Sabina: un repaso a sus mejores canciones para desearle una pronta recuperación

El cantante fue intervenido el pasado jueves por un traumatismo intacraneal

Sabina: un repaso a sus mejores canciones para desearle una pronta recuperación

Sabina en el concierto de Madrid del pasado 12 de febrero / Mariano Regidor / Getty

Tras una caída, el día que cumplía 71 años, del escenario del WiZink Center (donde enmudeció dos años antes), Joaquín Sabina ha tenido que ser intervenido de un traumatismo intacraneal. Tras el percance, manifestó "esto sólo me pasa en Madrid". Y es que si esta ciudad, su amor clandestino, tiene un himno es aquel que él compuso, Pongamos que hablo de Madrid, que cantó antes Antonio Flores. Su música es patrimonio de nuestros recuerdos y banda sonora de nuestra vida, y, a la espera de que todo salga bien, recordamos los versos de su canción Lágrimas de Mármol para empezar este breve repaso por las carrera del querido Maestro Sabina, "Superviviente, ¡sí! Maldita sea nunca me cansaré de celebrarlo...".

Para desearle una pronta recuperación, en LOS40 hemos querido rescatar algunos de sus temas que ya forman parte de nuestra vida. Esperemos que pronto pueda volver a los escenarios a hacer su magia.

A los 14 años, formó el grupo The Merry Youngs y conoció a su primera novia, Chispa. Aunque si hablamos de personas indispensables en la vida de Sabina, tiene que salir a relucir indiscutiblemente el nombre de Pancho Varona, junto al que ha firmado innumerables canciones a cuatro manos como Ahora Que, Pacto entre caballeros, o Motivos de un sentimiento, himno del centenario del Atlético de Madrid.

Sabina: un repaso a sus mejores canciones para desearle una pronta recuperación

"La paciencia no está en mi ramillete de virtudes". Justo Ramillete de Virtudes era el nombre de su primera banda, que evolucionó en Viceversa, con la que sacó Juez Y Parte en 1985, y, un año después, grabó un directo en el Teatro Salamanca de Madrid, durante el que Aute le dedicó Pongamos que hablo de Joaquín.

El Flaco de Úbeda, segundo hijo de Adela y Jerónimo, que según sus propias palabras fue cantante por cobardía, porque su sueño era ser torero, sufrió en 2001, tras la publicación de Nos sobran los motivos, un infarto cerebral que le orilló a una depresión de la que intentó regresar al año siguiente con el álbum Dímelo en la calle, donde se incluía Peces de ciudad, canción que el año anterior le regaló a Ana Belén.

Leiva y su hermano Juancho compartieron escenario y noche irrepetible con Joaquín en el Royal Albert Hall en junio de 2017. Sabina invitó a los hermanos Conejo Torres a su concierto en Londres (ya lo dijo él mismo, "las malas compañías son las mejores"), ciudad en la que vivió como okupa junto a su primera mujer, Lesley cuando fue obligado a exiliarse a principios de los 70. En el funeral ficticio de Leiva (que fue el productor del último disco de Sabina, Lo Niego Todo) para el programa El Cielo Puede Esperar, Joaquín volvió a demostrar que la adoración es mutua y le despidió con Tan Joven Y Tan Viejo.

Con dos hijas, Rocío y Carmela Juliana (a las que les dedicó Ay, Carmela en su álbum Vinagre y Rosas y Ay, Rocío en Alivio de Luto), una Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, una película documental sobre su vida, a cargo del cineasta holandés Ramón Gieling, y hasta un musical basado en sus canciones, Más de cien mentiras, dirigido por David Serrano (El Otro Lado de la Cama), en 2013 publicó su libro Muy personal, donde incluía dibujos, como el de Evita Pezón, letras y poemas inacabados, y en 2016 repitió con Garagatos, tras haber publicado diversos cancioneros y poemarios.

En 1981 surgió La Mandrágora, disco grabado junto a Krahe y Pérez donde condesaron el espíritu que se vivía en dicho local. "Krahe era el espíritu de La Mandrágora y el mejor amigo que tuve".

Discos como Hotel, Dulce Hotel, Ésta Boca es Mía o Física y Química, con sus Pastillas para no dormir (junto a Calamaro, con el que giró con el disco Yo, mi, me, conmigo), y su millón de copias vendidas, son clásicos de la historia de la música.

 

En 1998 vio la luz Enemigos Íntimos, un inspirado álbum junto a Fito Páez que no tuvo gira de presentación pero sí una portada con frascos de sal y pimienta con sus iniciales y temazos como Llueve sobre mojado.

Junto a Joan Manuel Serrat no existieron las desavenencias, y Dos Pájaros De Un Tiro proporcionó placer a varias generaciones. El mítico binomio repitió con La Orquesta del Titanic.

19 Días y 500 noches, la que para muchos es su obra cumbre, arrasó en los Premios de la Música, sonaba por las ondas... y también se llevó el Ondas a mejor canción, repitiendo en 2002 con La Canción Más Hermosa del Mundo.

En 2003, 13 artistas femeninas como María Jiménez (otra superviviente que ya cantó un álbum entero por Sabina Donde Más Duele), Olga Román (con cuya magnífica voz contaba Sabina habitualmente) o Rosario, versionaron algunos de sus temas en Entre todas las mujeres. Recientemente, varios artistas como Alejandro Sanz, Bunbury o Amaral entre muchos otros, le rindieron homenaje con un disco tributo. Poco antes, también se publicó Sabina 70, un repaso por su trayectoria en cuatro discos donde se recogen 70 temas imprescindibles.

"Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."


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