La actuación de Rosalía que cambió su destino: cantó Mecano mientras ponía una lavadora
En 2014, cuando era estudiante del Taller de Músics de Barcelona, la catalana llamó la atención de un productor

Rosalía corriendo por Gran Vía para anunciar 'LUX', su nuevo disco. (Foto cedida por la agencia Está Pasando) / davit ruiz
Mucho antes de los Grammy, de Motomami y de convertirse en una de las artistas más influyentes del planeta, Rosalía protagonizó una de esas historias de primeros pasos que parecen inventadas. En 2014, la catalana cantó una canción de Mecano mientras metía ropa en una lavadora en un espectáculo inspirado por una musa de Salvador Dalí. Entre el público estaba un productor que terminaría cambiando su carrera para siempre.
Hay momentos que, vistos con perspectiva, parecen pequeñas piezas de un puzzle gigante. Y uno de ellos ocurrió en 2014, cuando una joven Rosalía de 22 años, que todavía estudiaba en el Taller de Músics de Barcelona, participó en Rumba Surreal, un espectáculo dirigido por Luis Troquel y presentado dentro del festival Ciutat Flamenco. Así lo cuenta Daniel Gómez Sánchez en su libro Rosalía: universo creador.
Lo que allí ocurría estaba lejos de ser un concierto convencional. La propuesta mezclaba música, teatro y narrativa en una especie de opereta o zarzuela contemporánea creada como homenaje a Maruja Garrido, una de las grandes figuras de la rumba catalana.
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Sobre el escenario, Rosalía compartía protagonismo con la propia Maruja Garrido y con Joaquín Gómez, más conocido como El Duende, en una producción tan excéntrica como fascinante. Y entonces llegó uno de los momentos más curiosos de la función.
Rosalía, Mecano y una lavadora
Dentro de la historia, Rosalía interpretaba Eugenio Salvador Dalí, la popular canción de Mecano dedicada al artista. Una elección que no era casual: Maruja Garrido había sido considerada musa de Dalí, por lo que el tema funcionaba como un guiño perfecto dentro del relato.
Sin embargo, lo verdaderamente inolvidable era la puesta en escena. Mientras cantaba, Rosalía aparecía metiendo ropa en una lavadora. Sí, literalmente.
Una imagen tan cotidiana como surrealista que hoy resulta imposible no mirar con otros ojos. Sobre todo porque, años después, volveríamos a verla cantando mientras lava ropa en Dolor y Gloria junto a Penélope Cruz, la película de Pedro Almodóvar, y porque ese imaginario doméstico ha aparecido en distintos momentos de su universo artístico. Sin ir más lejos en el vídeo musical de Berghain.
El día que Raül Refree descubrió a Rosalía
Pero el detalle más importante de aquella actuación no estaba sobre el escenario, sino entre el público.
Allí se encontraba Raül Refree, uno de los productores más respetados de la música española. Aquel concierto fue una de las primeras ocasiones en las que pudo escuchar a Rosalía en directo y quedó impactado por su talento. Y es que el productor era amigo del director de la obra, Luis Troquel. Así que una vez que terminó el se acercó a saludarla.
La conexión entre ambos terminaría convirtiéndose en una alianza artística fundamental. Años después trabajarían juntos en Los Ángeles (2017), el disco que presentó a Rosalía al gran público y que sirvió como antesala de la revolución que llegaría después con El Mal Querer.
Por eso, aunque sería exagerado decir que todo empezó gracias a una canción de Mecano, sí hay algo de verdad en esa idea. Porque aquella actuación, con una Rosalía aún desconocida cantando sobre Salvador Dalí mientras ponía una lavadora, fue también una de las primeras veces que el destino llamó a su puerta. Y el resto es historia.













