¿Se puede ser feliz después del verano?

Que no te afecten la depresión postvacacional, la nostalgia del verano y otros problemas del primer mundo

Los atardeceres en la playa, los rolletes de una noche de verano, la piscina, la siesta, ese tío bueno del chiringuito, la cerveza y el aperitivo diario, levantarte a las 11 de la mañana, acostarte a las tantas, aburrirte...

Se te ha acabado el chollo, pero piensa que no eres el único. Estos días muchos muchos estamos experimentando un gran desasosiego.

Se acaba el verano y sentimientos como la nostalgia o la depresión se adueñan de nosotros.

Aún así tenemos que continuar adelante. ¿Cómo se hace? ¿cómo podemos seguir siendo felices después del verano? Sabemos que no es fácil, pero hemos intentado recopilar algunas ventajas:

PODRÁS DORMIR POR LAS NOCHES. Algo fundamental después del abrasador verano que hemos tenido. ¿Cuánto quisiste que hiciera frío en esos tórridos días estivales en los que sudabas hasta debajo de la ducha? Tus deseos son órdenes y ya solo quedan unos días para dar la bienvenida a una nueva estación.

QUIZÁS TU VERANO NO HA SIDO TAN BUENO. Puede ocurrir que hayas tenido un verano de m*erda y quieras olvidarlo cuanto antes. Es posible (¿por qué no?) que quieras empezar la nueva temporada con ganas de hacer cosas increíbles, de apuntarte a un curso de inglés, de matricularte en la universidad, de buscar un nuevo trabajo o coleccionar movidas de Planeta DeAgostini. Quizás, incluso, te planteas mudarte a vivir solo o dejar a tu pareja porque estás harto/a de malos rollos. Septiembre es una época genial para todo esto y si es lo que quieres, ¡ve a por ello!

LA MÚSICA Y LOS CONCIERTOS. La temporada de festivales termina, pero ¿eres consciente de la música nueva que está por llegar? ¿y de los conciertos que hay programados para los próximos meses? Eso es de lo mejor del otoño... Consulta en los40.com las giras que no te puedes perder en los próximos meses.

ALGO POSITIVO. Encontrar cosas positivas en la vuelta a la rutina es fundamental para no machacarnos.

Muchas veces nos torturamos pensando que estamos de nuevo en el mismo sitio que donde lo dejamos y eso da bajón. Es posible que tengas esa sensación al llegar de nuevo a tu puesto de trabajo o a clase, pero no es del todo así. Nosotros somos diferentes, hemos cambiado, hemos hecho cosas nuevas y eso es muy positivo.

Además, pensemos en volver a encontrarnos con lo bueno de la rutina: los amigos, las quedadas, o volver a casa después de haber dormido en hostales cutres la mitad de las vacaciones.

OPORTUNIDADES. Septiembre es el mes de las oportunidades. El parón de agosto nos ha permitido a casi todos tener tiempo para nosotros mismos y para valorar muchos aspectos de nuestra vida. Qué estamos haciendo bien, mal, qué mejorar, qué emprender, a qué gimnasio ir...

TIEMPO PARA TI. Si eres padre o madre, estarás la mar de content@. Por fin los niños han empezado el cole y todo empieza otra vez a cobrar sentido. Cada uno en su sitio.

SIEMPRE NOS QUEDARÁN LOS PUENTES. Y en España tenemos la suerte de contar con unos pocos festivos, así que los adictos a las escapadas, podrán empezar su otoño rastreando el calendario y poniendo chinchetas a sus destinos favoritos. 

EL VERANO NO ES EL FIN. Es una época de transición genial para darnos un respiro, para tomarlos las cosas con más calma y para pensar que la vida continúa, que tenemos que afrontarla con las pilas cargadísimas.

CONCLUSIÓN.  Reconoce que el verano ha pasado y deja de lamentarte. Nada es tan bueno ni tan malo como crees pero si aún así te cuesta centrarte, siempre podrás organizar una reentré memorable con tus amigos para llorar juntos la vuelta a la rutina. Esto ayuda bastante y también recordar que no estás solo, que la gente está tan j*dida como tú, aunque su Instagram te invite a pensar lo contrario.

Así que sí, se puede ser feliz después del verano.

RAVE ON!

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