Razer Basilisk V4 Pro: La cúspide de la comodidad se renueva con más control y precisión quirúrgica
El ratón más cómodo y versátil de Razer riza el rizo con sensor de 50K, nuevos botones y diseño refinado.

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino
Dentro del extenso catálogo de periféricos de Razer, la familia Basilisk siempre ha ocupado un lugar de honor. No es el ratón más liviano enfocado a los eSports puros —para ese terreno la marca ya tiene muy bien posicionada la línea Viper—, pero sí ha representado históricamente la propuesta más equilibrada, versátil y ergonómica de la firma de la triple serpiente.
Ahora aterriza en nuestras manos el nuevo Razer Basilisk V4 Pro, y la primera impresión deja un balance muy claro: estamos ante una evolución netamente continuista, diseñada para pulir lo que ya rozaba la excelencia sin alterar la fórmula fundamental que convirtió a sus predecesores en auténticos referentes de la gama alta.

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino
Diseño y ergonomía: Mismo confort natural, sutiles retoques estéticos
Posar la mano sobre él nos da una sensación inmediatamente familiar para cualquiera que provenga de un Basilisk V3 Pro o de su revisión ‘35K’. Su chasis sigue apostando por unas dimensiones generosas y por ese pronunciado reposapulgar lateral que permite a la palma descansar con una caída totalmente natural. Es un ratón concebido para largas jornadas de juego o trabajo diario sin la necesidad de forzar la mano en un agarre en garra, garantizando una ergonomía sumamente agradable.
LOS40
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En el plano estético, sin embargo, encontramos matices apreciables a simple vista. El V4 Pro incorpora un tratamiento en la parte superior donde las piezas principales parecen reposar en un nivel ligeramente elevado respecto al resto del cuerpo, lo que le confiere un aspecto más técnico, estilizado y vanguardista. Toda esta estructura queda arropada por un sistema de iluminación Razer Chroma RGB repartido en 7 zonas con efecto full underglow, proyectando un halo de luz muy uniforme y llamativo sobre la alfombrilla que la revisión anterior nos daba como una linea muy sutil.

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino
Más botones para rizar el rizo
Una de las señas de identidad más aplaudidas de la serie vuelve a estar presente: la rueda de scroll infinito (el nombre propio es Razer HyperScroll Tilt Wheel Gen-2). Mantiene su comportamiento personalizable entre el modo táctil por pasos, el giro libre (free-spin) infinito y la conmutación inteligente Smart-Reel, una herramienta extraordinariamente práctica tanto para navegar por documentos interminables como para alternar funciones rápidas durante una partida.
La gran novedad física de esta generación radica en la distribución de sus controles, elevando el total a 14 opciones personalizables. Por un lado, se añade un botón extra en el lateral que refuerza el abanico de acciones al alcance del pulgar sin sobrecargar el espacio. Por otro, se estrena un pulsador complementario en el margen superior del botón izquierdo. Se trata de un interruptor pequeño y con una ubicación muy bien calculada, pensado para que resulte prácticamente imposible activarlo por error en mitad del frenesí de una partida: hay que buscarlo de forma deliberada.

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino
Rendimiento: Sensor de 50K y tacto refinado
Bajo la carcasa, Razer ha llevado las especificaciones técnicas un paso más allá, entrando de lleno en ese terreno del ‘doble tirabuzón’ donde las cifras superan con creces lo estrictamente necesario para la mayoría de usuarios. El protagonismo recae en el nuevo sensor óptico Razer Focus Pro 50K Gen-3 con tecnología Frame Sync, que estira el techo de resolución hasta unos impresionantes 50.000 DPI con un seguimiento milimétrico y carente de fluctuaciones sobre cualquier superficie. El resultado es pura mantequilla, incluso si no tenéis una alfombrilla en condiciones.
A esta precisión se une la cuarta generación de los switches ópticos de Razer, que destacan no solo por su velocidad y durabilidad, sino por ofrecer una pulsación más delicada y suave en comparación con el tacto del V3 Pro. Para redondear el apartado técnico, el ratón alcanza hasta 200 horas de autonomía mediante la tecnología inalámbrica Razer HyperSpeed Gen-2 e incorpora conectividad multidispositivo de 5 vías, permitiendo alternar el periférico con total fluidez entre los distintos equipos de nuestro entorno de trabajo y ocio.

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino
¿Merece la pena el salto?
El Razer Basilisk V4 Pro es, en términos absolutos, el ratón más cómodo y tecnológicamente avanzado del catálogo actual de Razer. No obstante, el veredicto sobre su compra varía según el punto de partida de cada usuario. Si tienes sobre la mesa un Basilisk V3 Pro o un V3 Pro 35K y estás satisfecho con su rendimiento, el salto tendrá difícil justificación: el sensor sube a 50K y el clic se nota más refinado, pero las diferencias sobre el terreno son difíciles de apreciar y la ganancia física se limita prácticamente a ese par de botones extra y a una ligera dosis extra de estilo en el diseño.
El escenario cambia por completo si vienes de un ratón más antiguo o te encuentras en pleno proceso de renovar tu periférico principal. En ese caso, difícilmente vas a encontrar una mejor alternativa en el mercado ergonómico. El Basilisk V4 Pro reúne la ergonomía más descansada de la marca, una rueda todoterreno sin rival, batería para semanas y los componentes ópticos e inalámbricos más punteros que la tecnología actual puede ofrecer.

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino

Razer Basilisk V4 Pro / Luis J. Merino












