Mario Vaquerizo: “Que Rosalía vaya por ahí acompañada de esos guardaespaldas…me arrodillo ante ella”

Hablamos de rockeros

Mario Vaquerizo: “Que Rosalía vaya por ahí acompañada de esos guardaespaldas…me arrodillo ante ella”

Lara Úbeda

Estamos acostumbrados a verle en la tele como colaborador o protagonizando su propio reality. Le escuchamos en la radio como colaborador de YU. Mario Vaquerizo es uno de esos personajes imprescindibles de la socialité española, pero de la underground, de la que apuesta por la diferencia y la falta de prejuicios. Y ahora también podemos leerle.

Acaba de publicar su tercer libro, Cuentos para niñxs rockerxs, en el que cuenta a los más pequeños (y los que no lo son tanto) las curiosidades de sus músicos favoritos. Los que además de talento musical tienen una actitud ante la vida que comulga con lo que él cree.

Sobre estos 50 rockeros que ha seleccionado, que incluyen desde Michael Jackson a Amy Winehouse pasando por David Bowie o Lola Flores, de la estética de los músicos de nuestro país, del triunfito más rockero, de Living Neverland y de muchas otras cosas más, hemos podido hablar con él.

Historias para niños… nunca imaginé que ese iba a ser tu público.

Primero dije ‘no’ y después, ‘¿por qué no?’. Yo soy una persona de retos. A mí los niños se me dan muy bien y eso es lo que reflexioné. Si yo con los chicos me llevo muy bien, soy Teresa Rabal en todas las reuniones familiares en el sentido de que me pongo a jugar con los niños porque me comunico bien con ellos. Por otro lado pensé que está muy bien que si hablo de mis rockeros favoritos que puede ir del más mainstream al más underground, ¿por qué no hacerlo?

Mario y su actitud rockera. / Lara Úbeda

No has caído en hablar para tontos.

Es que los niños no son tontos. En un primer momento se pueden guiar un poco más por el tema de la imagen, por eso tiene ilustraciones de los ilustradores que yo he querido que son gente muy cercana a mí. No son tontos y si tengo que hablar de que Amy Winehouse cayó en la espiral del exceso pues lo voy a decir, no voy a hacer apología de cosas que a los niños ni les va ni les viene, como a mí también me da igual que fuera una despropositada o no. De Amy me quedo con lo que es, una gran tipa que era guapísima y que componía como nadie, pero tampoco se pueden obviar determinados aspectos de su vida.

Sid Vicius me parece un tonto que se creyó todo el chiste y no llegó a ningún sitio.

¿Pero has intentado transmitir algún tipo de moraleja?

Pues sí. ¿Sabes cuál? Que en la vida hay que tener sentido común y no dejarse llevar por los clichés tontos y absurdos de lo que es un verdadero rockero porque un verdadero rockero es Lola Flores y un gran rockero es Raphael y el tito Lemmy, por ejemplo. El rock and roll es tener actitud ante la vida y ser dueño de tu vida y conseguir lo que tú te propones en la vida. Con eso ya han cumplido para mí, habrá muchos más que son rockeros, por ejemplo, Sid Vicious, pero a mí Sid Vicious no me parece un rockero, me parece un tonto que se creyó todo el chiste y no llegó a ningún sitio. A mí ese punk de escupir y ponerse crestas no es rock.

¿Ni Kurt Cobain rompiendo guitarras?

O suicidándose Kurt Cobain o dándole la espalda al público. A mí el grunge nunca me interesó y lo digo también en el prólogo, pero que no me interesara no significa que no le otorgue la importancia de revulsivo, porque la tuvo, pero no me interesaba. Pero es que cuando fue el furor del grunge, yo estaba en la facultad, el año 94-95 y paseaba con mis amigos por Malasaña y me parecía todo un auténtico rollo pero eso no quiere decir que no fuera bueno.

/ Kevin Mazur/WireImage

Volvemos a tu selección de 50 rockeros, ¿cómo has hecho la lista?

Te lo voy a contar, que no se lo he contado a nadie. Cuando me proponen hacerlo, yo estaba grabando con Fangoria en la preproducción de su disco en Studios 54 que está en Torrelodones y vino mi amigo Valentín que también es ilustrador de este libro y les dije ‘me han dicho que haga un libro de rockeros, vamos a hacer la lista entre todos’. Nacho Canut, Alaska, Valentín y yo, y salieron. Ellos me proponían, por ejemplo, Kurt Cobain y yo decía ‘para mí no es un rockero, no que no lo sea sino que no me ha llegado, no me ha marcado’. Todos los que están más o menos me han marcado. Para mí es más importante Diana Ross que Britney Spears.

Muchos no llamarían rockera a Britney Spears…

Es una persona que está destinada al público más teenager y comercial pero tiene canciones que son buenísimas y todos los críticos lo dicen.

Las canciones de Selena Gomez no me gustan ninguna y las de Britney, me gustan todas.

La incluyes a otra pero no aparecen otras de la factoría Disney y, en cierto modo similares, como Miley Cyrus, Demi Lovato, Selena Gomez, Christina Aguilera…

No me gustan, no las veo igual. De las canciones de Selena Gomez no me gusta ninguna y las de Britney me gustan todas. El despropósito que hace Britney de rebelarse al mundo y raparse y que todo el mundo la vea como loca, yo me dije, ‘es que a lo mejor a esta niña no la han dejado rebelarse cuando tenía que rebelarse porque la madre estaba ahí pumpumpumpum…’.

De hecho en este libro indagas mucho en los porqués de muchos comportamientos, ¿no?

Lo que yo considero, a lo mejor luego vas a la fuente directa y te dicen ‘lo que está diciendo el tonto de Vaquerizo no es así’. Pero por lo que yo me he documentado yo decía ‘esta niña, la madre la somete a todos los casting, pues la pobre niña cuando lleva trabajando desde los 12 años, cuando tiene 19 o 20, que ella se cree que es mayor, a lo mejor actúa de la peor manera’, pero actúa como ella quiere. Después de estar trabajando todos los días en Las Vegas con esa residencia que tiene, que ha dejado ahora, ha hecho lo que le ha dado la gana. ¿Quiénes somos los demás para decir que está acabada? Para mí tener una residencia en Las Vegas no es estar acabado. Ahí está todo lo prejuicioso.

Para ser rockero no tienes que ser un yonki, escupir, ponerte cresta, ser malo o vestir mal.

Y en este libro, precisamente, lo que has querido evitar son los prejuicios.

Por eso he querido también llamar rockera a Britney Spears porque era decir que para mí el rock es eso. No caigamos en los tópicos de que tienes que ser un yonki para ser rockero, que tienes que escupir, que tienes que ponerte cresta, que tienes que ser malo, que tienes que vestir mal, no. Tú puedes ser un currante y puedes ser un rockero. Para mí Ana Torroja es una rockera y ahora está con el Tú y tú y me parece maravilloso y después hacía las canciones con los Cano y es una currante que está ahí. Como es Alaska, Carlos Berlanga o Lou Reed.

Ninguno de los rockeros que has escogido ha tenido una vida anodina, son todas vidas con mucha intensidad.

Son vidas de personas que para mí son únicas. Me dijo un día una persona, otorgas con mucha facilidad la palabra genio que hay pocos. Y yo le dije que para mí genios eran tal, tal y tal y me dijo, ‘habla mejor de personas únicas’, y dije ‘es verdad’. ¿Quién decide quién es un genio y quién no? Para mí Fabio McNamara es un genio pero mis amigos me dicen que estoy loco cuando digo eso. Desde el primer cuento que es Michael Jackson hasta el último, que es Alaska, para mí te estoy hablando no sé si de vidas interesantes pero de protagonistas que son únicos y que están ahí. Son personas que tienes que mirarlas cuando pasan por delante.

Acabas de mencionarlo, abres con Michael Jackson en un momento en el que se le está cuestionando mucho tras Leaving Neverland.

Yo como lo vi claro desde el primer momento, no me ha sorprendido nada. Me sorprende más la actitud de la madre de uno de los niños, ‘señora, no venga ahora arrepintiéndose de lo que ha hecho’. Yo si tengo un hijo no dejo que se quede en manos de un pervertido, según tú, mientras te estás tomando champagne y abandonas a tu familia, a tus otros hijos y tu marido y te vas a lanzar al niño de casting en casting. Si jodemos todos, pinchamos todos la muñeca o follamos todos, con perdón. Por otro lado, ahora que nos hemos llenado la boca durante muchos años diciendo que Michael Jackson era maravilloso, ahora que la CBS se niegue a poner las canciones de Michael Jackson…

¿No lo entiendes?

No, no lo entiendo, me cabrea porque ¿qué pasa, que Thriller deja, ahora, de ser bueno? ¿Cuál es tu criterio musical? Es como si ahora mismo descubrieron que Buero Vallejo hubiera tenido un episodio pedófilo o hubiera violado a una vecina suya y ¿qué hacemos, quitamos de la literatura a Buero Vallejo o a Pérez Galdós? Yo creo que lo políticamente correcto nos está llevando a hacer cosas despropositadas.

No justifico el comportamiento de Michael (Jackson) pero si culpamos a unos, culpamos a otros.

Vamos, que tú seguirás escuchando a Michael Jackson…

No soy amigo de Michael, ojalá hubiera sido amigo de Michael, eso sí, si mi madre ve algo raro de Michael no me deja estar con Michael, por eso tengo una madre maravillosa, no como ese pobre desgraciado que tiene una madre que es una hija de la gran puta y lo digo como lo siento. Dejemos en paz también a Michael. Él tampoco engañaba a nadie, si tienes dos dedos de frente, ¿qué era Neverland? Lo que era, el problema lo tiene ahí, él invita, el problema es que la madre, que es la responsable de ese niño, le deje ir allí, aunque Michael hiciera lo que fuera. Me pongo muy vehemente, no estoy justificando el comportamiento de Michael ni nada pero si aquí culpamos a unos, culpamos a otros.

Empiezas contando tu historia. La música siempre ha estado presente y Grease fue clave… ¿no te da la sensación de que es una peli que ha envejecido muy mal?

Al revés… Los Pegamoides se reían de esa película, me decían, ‘vamos a ver, una película basada en los años 50, con música disco chochi, eso no hay por dónde cogerlo’. Pero yo creo que la finalidad era así. Creo que esa película fue lo que fue y sigue siendo lo mismo.

En Grease no hay machismo. Vete a cualquier instituto ahora, es igual, solo que ahora van peor vestidos. 

¿No te da la sensación de que está cargada de clichés y roles machistas?

¿Pero qué machismos? No empecemos con esas tonterías. Yo no veo ningún machismo en Grease, es más, veo mucho mariconeo. La veo como un despropósito maravilloso desde el primer momento donde Olivia Newton John hacía de una chica de 15 años y tenía 33, pero eso ya lo veíamos desde el principio. Los adolescentes del siglo XVIII, XIX, XX y XXI se comportan como adolescentes y siempre es igual, a la chica le gusta sentirse atraída por el chico y al chico le gusta perseguir a las chicas y ahí no hay ninguna maldad ni ninguna aberración. Van con sus pandillas, antes al ritmo de Grease y ahora al ritmo de reggaeton y trap. Antes estaba Aplauso que a mí me marcó la vida, que me encantaba y ahora está otro programa que es Hombres, mujeres y viceversa. Ahí hay una realidad. Que me digas que hay machismo en Grease, no lo comparto porque ha sido la vida de todos y lo sigue siendo. Vete a cualquier instituto ahora, es igual, solo que ahora van peor vestidos.

A mí me viene mi hijo con un disco de canción protesta y le doy un bofetón.

En ese cuento sobre ti mismo cuentas una anécdota de cuando tenías 8 años, te compraste un disco de Alaska y los Pegamoides y tus padres te echaron una bronca.

A base de seguir a Mecano me compro El Gran Musical y ahí empiezo a ver cosas de Los Pegamoides que no salían en la Super Pop. A mí me llaman la atención los pelos morados, los grandes éxitos, Bailando y yo con la paga me compré ese disco. Me acuerdo que fue la Semana Santa del 83. 700 pesetas me costó. Cuando llegué mi madre era como ‘lo peor, no te lo puedes comprar’. Yo era muy pragmático desde pequeño, me di cuenta, yo quería ver John Travolta, lo veía, yo quería comprarme la Super Pop, me la compraba…si luego me regañaban yo pensaba, ‘si no pasa nada’. Mira ahora, mi madre nuera de Alaska. Por eso yo no he querido tener hijos, porque es un sufrimiento. A mí me viene mi hijo con un disco de canción protesta y le doy un bofetón.

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Sin salida!!! @alaskaoficial te quieri

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Cuando hablas de los excesos del rock hablas de ellos como ‘rock mal entendido’ pero, ¿sin ese ‘rock mal entendido’ la historia hubiera sido igual?

Si nos ponemos en el rock español, más excesivos que Alaska y Nacho no ha habido nadie, por ejemplo y Lou Reed en un momento dado es muy excesivo pero lo para y sigue haciendo cosas muy buenas. Y después hay gente que hace cosas maravillosas pero se mete en el mundo del exceso y ya no vuelven a hacer nada más.

Pero esos excesos crean muchas leyendas que es una parte importante en la historia del rock.

Esa especie de excesos, que es cierto que los ha habido, son más de personaje. Mick Jager tuvo muchos excesos pero se acabó. ¿Por qué siguen los Rolling Stones dónde está? En un momento dado puedes jugar a ser eso pero no te lo creas porque si no, acabas como Sid Vicious, con las cenizas en un bar mientras tu madre borracha se estaba ligando a otro. A mí eso me echa para atrás porque me gusta la gente y me gusta que la gente viva. Amy no creo que jugara a esos excesos. Amy era una chica desequilibrada desde el primer momento y no voy a echar la culpa al padre por otro documental que pusieron, a ella le gustaba drogarse, era autodestructiva por naturaleza. Un buen amigo mío, que sale aquí, y no voy a decir quién es que se murió a los 42 años y me decía ‘yo sé que esto es malo pero mi vida si no es con drogas no la entiendo’. Después están los otros que juegan a ser rockeros y que se dan cuenta de que eso no llega a ningún lado por cuestión de salud mental y física.

Hay mucho personaje en el rock…

David Bowie cuando habla de la época mala que estaba tomando todo el rato cocaína y que perdía la cabeza…me di cuenta de que era todo mentira, él jugaba a eso. Cuando yo vi a ver la retrospectiva de Bowie…una persona que en esa etapa de su vida en la que está desquiciada y no sabe dónde está no guarda todo lo que tenía, sus partituras, sus trajes, sus fotos…estaba todo controladito. El que se volvió un poco loco fue Iggy (Pop) pero, ¿quién le sacó? Su amigo, bueno su amigo que fueron novios, que se lo llevó a Berlín y le rehabilitó y como dijo Iggy Pop y lo digo en el libro ‘de Bowie entendí que se puede ser una rock star y trabajar todos los días’. Iggy sí que jugó a eso y se dio cuenta de que no le llevaba a ningún lado, le tuvieron que meter en un psiquiátrico.

Todos los personajes que has elegido tienen en común la importancia que le conceden a la imagen, tú sin eso no entiendes el rock, ¿no?

No, no, no… Empiezo con Bowie, Kiss, Cher, Diana Ross…para mí la música es espectáculo también. Todos mis ídolos musicales también son mis ídolos estéticos. Ahora está todo el mundo con el rayo de Bowie pero tú vete en el año 73 y hasta que se murió, lo que pensaba la gente del rayo, lo veían como un maricón y un mamarracho, pero como ahora se ha muerte, todo el mundo con el rayo, pero nadie tiene ni puta idea de Bowie, pero me alegro, que el rayo de Bowie se haya instaurado porque eso significa que hemos avanzado. La última vez que fui a ver a los Kiss aluciné, me daba igual si tocaban la batería o no, claro que iba grabada, qué más me da, por eso hice yo el grupo de las Nancys Rubias así, qué me importa saber tocar, yo lo que quiero ver es a cuatro estrellas encima del escenario. Si además, los que van de auténticos lo llevan grabado también, que sé mucho de conciertos, y no pasa nada.

Si cogemos a estos 50 rockeros y los ponemos en una alfombra roja, tenemos un photocall impresionante… ¿no crees que en nuestro país adolecemos de esta falta de espectáculo?

No, tienes, tienes. En este momento actual te diría que sí, quitando Rosalía, Tangana... Rosalía da mucha importancia a la estética y la puesta en escena. Tangana también, ¿cómo son los vídeos de Tangana? Son rockeros, son estrellas que entienden que tan importantes son sus composiciones como su puesta en escena. En este momento en España se podría hacer una gran alfombra roja pero no solamente con lo mainstream sino también con lo que es underground. Una alfombra roja con Pablo Alborán, Alejandro Sanz, Rosalía, Tangana, Nancys Rubias, Fangoria, Fabio McNamara…y si tuviéramos la capacidad de resucitar a Rocío Jurado, Marifé de Triana y los cardados de La Chunga, sería una alfombra perfecta que no envidiaría nada a la de los Oscar que a mí me parece un poco rollo. Pero claro, cada maricón es un mundo.

Los artistas de urban latino tienen una estética muy definida y yo, la aplaudo. Estos intérpretes me parecen auténticas estrellas.

Ahora que los artistas latinos que lo están petando, ¿dirías que alguno tiene esta actitud rock star?

Todos esos son estrellas. Maluma es una estrella. Tienen mucha actitud, todos, me parecen super chulos. Cómo cantan, los vídeos que hacen, las puestas en escena de todos estos son de rockeros. Tienen una estética muy definida y yo la aplaudo. Estoy a favor del trap, del reggeaton…no es un tipo de música que me llegue mucho pero los intérpretes de estos géneros me parecen auténticas estrellas. Ese exceso que tienen con todos los coches, los dorados, las niñas haciendo el twerking… me encanta. Tangana tiene su seña de identidad y es una estrella, y Rosalía. Que vaya acompañada con esos guardaespaldas por ahí... me arrodillo ante ella.

Para mí la estrella es Chenoa. Ella no se inventa ningún romance con nadie.

Ya para acabar, ¿algún triunfito podría tener un hueco en un libro como este?

Chenoa y Bisbal. Tienen actitud y son currantes, pero sobre todo Chenoa.

¿De las nuevas generaciones?

No, porque Chenoa, por ejemplo, cuando le preguntan, ella habla de todo, de la vida privada y de la vida profesional y cuando a alguna de estas últimas la has llamado te dicen ‘habla con mi discográfica, yo solamente hablo de mi disco’. Tu disco está para escucharlo, no para hablar de él. Para mí la estrella, estrella, es Chenoa. Ella no se inventa ningún romance con nadie.


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