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    Biografía Mecano

    El trío formado por Ana Torroja y los hermanos Nacho y José María Cano hizo historia en el pop español de los años 80, batiendo récords de ventas y alumbrando una colección de canciones capaces de llegar a todo tipo de públicos.

    De Hoy no me puedo levantar a Otro muerto

    Era el inicio de la década de los ochenta. El panorama musical parecía aletargado, a excepción de algunos grupos de rock y las figuras de siempre. La música pop apenas existía y el único grupo con repercusión nacional, Pecos, estaba dando los últimos coletazos.

    Sin embargo, en numerosos lugares la gente se reunía, se disfrazaba, creaban historias, había interés y ganas de que empezaran a pasar las cosas. Se seguían, casi con fanatismo, los movimientos musicales y estéticos que venían de Inglaterra. Madrid bullía, y se empezó a gestar, lo que años más tarde, los críticos musicales, darían a conocer con el nombre de movida madrileña. Era el tiempo de la era de la imagen. Surgía el movimiento new romantic bajo el que irrumpían a la luz una serie de grupos, que por diferentes razones, más pronto o más tarde fueron desapareciendo.

    No es el caso de Mecano, que también se inició bajo la etiqueta de grupo techno-pop, pero que supo adaptarse y evolucionar, al mismo tiempo que fue cambiando el criterio de su público. Podría decirse que Mecano surgió de la nada. El típico grupillo que se forma sin tener conciencia exacta de lo que supone el entramado de la industria musical.

    José María (Madrid, 21 de febrero de 1959), el mayor de los hermanos Cano, tocaba la guitarra desde siempre, interpretando sus propios temas. Era una especie de cantautor. Tocaba en casa y a veces se reunía con una amiga suya, compañera de facultad, Ana Torroja (Madrid, 28 de diciembre de 1959), y juntos interpretaban los temas que él componía. De manera casual se les unió Nacho (Madrid, 26 de febrero de 1963), el hermano pequeño. Desde siempre había tenido grandes inquietudes musicales.

    El primer grupo de Nacho se llamó Prisma. La historia no llegó a cuajar, debido a la diversidad de criterios de sus componentes. Un poco desengañado, Nacho se dedicó a ensayar solo, en casa, hasta que de una forma totalmente imprevista se unió a su hermano en su aventura musical.

    Ana se vio un poco arrastrada a su situación de cantante. Nunca anteriormente se había visto en semejante situación y, dado su carácter tímido. José María olvidó entonces su idea de ser cantautor y se convirtieron en un trío. Tenían algunos temas y pensaron que estaban preparados para darlos a conocer.

    Intentaron tocar en algún pub, pero la cosa no salió como ellos esperaban. Además la oposición de los padres, en especial de la madre de los hermanos Cano, era latente. No veían con buenos ojos que sus hijos abandonaran los estudios para dedicarse a una profesión tan frágil e insegura como la música pop.

    Mecano no siguió el procedimiento de otros grupos de su generación de moverse por determinados ambientes, determinados bares. No fue algo premeditado, pero su primer impulso, fue el de acudir a una casa de discos. Se pusieron en contacto, a la vez, con Polydor, Hispavox y CBS. Esto despertó el interés de las compañías que pensaron, unas de otras, que el trío importaba.

    Al final se quedaron con CBS. Grabaron su primer single Hoy no me puedo levantar, pero la multinacional no les prestó demasiada atención. No concebían la imagen de trío, totalmente atípica en estos momentos y les dejaron hacer un poco lo que quisieran, postura que les benefició más tarde, ya que pudieron tomar sus propias decisiones.

    Ese single se lanzó el 22 de junio de 1981. La disquera hizo con ellos un par de días de promoción en varias emisoras de Madrid y se desentendieron. Esto llevó a Mecano a comprar 100 copias del single y a empezar a hacer promoción por su cuenta. Acudieron a las radios y presentaron el disco a todo aquel que tuviera relación con el mundo de la música.

    Su primer tema era bueno, y la reacción no se hizo esperar. Se convirtió en uno de los temas más bailados y escuchados. Los directivos de CBS comenzaron también a ilusionarse y decidieron hacer promoción a lo grande. Esto hizo que las ventas se dispararan de manera que el disco facturó 35.000 copias, lo cual no estaba nada mal, tratándose de un primer single.

    En poco tiempo grabaron el segundo, Perdido en mi habitación, que se lanzó el 7 de diciembre de 1981. Aunque no tuvo el rotundo éxito del primero, les hizo mantenerse en cabeza de popularidad. A esas alturas, Mecano ya contaba con un público fiel y bastante definido. Los modernos de la capital les apoyaban unánimemente.

    El fenómeno Mecano empezó a desbordarse. La compañía, encantada, les dio 400 horas de estudio, un viajecito a Londres y les preparó un presupuesto (sobre un millón de pesetas) para el esperado primer álbum. El despliegue de medios fue espectacular, sin duda, y los resultados no tardaron en llegar. Aunque en un principio fue el público mal denominado moderno el que apoyó a Mecano, tras la salida al mercado de Mecano, su primer LP, el 22 de marzo de 1982, fue un sector mayoritario de la juventud el que se apropió de sus canciones y las convirtió en bandera de sus ideales adolescentes. Las letras de los temas respondían perfectamente a los gustos de un público quinceañero, que buscaba algo más que pasárselo bien escuchando un disco. No sólo habían llegado al público femenino y quinceañero, sino que un sector más adulto también se sintió atraído por esa frescura, su originalidad...

    Se vendieron 100.000 discos en tres meses. Fue un éxito total, no se podía negar. Y Mecano saltó a las páginas de las revistas. Firmaron discos ante miles de fans en grandes almacenes. Seguidoras (y seguidores) que esperaban durante horas y horas colas interminables para ver tan sólo durante un momento a sus ídolos.

    El siguiente paso consistió en preparar el directo. Importante labor, ya que tenían a todos los medios en busca del más mínimo fallo. No se podían cometer errores y aunque nunca anteriormente habían tocado de cara al público, lo prepararon todo minuciosamente. Como músicos de refuerzo se hicieron acompañar por un batería (Javier de Juan) y un bajista (Manolo Aguilar), excelentes, que ya habían colaborado con ellos en el disco.

    La verdad es que sus primeros shows en directo muy poco tenían que ver con los grandes espectáculos que montaron años más tarde. Ana Torroja cantaba tímidamente y procuraba ser el elemento del escenario en el que menos se fijara el público que asistió a algunas de las discotecas donde llevaron a cabo sus primigenios directos.

    Las primeras galas estaban organizadas por cuenta de José Luis Uribarri, que en aquellos momentos era una persona llena de contactos en el ambiente musical. El caché inicial fue de 350.000 pesetas. El montaje que se ofrecía entonces era muy simple, pero en aquellos momentos impactaba igualmente al público, que no estaba demasiado acostumbrado a presenciar actuaciones tan cuidadas, sobre todo por grupos que estaban empezando.

    Fue, en esta primera época cuando surgieron los problemas típicos de las giras y, evidentemente, pagaron la novatada. Algunos sitios no contaban con las dimensiones adecuadas para instalar el equipo, las salas no tenían los requisitos mínimos indispensables para tocar, no se respetaban excesivamente las cláusulas de los contratos... Pero estos problemas no desanimaron en absoluto a Mecano que recorrió la geografía española con su repertorio de canciones frescas y bailables. No cabía duda que la presencia del público les estimulaba y gala tras gala fueron perdiendo la timidez, terminándose entregando a fondo.

    El primer álbum incluía canciones como Cenando en París (única canción de amor de todo el LP), No me enseñen la lección, La máquina de vapor, Maquillaje (que sería número 1 y tema indiscutible del verano...), El fin del mundo, Me voy de casa, Sólo soy una persona (letra de la cual José María manifestaba abiertamente estar influido por Sartre) y el instrumental Boda en Londres (tema que ya descubría el potencial del que más tarde sería uno de los músicos más inquietos y creativos de todo el país, Nacho Cano).

    Casi todos los temas estaban compuestos por el menor de los Cano. Él creaba las músicas más pegadizas, mientras que su hermano José María asumía el papel de serio del grupo. Los temas de José eran, en principio, más profundos, más elaborados y los de su hermano más asequibles, por lo que conectaron de lleno con la gente, convirtiéndose en éxitos seguros.

    Habían llegado muy alto, en muy poco tiempo, y los tres componentes del grupo se sentían desbordados por todo el movimiento que habían originado a su alrededor. No obstante, supieron encajar muy bien todos estos cambios, sin que influyeran excesivamente en su personalidad. Hasta ese momento los tres habían alternado sus estudios con su faceta musical, y tanto Ana como José intentaron que eso siguiera siendo así al menos durante un cierto tiempo. Pero Nacho no. Pese a ser el pequeño de los tres, sabía perfectamente lo que quería. Se sentía ante todo músico y tenía muy claro que lo que él quería era vivir de la música, con lo que para conseguirlo no le importaba dedicar las 24 horas del día si era preciso.

    Aparecieron reportajes sobre Mecano en las publicaciones más importantes del país, era considerado el grupo revelación del momento, se les requería en todo tipo de fiestas y se les hizo entrega de los discos de oro y posteriormente platino, por las ventas conseguidas.

    El 21 de junio de 1982, el lanzamiento del maxi-single Maquillaje les convirtió en los número uno indiscutibles del verano.

    Curiosamente levantaron alguna que otra envidia y se vieron atacados por otros grupos que les reprochaban su comercialidad. Era, en cierto modo, lógico, puesto que se les puede considerar precursores. Fueron de los primeros en adoptar una imagen definida y premeditada, cara al público. También fueron pioneros en aprovechar la eficacia del videoclip para reforzar sus campañas publicitarias.

    Asimismo, adoptaron las versiones maxi-single para sus temas, algo que no era muy frecuente en grupos españoles. El de Maquillaje, con una portada colorista y francamente bien diseñada, incluía dos temas inéditos: Super Ratón y Napoleón, que no aparecían en su disco debú y sólo eran interpretados en directo.

    Pero Mecano no se conformaba con el éxito obtenido en España. Debido a que Hoy no me puedo levantar era un disco que se escuchaba frecuentemente en algunas emisoras inglesas, decidieron probar suerte, apoyados por CBS, en el mercado anglosajón. Para lo cual hicieron una versión en inglés de tema Me colé en una fiesta (The uninvited guest). No ocurrió nada con este disco, pero les sirvió como una especie de tanteo para introducirse en mercados diferentes al español. Más tarde se inclinaron por el latinoamericano considerado difícil en principio, pero no les fue mal.

    En diciembre de 1982 llegó la presentación de Mecano ante el público de Madrid en el Pabellón de Deportes del Real Madrid. El despliegue de medios fue espectacular. El lleno fue total, pese a lo poco usual de la fecha. A ambos lados del escenario se colocaron dos pantallas gigantes de vídeo, que permitían seguir el concierto algo más de cerca, para toda la gente que no había conseguido situarse en las primeras filas. El vestuario del grupo fue expresamente seleccionado para esa noche. No pudo salir mejor.

    Llegó el momento de preparar el segundo disco: ¿Dónde está el país de las hadas?. La presión a la que Ana, Jose y Nacho era muy elevada ya que les exigían un resultado de mayor calidad y el listón estaba muy alto. El tiempo era el principal enemigo, teniendo en cuenta que el nuevo disco debía estar a la venta en primavera. Las prisas, de todos es sabido, nunca han sido buenas y durante la grabación se podía percibir un cierto clima de ansiedad. Pese a todo, a finales de abril, el master volvía a España y estaba todo preparado para la venta y distribución. El single que se sacó de adelanto fue Barco a Venus, una canción que se puso a la venta el 16 de mayo de 1983 y que hizo correr ríos de tinta en la prensa musical. El tema que trataba era el consumo de drogas en la juventud, a lo que Mecano se consideraba totalmente contrario.

    De nuevo había que empezar con el agotador trabajo de la promoción en emisoras de radio, firmas de discos en grandes almacenes y toda la parafernalia que rodea la presentación de un nuevo disco. Comenzaba, asimismo, su segundo año de galas. Mucho más sueltos, mucho más seguros. Abandonaron la antigua compañía de contratación con la que trabajaban y firmaron contrato con Rosa Lagarrigue, su nuevo manager que también lo era de Miguel Bosé. Lagarrigue fue un personaje clave dentro de la trayectoria musical del grupo, ya que a través del directo, supo dar un enfoque nuevo y aumentar el potencial del trío, en su justo momento.

    Las galas del segundo año se iniciaron prácticamente con un concierto en el madrileño parque de El Retiro, para un programa de radio de gran tradición, El Gran Musical, de Los 40 Principales. La cita tuvo lugar esta vez en el Paseo de Coches y debido a que se trataba de un concierto al aire libre, fue difícil calcular la cifra exacta de personas que se acercaron a disfrutar del espectáculo de Mecano. Fácilmente entre dos y tres mil personas.

    La gira de 1983 fue más pesada, debido a que el número de fechas contratadas era mucho mayor, prácticamente se pasaron todo el verano en la carretera, claro que también fue más cómoda gracias a la perfecta organización. Compraron una furgoneta en la que disponían de camas para poder descansar entre viaje y viaje.

    La imagen del grupo durante este verano fue chocante y sorprendió a su público. Los tres salían a escena con unos ropajes de aspecto envejecido y llenos de tiznados. Asimismo, la decoración del escenario guardaba la misma estética con redes colgantes y humo de colores. El continuo trato entre los tres componentes hizo que surgieran los pequeños roces propios de cualquier relación. Tanto José como Nacho poseían un carácter muy decidido y estaban convencidos de sus ideas y de cómo llevarlas a cabo. Esto, unido al hecho de que son hermanos, multiplicaba las desavenencias, aunque por fortuna Ana siempre ejercía de mediadora entre los dos.

    Una vez que la carrera musical de Mecano estuvo consolidada, los hermanos Cano se decidieron a abonar otros campos por los que siempre se habían sentido atraídos, como la composición de temas para otros grupos e incluso la producción. El primero en lanzarse a esta nueva aventura fue Nacho, que compuso un tema para Rubi, Me he enamorado de un fan y de esta forma inició su carrera al margen de Mecano. José María tardaría más tiempo en decidirse, pero con el tiempo produjo canciones de artistas como Massiel, Ana Belén o Sara Montiel, entre otros.

    Nacho inició su andadura como productor con un un grupo de Valencia (España), compuesto por seis personas, tres chicos y tres chicas. Se llamaba Betty Troupe. Por esa época la movida se había trasladado un poco más hacia el Mediterráneo y había generado la movida valencia. Betty Troupe fue uno de los exponentes de ese movimiento, aunque no tuvo excesiva suerte en el terreno musical. Después de la grabación del primer LP, la banda se disolvió, pasando a ser una de esas agrupaciones fugaces de la música española.

    No obstante, el trabajo de producción de Nacho Cano fue una labor muy bien realizada. Muy profesional. El último juguete que adquirió era el Fairlight C.M.J. Un sintetizador que realmente no lo era, sino más bien un ordenador con teclado incorporado capaz de reproducir cualquier sonido, natural o no. La adquisición de ese instrumento llevó a Nacho a investigar en la creación de nuevos sonidos, dando lugar a un producto tan sofisticado como fue en su día Japón, canción que se puso a la venta en formato single el 28 de mayo de 1984 y que estaba incluida en el tercer disco del grupo, Ya viene el sol (1984). En dicho álbum se podían encontrar desde sonidos reales de fábrica (golpes de martillo, diversos instrumentos...) hasta murmullos de voces.

    Otros trabajos realizados por Nacho Cano fueron la creación de la banda sonora de la película Sal gorda, junto con otros grupos, la composición de sintonías para emisoras y numerosos anuncios, etc. Pero su madurez como productor la iba a alcanzar junto a Rafael Abitbol, en una compañía que crearon expresamente para sacar a la luz el álbum de un grupo en el cual los dos confiaban ciegamente: La Unión. Su tema Lobo-hombre en París arrasó literalmente en las listas de ventas, demostrando que sí era posible la colaboración entre miembros de diferentes grupos, al margen del estilo que cada uno pudiera tener.

    Nacho también produjo a otros artistas como fue el caso de Magenta (trío femenino de Burgos, que llegó a grabar su primer LP para CBS, pero sin demasiada suerte...) o el dúo Alex y Christina.

    En diciembre de 1984 se lanzó, en formato single, No pintamos nada y durante 1985, concretamente el 8 de abril, hicieron lo mismo con otra de las canciones de Ya viene el sol, Hawaii-Bombay, que se convirtió en el himno de la gira que llevaron a cabo ese verano y que coincidió con el lanzamiento de su primer disco en directo, Mecano en concierto, el cual se puso a la venta el 29 de julio de 1985. Pocos grupos podían arriesgarse a lanzar un álbum en vivo, salvo quienes realmente estuvieran convencidos de su calidad en directo, y sin duda Mecano lo estaban.

    A finales de 1985 apareció su nuevo disco Lo último de Mecano. Fue su último trabajo con CBS. En ese momento les hicieron una propuesta histórica hasta la fecha. Ariola les ofreció un contrato para que grabara tres discos, y aceptaron. La multinacional se llevó, además, todo el fondo del catálogo del grupo. Según los rumores, la compañía discográfica les ofreció 100 millones de pesetas. Todo el mundo pensó que con esos tres discos y la duración del contrato, no se podría amortizar tal cantidad, porque ello conllevaría una cifra de ventas que nunca un grupo español había alcanzado.

    Con el tiempo el artífice del fichaje podía contar con orgullo que un sólo disco bastó para recuperar la inversión. Ese álbum fue Entre el cielo y el suelo lanzado en 1986. Posteriormente se pusieron a la venta algunas de las canciones de este elepé en formato single, tales como Cruz de navajas, que se podía encontrar en las tiendas desde el 28 de julio de 1986 o Me Cuesta tanto olvidarte, comercializado el 1 de diciembre de ese mismo año.

    Hasta donde llegó la admiración por el grupo que incluso los críticos de la época, tradicionalmente reacios a admitir la calidad de productos de amplio éxito comercial, proclamaron a la canción Cruz de navajas, como la mejor canción de 1987. Ese fue un hecho sin precedentes.

    Un año después, metidos en plena gira, continuaron haciendo historia con sus conciertos. Difícil es olvidar el que dieron en Madrid en 1988. Había que ver la reacción de los asistentes para creerlo. Ese show situó el éxito del grupo en un punto que nunca antes nadie, ni siquiera artistas foráneos, habían alcanzado. Dos horas en las que el público no paró -literalmente- de aplaudir, tararear y gritar.

    Tras el triunfo en España y en Latinoamérica, además de sus incursiones en el Lejano Oriente (entre ellas, su admirado Japón), llegó la expansión por Europa. La primera parada fue Italia. El primer álbum de Mecano en un idioma distinto al español fue Figlio della Luna Su lanzamiento en dicho país a principios de 1989 se convirtió en el paso decisivo para su desarrollo europeo. Francia fue el lugar elegido para la conquista de Mecano del viejo continente. La versión francesa de Mujer contra mujer (Une femme avec une femme), del elepé Descanso dominical (1988), estuvo durante siete semanas en el número uno de las listas galas, y el sencillo se convirtió en disco de Oro, con más de 400.000 copias vendidas. El álbum fue Top 10 y doble disco de Oro, con más de 250.000 ejemplares vendidos. En Holanda Hijo de la Luna fue Top 3 en las listas de ventas y el álbum Top 10. Bélgica fue otro país donde Mecano se consolidó en 1990.

    Por aquella época comenzaron los rumores de una supuesta separación, los cuales fueron acallados con el lanzamiento de un nuevo disco en 1991, Aidalai, con versiones en francés y en italiano. El 7 de septiembre fue el primer sencillo promocionado, el cual se escuchó con gran intensidad en todas las emisoras. Éste se puso a la venta el 27 de agosto de 1991. En él Ana cantó por primera vez salsa (Bailando salsa) y graba un tema flamenco titulado Una Rrosa es una rosa.

    En Aidalai demostraron su versatilidad al cantar salsa y rumba flamenca. Recrearon la historia de un enfermo de sida (El fallo positivo), rindieron homenaje a Dalai Lama (Ay Dalai) y con El uno, el dos, el tres, realizaron una retrospectiva de lo que había sido Mecano desde su primer éxito, Hoy no me Puedo Levantar. Con Aidalai llevaron a cabo 37 conciertos en España y otros 105 en el resto del mundo. Una ambiciosa gira que se realizó desde junio de 1991 y hasta septiembre de 1992, y que dejó a Ana Torroja con laringitis. Fue el último tour de Mecano.

    En 1992 los integrantes de Mecano decidieron tomarse un largo descanso. Durante los seis años que permanecieron apartados del grupo, cada uno de los hermanos se dedicó a dar rienda suelta a los deseos que venían cultivando individualmente y que no tenían cabida en la apretada agenda de la banda.

    Así, Nacho Cano publicó dos álbumes en solitario Un Mundo separado por el mismo Dios (1994) y El lado femenino (1996). Ana puso a la venta Puntos cardinales (1997) y Jose María dedicó cinco largos años a la confección de un drama lírico llamado Luna que consiguió estrenar con mucho esfuerzo en junio de 1998 en el Palau de la Música de Valencia.

    Hasta 1998 Mecano había vendido más de 13 millones de discos. Habían hecho sus sueños en solitario realidad y después de muchas presiones decidieron volver a unirse para poner a la venta un grandes éxitos llamado Ana Jose Nacho (1998). El disco contenía 23 éxitos (casi todos fueron sido nº 1) y siete canciones nuevas, además de una nueva versión del conocidísimo Aire.

    El club de los humildes fue el primer single de los siete nuevos temas incluidos en el retrospectivo. Una canción escrita por Nacho Cano. Le siguió Stereosexual, en la que Ana cantaba como si fuera un hombre que, por un equívoco, se cuestionaba su heterosexualidad. Era un tema complejísimo en cuanto a la producción (con más de 90 pistas grabadas). Y como tercer single salió Cuerpo y corazón.

    El último single del disco fue Otro muerto y los beneficios se destinaron a Amnistía Internacional para colaborar en el cumplimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

    En la ceremonia de entrega de los Premios Amigo de ese año (1998), Jose María Cano anuncia la disolución definitiva de Mecano ante el estupor de sus compañeros de grupo (Ana y Nacho). Desde entonces, el trío madrileño es historia, historia de la música española con mayúsculas. Aunque siempre existe la posibilidad de que haya quedado una puerta abierta a la reunión (que miles de fans siguen esperando).

    Discografía de Mecano:

    - Mecano (1982)

    - Dónde está el país de las hadas? (1983)

    - Ya viene el sol (1984)

    - En concierto (1985)

    - Lo último de Mecano (1986)

    - Entre el cielo y el suelo (1986)

    - Descanso dominical (1988)

    - 20 grandes canciones (1989)

    - Aidalai (1991)

    - Ana Jose Nacho (1998)

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