Florence Pugh indignada con la permisividad de las universidades con las agresiones sexuales y el bloqueo de Instagram a su reflexión
La actriz reflexiona sobre la violación grupal que ha denunciado una estudiante en la Universidad de Cornell

Florence Pugh, en BAFTA 2026. / Jeff Spicer/BAFTA
Escándalo en la prestigiosa Universidad de Cornell en Nueva York después de que una estudiante interpusiera una denuncia a siete miembros de una fraternidad por drogarla y violarla durante horas.
Los hechos ocurrieron en 2024 cuando ella acudió a ver a un amigo de la fraternidad Chi Phi y la instaron a inhalar una sustancia que cree que es ketamina. Luego llegó un mensaje a un grupo de Snapchat en el que instaban a mantener relaciones sexuales con ella. Y hasta siete hombres acudieron a la habitación donde estaban para cumplir el objetivo.
Tres semanas después, la joven de 20 años que había sido agredida interpuso una denuncia en la policía universitaria y lo único que consiguió fue la expulsión de dos de ellos, pero ninguno fue detenido. Ahora ha interpuesto una demanda.
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“Solicito una indemnización a los demandados individuales por el abuso sexual atroz que sufrí, así como a los demandados institucionales por permitir, facilitar, fomentar, ayudar y ser cómplices de que se produjeran estos abusos”, exige la joven que ha decidido guardar su anonimato.
“Busco proteger mi identidad del estigma asociado a la agresión sexual y la violación que sufrí. Estoy firmemente convencida de que, de ahora en adelante, lo más conveniente para mis intereses es tramitar este asunto bajo un seudónimo”, explica sobre esta decisión de presentarse con el nombre común que se les da a las mujeres que denuncian y quieres permanecer ocultas.
Se ha reabierto un viejo debate en Estados Unidos que tiene un problema instaurado sobre la permisividad en este tipo de actos. Y parece que ha llegado el momento de decir basta. El escándalo está generando posicionamientos en contra muy fuertes.
Florence Pugh se pronuncia sobre las agresiones sexuales
La actriz Florece Pugh es una de las que ha compartido un extenso texto condenando esta situación: “Después de leer sobre la joven que fue violada por su amigo y compañeros de escuela, me siento inquieta, enferma y enfadada”.
“Estoy procesando rápidamente por qué todo y todos los hombres me parecen enemigos. He pensado mucho en esta horrible tragedia que ocurrió en Cornell College en 2024. Sé que esto ya ha pasado antes y detesto la idea de que vuelva a ocurrir”, continua la actriz que está profundamente inquieta con este asunto.
“Me impacta profundamente preguntarme: ¿esto llevaba tiempo gestándose? ¿El daño de este hombre fue comentado o incluso celebrado? ¿Todos los demás?”, se pregunta.
Y señala a más de un culpable, porque, asegura que “cada persona que sabía de esto o lo escuchó y miró hacia otro lado es tan responsable como quienes lo planearon. Saber que una agresión sexual tan violenta estaba a punto de ocurrir "arriba", y no hacer NADA al respecto, es enfermizo, cobarde y repugnante”.
Expresa que “no estamos enfadados lo suficiente con quienes quieren dañar vidas humanas. Estoy furiosa con la universidad por no luchar por esa chica, exponer a los responsables y hacer prácticamente imposible que disfruten de su tiempo allí. No se debería permitir que caminen libremente como el resto de nosotros, que valoramos y cuidamos nuestras almas”.
Esta situación le lleva a gritar que “ya no estoy cansada. Estoy harta de que las instituciones protejan a los chicos por miedo a que su futuro se vea arruinado. ¿Y qué pasa con la niña cuya vida fue destrozada? ¿Y con el trauma que ha tenido que soportar, sabiendo que su reputación importa más que la verdad? ¿O con la sensación de no tener a nadie con el poder suficiente para actuar cuando fuiste víctima de abusos? Es una destrucción continua del alma”.
Además, la actriz insiste en que “este es realmente el momento en que necesitamos que nuestros hijos se horroricen y se indignen como nosotros. Necesitamos liderar conversaciones sobre cómo cambiamos la tolerancia y la complicidad con este tipo de comportamientos tanto como sea posible”.
“¿Cómo puedes esperar que recuperemos la confianza en "todos los hombres" cuando, en momentos como este, muchos de vosotros permanecéis en silencio? Lo que más me rompe el corazón es que existe una voluntad de matar un alma. Esto es matar a un alma. Destruir un cuerpo y destruir un alma”, sigue preguntando desolada.
“Y luego recibir una condena de cuatro años, escribir un rápido "lo siento por haber violado a una chica mientras estaba drogada con mis amigos; pensaba que estaría bien" y seguir adelante como si nada. Eso es inaceptable”, asegura.
“Escuelas, universidades y centros educativos han demostrado repetidamente una y otra vez que no harán nada hasta que la comunidad les obligue y exija que pueden infligir un daño extremo a una persona y no sufrir consecuencias a cambio. No habrá igualdad hasta que respetéis nuestros cuerpos. No habrá igualdad hasta que dejéis de dañar nuestras almas. No habrá igualdad hasta que nos dejéis vivir. No habrá igualdad hasta que podamos sentirnos seguras”, reflexiona.
Y concluye con una última petición: “Somos la fuerza vital de esta tierra; empezad a protegernos de una vez. Enfadaos por nosotras. Por favor”.
Junto a este texto que colgaba en redes sociales hacía una petición a las mujeres: “Y si eres de las que alzan la voz sobre esto, gracias. De verdad. Este es un problema humano, no solo de mujeres. Todos estamos involucrados. Los hombres, especialmente”.
Y se dirigía a la denunciante directamente: “Y lo más importante, a Jane Doe, quien valientemente se enfrentó a la despreciable universidad que optó por hacer lo incorrecto: eres increíblemente fuerte. Tienes una voluntad inquebrantable. Y debes saber que las mujeres de todo el mundo estamos aquí para apoyarte y ayudarte en tu proceso de sanación. Gracias por decirle al mundo que lo haremos mejor”.
Después de publicar esta larga reflexión, volví a repetirla incluyendo una queja sobre la manera de actuar de Instagram. “Instagram decidió bloquear mi publicación para que no llegara a las personas adecuadas. ¡Vaya, vaya! ¡Qué pena! No se ve muy bien, ¿verdad? Aquí les dejo otra versión por si acaso ustedes son de los que ya no pueden ver mi publicación”, escribía.
Desde luego, la actriz ha hecho todo lo posible para que su reflexión llegue a todo aquel que sienta la misma indignación que ella.















