Olivia Rodrigo estalla por una presunta violación grupal en una fraternidad: "Qué vergüenza las instituciones que protegen a los violadores"
La cantante cuestiona la respuesta de la universidad

Olivia Rodrigo en el Primavera Sound 2026 / Xavi Torrent
Olivia Rodrigo ha decidido intervenir públicamente en uno de los casos que más preguntas está generando en torno a la Universidad de Cornell. La cantante ha mostrado su apoyo a Jane Doe, la joven que ha presentado una demanda contra la institución y siete antiguos miembros de la fraternidad Chi Phi por una presunta agresión sexual ocurrida en 2024.
La artista utilizó el domingo 4 de octubre sus historias de Instagram para referirse directamente a la actuación de Cornell y a las acusaciones formuladas por la demandante. Su mensaje fue especialmente crítico con las instituciones: "Qué vergüenza por Cornell y por todas las instituciones que protegen a los violadores y abusadores por encima de las mujeres".
A continuación, Rodrigo dejó claro a quién iba dirigido su respaldo. "Apoyo a Jane Doe", escribió antes de señalar que la joven ha demostrado una valentía cuya repercusión, según la cantante, ha traspasado las fronteras de la universidad.
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Rodrigo también puso el foco en quienes pudieron haber actuado ante lo ocurrido. "Su valentía resuena en todo el país y los crímenes cometidos contra ella no quedarán impunes. Lo que vivió importa, al igual que la negligencia de quienes pudieron haber intervenido pero decidieron no hacerlo. Merece respuestas, consecuencias y un cambio duradero".
Qué denuncia Jane Doe
La demanda fue presentada en septiembre y sitúa los hechos en octubre de 2024, cuando Jane Doe tenía 20 años. La joven acusa a siete antiguos integrantes de Chi Phi de haberle suministrado alcohol y drogas, entre ellas ketamina, antes de agredirla sexualmente.
Según su versión de los acontecimientos, las agresiones se produjeron de forma reiterada y algunos miembros de la fraternidad habrían utilizado un grupo de Snapchat para animar a otras personas a participar.
Los siete hombres señalados en la demanda han rechazado las acusaciones. Su defensa sostiene que las relaciones sexuales que se produjeron aquella noche fueron consentidas o que los hechos aparecen descritos de manera diferente en el procedimiento judicial.
La denuncia también responsabiliza a Cornell de la forma en la que respondió cuando la estudiante comunicó lo sucedido a la universidad en 2024.
Las sanciones dentro de Cornell
La investigación interna realizada por la universidad bajo el Título IX terminó con medidas disciplinarias para varios de los integrantes de la fraternidad. De acuerdo con la información publicada por The New York Times, dos de ellos fueron expulsados de Cornell y otro recibió la prohibición de entrar en el campus después de haberse graduado.
Otros dos estudiantes fueron suspendidos. Los restantes acusados recibieron sanciones de menor alcance.
Cornell ha rechazado, en particular, la afirmación de que alguno de los implicados pudiera haber recibido como única consecuencia la realización de trabajos escritos.
Kyle Kimball, vicepresidente de relaciones universitarias, defendió públicamente la respuesta de la institución el 28 de septiembre: "Cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones consecuentes a los implicados es falsa".
Kimball recordó además que la sección de Chi Phi en Cornell continúa excluida del campus desde que terminó la investigación universitaria. Aquella actuación se prolongó durante varios meses y no terminó con la presentación de cargos penales por parte de los fiscales locales.
Cornell anuncia una investigación independiente
La presión sobre la universidad aumentó todavía más el 3 de octubre. Michael I. Kotlikoff, presidente de Cornell, se dirigió a los estudiantes mediante un vídeo en el que reconoció que la institución tiene aspectos que mejorar.
Kotlikoff anunció también que Cornell participará en una investigación independiente destinada a revisar cómo se gestionaron las acusaciones de Jane Doe. El presidente se refirió, además, al nuevo escenario judicial después de que Letitia James, fiscal general del estado de Nueva York, fuera designada fiscal especial para participar en la investigación penal abierta sobre la presunta violación en grupo.
La universidad ya había realizado su propia investigación en 2024, pero aquella vía no desembocó en cargos criminales contra los hombres señalados.
El apoyo de otras artistas
La postura de Olivia Rodrigo encaja con el activismo que la cantante ha desarrollado durante los últimos años en asuntos relacionados con los derechos de las mujeres. Durante su gira mundial Guts, la artista destinó millones de dólares a fondos relacionados con el acceso al aborto. También ha respaldado organizaciones dedicadas a la atención sanitaria femenina y a la lucha contra la violencia de género.
En agosto, Rodrigo celebró además la primera edición de su festival Daisy Chain Fields, vinculado a varias de estas causas.
Su pronunciamiento sobre el caso de Cornell se suma al de otras figuras conocidas. Lzzy Hale y Florence Pugh también han hablado públicamente durante las últimas semanas sobre la situación de Jane Doe.
Ahora, mientras continúa la investigación penal y Cornell prepara una revisión independiente de su actuación, la atención se centra tanto en las acusaciones formuladas contra los antiguos miembros de Chi Phi como en la respuesta que recibió la joven cuando decidió acudir a la universidad.













