Barbijaputa: “Es difícil para las reguetoneras feministas entrar en el mercado y muy fácil para los hombres machistas”

Hablamos de feminismo con la autora de ‘Nadie duerme’

Barbijaputa

Barbijaputa nos ofrece una distopía en 'Nadie duerme'. / Portada del libro

Si alguien te pone delante a una Barbie con dos cuernos y rabo de diablesa, enseguida piensas en Barbijaputa. Bueno, eso si eres de los que la siguen en redes, la escuchas en la radio o la lees en cualquiera de los formatos que experimenta.

No sabemos quién es más allá de que se trata de una mujer andaluza que actualmente vive en Madrid, ha trabajado como auxiliar de vuelo en Tenerife y es una feminista radical que afirma que la política está en cada aspecto de nuestras vidas.

Nadie duerme es su última publicación, una novela que nos traslada a un mundo distópico gobernado por un partido totalitario que lleva por bandera el machismo, la homofobia y la opresión. En ese contexto unas mujeres se rebelan y buscan acabar con su presidente. Ya va por la segunda edición.

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Por teléfono, para no desvelar su verdadera identidad, pude charlar con ella de feminismo, reguetón, influencers o series como El cuento de la criada. Ella, como siempre, contestó con la vehemencia de una persona que cree firmemente en lo que defiende.

¿Serías capaz de trazar un perfil estándar de tus lectores?

Mujeres feministas con conciencia de género.

¿No ves a un chico leyendo tu novela?

Sí, de hecho me están comentando mucho que les está gustando. Pero previamente han tenido su recorrido en el feminismo.

¿Cuál fue el origen de Nadie duerme?

Ver tantas distopías donde las mujeres sufren por el machismo, por violencia sexual… El cuento de la criada…sufrir tras sufrir, con el corazón en un puño. Ficción donde las mujeres no terminan de responder con fiereza. Que sí que podemos responder con fiereza y organizándonos. Como no encontraba ningún contenido que me dejara satisfecha, dije, ‘pues lo escribo yo misma’.

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El otro día escuchaba decir que no se puede ser feminista y no ser radical, ¿estás de acuerdo con esa premisa?

Yo soy feminista radical pero para mí el feminismo es ir a la raíz de cada cuestión. El feminismo radical es una corriente que surge en los 70, en realidad, para cuestionar el sexo como categoría jerarquizada en la sociedad. Fueron un grupo de mujeres que se salieron de la NOW (Organización Nacional de Mujeres) que fundó una de las cabezas visibles del feminismo radical de los 70, Betty Friedan. Ella, diez años después, escribió un segundo libro donde reconocía la razón que llevaban las radicales por querer poner sobre la mesa cuestiones que, en el feminismo liberal de aquella época, no se habían atrevido por miedo a que los hombres las rechazaran. Es una historia interesante y no tenemos que perder el foco, hay que ir a la raíz de los asuntos, el patriarcado, si nos quedamos en la superficie al final vamos a conseguir unas cuantas reformas y quedarnos igual.

¿Crees que, a día de hoy, se va a esa raíz de la que hablas o se queda en la superficie?

Yo creo que el movimiento feminista está yendo a la raíz. Está sabiendo ver y denunciar que el sexo es una herramienta del patriarcado para generar los géneros. Dependiendo de cómo nazcas te meten en la categoría mujer y con todos los mensajes patriarcales que se les dan a las mujeres. Cuando naces con pene te meten en la categoría de hombres y de ahí no te puedes salir y si te sales, con la correspondiente penalización de la sociedad, con el bullying, el acoso…todo lo que lleva la homofobia. El movimiento feminista sí está sabiendo ver el problema, dónde hay que atacar y no se queda en la superficie y se está manifestando por cosas profundas.

Recogiste unas palabras de Paula Echevarría que decían: “El 99% de los que me atacan son mujeres que luego irán a manifestaciones feministas”. ¿Qué es lo que más te molestó?

Que no ha entendido mucho porque ponerse a criticar al movimiento feminista… no sé qué sentido tiene cuando en realidad son las feministas las que luchan porque a las mujeres no se nos pongan corsés, no se nos obligue a ser de determinada forma…es una lucha por la liberación de las mujeres y ella es mujer. Además, el 99% -que yo no sé las estadísticas, pero, no solo ella, la gente se las inventa- el 99% son mujeres.

Para empezar, yo creo que la mayoría de las seguidoras que tendrá Paula Echevarría son mujeres porque las publicidades que hace son para un público de mujeres con complejos patriarcales: tengo el pelo encrespado, tengo la tripa más pa’ bajo, masaje en la piel…se dirige a un tipo de mujeres en concreto. Que si la critican, el 99% serán mujeres porque es su público. Pero de ahí a decir que el 99% va a manifestaciones feministas es, primero, no haber ido nunca.

No estaría mal que el 99% de esas mujeres fueran feministas, ¿no?

Ojalá de su millonada de seguidores, el 99% fuera feminista pero es que realmente es de no haber ido nunca a una manifestación feminista. Las feministas somos las primeras que ante un ataque a una mujer por su físico, por su forma de llevar la ropa…somos las primeras que decimos ‘no’. Estamos defendiendo a otras mujeres porque hemos entendido que las mujeres no son nuestro enemigo, ni el adversario, son nuestras compañeras. Cuando se meten con una por motivos machistas, se meten con una misma.

Supongo que ella tiene sus rencillas anteriores con el movimiento feminista e intenta cualquier cosa para cargarse de razones. En el pasado también hizo declaraciones desafortunadas sobre el movimiento de las mujeres que…yo creo que en algún momento lo verá.

Tú planteas un mundo distópico gobernado por TOTUM, un partido que mantiene una ideología que no difiere mucho de VOX. Al final, ¿no es tan hipotético, no?

Yo creo que puede pasar, que ha pasado, que tenemos que pelear cada día porque, en solo un año, han conseguido el doble de escaños, en meses. Está aquí. No es ninguna locura pensar que VOX, dentro de unos años, pueda estar en el gobierno. Mucha de la gente que lo ha leído (mi libro), me ha dicho que disfrutaba de la lectura pero que pensaba que esto puede pasar.

Salvando las distancias, tu novela me recuerda a La casa de papel en el sentido de que acabamos empatizando con delincuentes, ¿no es peligroso?

Yo no lo veo igual porque realmente los ladrones están robando pero aquí lo que se está haciendo es usando la única forma posible de defensa. El primero que está matando en la novela es el gobierno, está torturando y no dejando que vivan en libertad por su orientación sexual, están haciendo leyes restrictivas y opresoras contra las mujeres, a los migrantes les disparan cuando llegan a las costas…el pacifismo solo tiene sentido si es elegido, si es lo único que te queda porque no sabes hacer otra cosa más que quedarte quieto sin devolver un golpe, eso no es pacifismo. Las protagonistas usan las armas para combatir un gobierno que está masacrando a la población civil. Pero el libro es una distopía, no es como, vamos a coger las armas ahora en 2020. Ojalá nunca tengamos que llegar a eso.

Hablando de series, ¿qué te parece El cuento de la criada?

La he dejado de ver porque no quiero sufrir más. Es un sufrimiento constante donde sólo se muerde el puño y pa’lante cuando en realidad se le abren otras puertas para luchar y se niega. Me parece que la están alargando demasiado porque tiene mucho éxito y podían haberla acabado ya con un subidón espectacular. La seguiré en algún momento,o pero la he tenido que dejar por angustia.

'El cuento de la criada', una distopía feminista. / Imagen promocional

Si hablamos de música, ¿crees que el empoderamiento que están reivindicando muchas cantantes, es real?

A muchas me las creo y a muchas, no. Pero bueno, supongo que todas tendrán su parte de verdad detrás, otra cosa es que sean acordes. Pasa lo mismo que con el cambio climático, hay gente que me creo y gente que no. Alejandro Sanz decía que todos somos parte del problema y todos somos parte de la solución y no, amigo, hay gente que es en mayor proporción problema. Él con su yate a toda pastilla por la costa de Miami, mientras se hace selfies, contamina mucho más que una mujer en India que no tiene ni moto. En el primer mundo somos mucho más culpables. Creo que hay mucha gente que se lava la imagen con el feminismo, la lucha con el cambio climático, la lucha LGTB.

En la música se ha criticado mucho a cierto sector de la música urbana por el contenido machista de sus letras pero que, sin embargo, lidera listas de ventas. ¿Síntoma del momento que vivimos?

Síntoma del momento que vivimos es el reguetón feminista que está surgiendo y que pinchamos un montón en Radiojaputa, son maravillosas. Hay un montón de grupos con letras brutales. Yo al principio era de las que decía que el reguetón era machista pero el reguetón no es más que un género musical, lo harán machista los machistas. Las letras machistas han existido siempre, el reguetón es simplemente una expresión más del machismo. Loquillo tiene canciones mucho más brutas que algunas canciones del reguetón machista. Simplemente es que ahora, lo vemos.

El reguetón ahora, fruto de los tiempos, se está volviendo feminista gracias a las mujeres que hacen reguetón, a las feministas que hacen reguetón y a las latinoamericanas que hacen reguetón, que son super combativas y con unas letras super profundas, nada de ‘perreo, perreo, bajo, subo, bajo subo’.

De momento tienen menos presencia que sus colegas masculinos, ¿no?

Me parece que es difícil para las reguetoneras feministas entrar en el mercado y muy fácil para los hombres machistas.

Sigues manteniendo tu anonimato, ¿no te lo replanteas?

Yo cada vez estoy más convencida de que voy a salir del anonimato. También cansa estar siempre pendiente. Es un poder que tienen los que me atacan porque, al final, siempre son intentos de entrar en mi correo, en mi cuenta de twitter, intentos de hackeos… Me deshumaniza porque parece que no soy una persona. Es una muñeca puesta ahí sin nombre, sin apellidos. Creo que siempre pueden jugar a intentar sacarme para hacerme daño. Y si salgo yo, al final ya no sé qué podrán hacer para hacerme daño. Es algo que me planteo, y cada vez más.


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