Crítica de 'El amor no está de moda' de Olivia Bay: creíamos conocer a la próxima superestrella de OT
Siete canciones en las que Olivia explora las distintas caras del amor

Imagen promocional de Olivia Bay. (Foto cedida por Sony Music)
Somos bastante arrogantes viendo Operación Triunfo. Después de tres meses observando a un grupo de veinteañeros desayunar, ensayar y llorar delante de las cámaras, acabamos convencidos de que los conocemos mejor que ellos mismos. Sabemos qué canciones deberían publicar y hasta qué carrera musical les conviene. La familiaridad, aparentemente, también concede títulos de dirección artística.
Cada espectador tiene sus favoritos y sus detractores, pero cuando hablamos de Olivia Bay, cuesta discutir su aura de estrella. «Es la próxima superestrella de OT», llevamos meses repitiendo, con la seguridad de quien ya ha visto el futuro. Olivia Rodrigo, Olivia Dean… Parece que España ya tiene su propia Olivia. Por eso estábamos pendientes del móvil para escuchar El amor no está de moda, su primer EP. Queríamos comprobar si teníamos razón. Y resulta que, después de tanto tiempo creyendo saber qué música debía hacer, Olivia ha tenido la ocurrencia de sorprendernos.
La producción de El amor no está de moda de Olivia Bay
Olivia nació en 2005, tiene veinte años y este es su primer EP. Conviene recordarlo antes de juzgar sus decisiones artísticas. Escribo desde la distancia que merece alguien que apenas está empezando. No necesitamos proclamar una obra maestra para reconocer un debut muy interesante.
LOS40
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Sus referencias aparecen con una sofisticación que no esperaba. Escucho ecos de las artistas femeninas españolas del momento, pero también a una Olivia que sabe seleccionar qué elementos le interesan y llevarlos a su propio terreno. Los coros y los pequeños cambios de estructura revelan una atención a la producción que termina siendo el mayor atractivo del proyecto.
Mi prima pequeña me mira como si yo fuera la persona más interesante del mundo. Le gusta todo lo que me pongo y parece convencida de que cualquier cosa que le recomiende merece la pena. Me pregunto si Olivia mirará de la misma manera a Natalia Lacunza, Aitana, Gara Durán o Belén Aguilera. Estamos escuchando cómo una nueva generación empieza a hacer suya la música de las anteriores. Olivia parece tener muy buen gusto para decidir qué conservar y qué transformar.
Las canciones de El amor no está de moda de Olivia Bay
100 historias es una presentación estupenda. Atmosférica y muy pop, con unos coros que le dan personalidad desde los primeros segundos. Me gusta cómo está construida y, especialmente, cómo termina. Es de esas canciones que te permiten bailar mientras estás triste como mecanismo de supervivencia.
Después llega Sin miedo a caer, el primer adelanto del EP, publicado en junio, que a estas alturas ya llevamos unos cuantos meses cantando. Su bajo inicial nos conduce hacia una estructura más familiar. Es una de las canciones menos sorprendentes del conjunto, pero tiene sentido volver a escucharla ahora, rodeada de producciones que no habíamos visto venir.
En Algún día es difícil no pensar en Gara Durán. La sensibilidad de la canción y sus atmósferas me hacen imaginar lo bien que funcionarían sus voces juntas. Olivia canta desde la inseguridad de quien todavía no sabe muy bien cómo expresar lo que siente. Si alguien está buscando una colaboración para el futuro, aquí tiene una bastante evidente.
Admítelo es uno de los momentos más interesantes del EP. Los versos se interrumpen y las frases se cortan para acompañar la incertidumbre de lo que está contando. Olivia pasa de las dudas de Algún día a exigirle a otra persona que reconozca sus sentimientos. La producción consigue que esa contradicción se escuche. Ahora, me mola más Algún día.
Con Bailo sin ti aparecen golpes de percusión que nos devuelven por un momento a la Olivia que creíamos conocer. La canción habla de alguien que ya no sabe fingir y, justo cuando creemos haber entendido por dónde va, nos lleva hacia otro lugar. Resulta que también sabe jugar con nuestras expectativas. Nosotras, que ya le habíamos elegido hasta el segundo disco, tendremos que acostumbrarnos.
El amor no está de moda funciona como una despedida estupenda. Una producción festiva para hablar de algo profundamente triste. Después de escuchar sus distintas formas de enfrentarse al amor, Olivia decide despedirse bailando. Me parece una elección bastante sensata. Si algo va a salir mal, que al menos tenga un buen estribillo. Es un cierre que deja ganas de volver a escucharla. Ojalá sea pronto.
Lo mejor del álbum
Lo mejor de El amor no está de moda es descubrir el gusto musical de Olivia Bay. La manera en que ha elegido sus producciones y ha integrado sus referencias demuestra una intuición artística que sorprende en un primer proyecto. Se percibe curiosidad, atención al detalle y, sobre todo, ganas de probar cosas. Me entusiasma imaginar todo lo que podrá hacer con más canciones, más experiencias y nuevos colaboradores.
Durante meses creímos saber qué música tenía que hacer. Afortunadamente, Olivia Bay ha decidido no hacernos demasiado caso. Olivia Dean, Olivia Bay… Que alguien invite a Olivia Rodrigo a LOS40 Music Awards. El equipo de redes ya tiene el trabajo hecho.
Debes estar orgullosa, Olivia. De ti misma, de tu gusto, de tu intuición y del equipo que te ha ayudado a crear un EP así. Estoy convencida de que dentro de unos años lo mirarás con ternura, cuando nos hayas vuelto a sorprender unas cuantas veces más. Tengo la sensación de que envejecerá realmente bien.













