconocido que justifique esa afirmación. Si la empresa concreta claramente qué quiere decir y aporta una explicación visible en el mismo soporte, la situación puede ser diferente.
LOS40
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Adiós a los sellos inventados
También se pone coto a otra práctica habitual: crear un logotipo con hojas, árboles o cualquier otro símbolo que parezca una certificación ambiental. Los distintivos de sostenibilidad tendrán que estar respaldados por un sistema de certificación que cumpla los requisitos europeos o haber sido establecidos por una autoridad pública. La intención es que el consumidor pueda distinguir una acreditación real de un simple recurso publicitario diseñado por la propia marca.
La UE prohíbe afirmar que un producto tiene un impacto climático neutro, reducido o positivo
Otro cambio importante afecta a expresiones como "neutro en carbono" o "cero emisiones netas" aplicadas a productos. La UE prohíbe afirmar que un producto tiene un impacto climático neutro, reducido o positivo cuando esa conclusión se basa en compensar sus emisiones mediante créditos de carbono fuera de su cadena de valor. Una empresa podrá seguir explicando que financia proyectos de compensación, pero no utilizar esa inversión para hacer creer que el propio producto carece de impacto climático.

Europa quiere poner coto al 'greenwashing'. / Franco Tognarini

Europa quiere poner coto al 'greenwashing'. / Franco Tognarini
Las promesas sobre el futuro tampoco podrán quedarse simplemente en frases como "seremos sostenibles en 2035". Las afirmaciones sobre una mejora ambiental futura deberán apoyarse en compromisos claros y verificables, recogidos en un plan detallado y realista, con objetivos medibles y plazos concretos. Además, su cumplimiento deberá ser revisado periódicamente por un experto independiente y esa información tendrá que estar disponible para los consumidores.
Las nuevas reglas no se limitan al greenwashing. La UE quiere también fomentar que compremos productos más duraderos y reparables. Desde ahora, las tiendas físicas y digitales deberán mostrar un aviso armonizado sobre la garantía legal de los productos, que en la UE es de al menos dos años, y habrá una nueva etiqueta europea para destacar determinadas garantías comerciales de durabilidad superiores a ese periodo.













