50 años de 'Gonna fly now': la canción que convirtió a 'Rocky' en una leyenda
La saga de boxeo de Sylvester Stallone convirtió la música en un termómetro emocional

Rocky, en un fotograma de Rocky / United Artist / Getty Images
Medio siglo después del estreno en Estados Unidos de Rocky, la historia del boxeador interpretado por Sylvester Stallone sigue emocionando a nuevas generaciones, pero su legado no se entiende sin una pieza fundamental: la música. En 2026 se cumplen 50 años del nacimiento del famoso potro de Philadelphia y también de Gonna Fly Now, una composición que trascendió la gran pantalla para convertirse en uno de los himnos más reconocibles de la cultura popular y en un imprescindible de las playlist motivacionales para quienes practican deporte.
Cuando la película llegó a los cines en 1976, pocos podían imaginar que aquella producción de bajo presupuesto, apenas un millón de dólares, acabaría ganando el Óscar a la Mejor Película y dando origen a una de las franquicias más exitosas de la historia. Los 250 millones de recaudación en taquilla fueron la demostración más evidente de que la cinta funcionó para el público y para la crítica.
Tampoco parecía probable que su tema principal, compuesto por Bill Conti y escrito junto a Carol Connors y Ayn Robbins, terminara alcanzando el número uno de la lista de Estados Unidos en el verano de 1977. La música dejó de ser un mero acompañamiento para convertirse en parte esencial de la narrativa. El sonido de los metales de Gonna Fly Now, unido a las imágenes de Rocky Balboa entrenando por las calles de Philadelphia y subiendo las escalinatas del Museo de Arte, creó una de las secuencias más icónicas de la historia del cine. Décadas después, basta escuchar los primeros segundos de la melodía para visualizar la escena.
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La clave de su éxito estuvo en transmitir una emoción universal combinando operística, funk y rock. Más allá del boxeo, Rocky hablaba de perseverancia, esfuerzo y segundas oportunidades. La canción logró condensar esas ideas en apenas unos minutos, convirtiéndose en una banda sonora para millones de personas que jamás habían pisado un ring. De hecho, sigue sonando hoy en gimnasios, competiciones deportivas y eventos de todo el mundo como símbolo de motivación y superación personal.
La música en las secuelas de Rocky: The eye of the tiger
El impacto de Gonna Fly Now fue tan grande que definió la identidad musical de toda la saga. Cada nueva entrega intentó encontrar canciones capaces de capturar el mismo espíritu de lucha. La más exitosa llegó en 1982 con Eye of the Tiger, de Survivor, creada para Rocky III. El tema se convirtió en otro fenómeno internacional y alcanzó también el número uno en Estados Unidos durante seis semanas.
Cuando Sylvester Stallone terminó el rodaje de Rocky III, emprendió la tarea de buscar una música que encajara en la película que había escrito, dirigido y protagonizado. Su idea inicial no fue incluir una canción nueva, original, para su filme. Eligió el hit de Queen de 1980 ‘Another one bites the dust’ que incorporó en el primer montaje del filme.
Pero, por lo que fuera, Queen le dijo que no a Sylvester. Al parecer, los productores y el grupo no llegaron a un acuerdo en las negociaciones. A pesar de la decepción inicial, el rechazo termino convirtiéndose en un golpe de suerte. Porque Tito Sly llamó a Tito Tony (Tony Scott, el hermanísimo de Ridley Scott) quien le sugirió el sonido de una banda de Chicago a quien dejó un mensaje en el contestador de su agencia: "Soy Sylvester Stallone. Tengo una nueva película que se llama Rocky III. ¿Me ayudáis con la música?".
El grupo, que tenía a Dave Bickler como principal vocalista, hizo exactamente lo que Stallone les había sugerido. En 3 días nació uno de los himnos rock más potentes del cine. A partir de ahí, la relación entre Rocky y la música se volvió inseparable. Canciones como Burning Heart, también de Survivor, Living in America de James Brown o No Easy Way Out de Robert Tepper ayudaron a que la franquicia construyera una identidad sonora tan reconocible como sus personajes.

Resulta especialmente llamativo que todo naciera de una película cuyo presupuesto era extremadamente reducido. Según recordó recientemente Carol Connors, los responsables de la canción recibieron cantidades muy modestas por su trabajo inicial debido a las limitaciones económicas de la producción. Nadie imaginaba que aquella obra terminaría generando un fenómeno mundial que seguiría vigente cincuenta años después.
El legado musical de Creed
La saga Creed ha mantenido viva la herencia musical de Rocky, pero adaptándola a una nueva generación. Mientras que las películas protagonizadas por Sylvester Stallone estaban marcadas por el rock de estadio y los himnos épicos de los años 70 y 80, las aventuras de Adonis Creed apostaron por una mezcla de música hip hop contemporáneo.
En Creed (2015), el compositor sueco Ludwig Göransson asumió la difícil tarea de continuar una de las bandas sonoras más reconocibles de la historia del cine deportivo. Su solución fue brillante: crear temas nuevos para Adonis Creed sin renunciar a las melodías asociadas a Rocky Balboa. Durante buena parte de la película, el célebre Gonna Fly Now apenas aparece, reservándose para los momentos de mayor carga emocional, lo que multiplica su impacto cuando finalmente suena.

Michael B. Jordan, en la premiere de Creed 3 en Madrid / Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images

Michael B. Jordan, en la premiere de Creed 3 en Madrid / Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images
Además, la primera entrega incorporó canciones de artistas como The Roots, Tessa Thompson o Nas, reflejando la personalidad y el entorno urbano del hijo de Apollo Creed. La banda sonora ayudó a diferenciar a Adonis de Rocky, dejando claro que no era una simple continuación, sino una historia propia.
En Creed II (2018), la música ganó un tono más nostálgico. La película recuperaba la rivalidad iniciada en Rocky IV entre las familias Creed y Drago, por lo que la partitura volvió a apoyarse en referencias directas a la música clásica de la franquicia. Göransson reutilizó algunos motivos de Bill Conti y los combinó con sonidos más modernos. Además, la banda sonora incluyó temas de artistas como Kendrick Lamar, A$AP Rocky, J. Cole o Nicki Minaj.
La tercera entrega, Creed III (2023), supuso otro giro. Con Michael B. Jordan debutando como director, la película se alejó aún más de la sombra de Rocky y apostó por una identidad musical más propia. La partitura fue compuesta por Joseph Shirley, colaborador habitual de Göransson, y combinó arreglos orquestales con ritmos inspirados en el hip hop y la música electrónica.

Luis M. Ortiz
Cincuenta años después, la historia de Rocky Balboa sigue inspirando. Y aunque el personaje de Sylvester Stallone se convirtió en un icono del séptimo arte, es difícil imaginar su leyenda sin esa melodía que acompaña cada carrera, cada golpe y cada victoria. Porque si Rocky enseñó al mundo a luchar por los sueños, Gonna Fly Now fue la banda sonora que puso alas a esa historia.













