Beatriz Luengo enamora en Instagram con su post de amor a Yotuel

La cantante y compositora Beatriz Luengo ha encandilado compartiendo un extracto de su libro 'El Despertar de las musas'

Beatriz Luengo enamora en Instagram con su post de amor a Yotuel

Beatriz Luengo y Yotuel Romero, juntos durante un show en agosto de 2018. / Juan Naharro Gimenez/Getty Images

Beatriz Luengo es una de las artistas más inspiradoras que conocemos. Sus posts en redes sociales están cargados de reivindicación, de lucha por lo que cree que es justo, de trabajo, de amor... y una de sus últimas reflexiones ha enamorado a sus seguidores en Instagram.

Se trata de un extracto de su libro El Despertar de las Musas (un libro, que por cierto recomendamos en LOS40 y del que nos estuvo hablando en esta entrevista) en el que hace referencia a Yotuel, el gran amor de su vida, su pareja y su "ser2". Puedes leer el fragmento completo en su Reflexión a partir de Gala, en el capítulo 11 de libro, página 243.

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(Capítulo 11. Reflexión Gala y Dalí. El despertar de las Musas) ... Lo conocí a los 18 años cuando todavía no sabía si quería un piercing o unas mechas californianas, ya sabía que lo quería a él incondicionalmente. Era una mezcla de hormonas, intuición, hormigas en el estómago y mi almohada la que me decía que no me equivocaba. Todos alrededor pensaban lo contrario, pues a primera vista no parecía fácil: 2 culturas distintas, 2 formas de enfrentar la realidad muy diferentes, 2 maneras de cicatrizar las heridas de guerra. Cuando llegué a su vida, él había navegado miles de puertos y yo, en cambio, apenas había terminado de pintar mi barco. Él era increíblemente seguro de sí mismo; yo tenía miedo hasta de existir. A él la vida le hizo héroe de sus batallas, narradas con increíble gracia mientras compartíamos cenas entre gyozas, sushi y shashimi. Mi narración de vida parecía un drama. Se convirtió en mi amor, mi amante, el director de mi orquesta emocional y el creador de los efectos especiales de mi película. Creo que mi mayor suerte fue entregarme así a alguien tan maravilloso, que no aprovechó mi entrega para hacerme pequeña, sino que agarró mi corazón con las palmas abiertas y lo masajeó hasta descontracturarlo, en un proceso de rehabilitación muscular. Sus abrazos fueron bálsamo con propiedades de ibuprofeno. Le repitió a mi alma su valor hasta que le creyó, no dejó que se rindiera aunque se estrellara mil veces. Pude entender que ese Ser2 que buscamos se reconoce porque consigue que tú te quieras más (porque si no te quieres tú es difícil que quieras a alguien de forma sana, y siempre buscarás en otro lo que tú no te das) es una especie de pieza que te concilia contigo mismo. Que convierte las piedras del camino en tu fortaleza interior. Es un amor puro que te rearma y te recompone. Y es un amor que a veces llega a través de otras manos como le pasó a Dalí, como me pasó a mí. Lo importante es detectar y agradecer a esas personas. Y así como yo pido reconocimiento para mis musas yo te entrego a ti @yotuelorishas mi reconocimiento a tu aporte en mi historia 🙏🏻 #Ser2

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"Lo conocí a los 18 años cuando todavía no sabía si quería un piercing o unas mechas californianas, ya sabía que lo quería a él incondicionalmente. Era una mezcla de hormonas, intuición, hormigas en el estómago y mi almohada la que me decía que no me equivocaba. Todos alrededor pensaban lo contrario, pues a primera vista no parecía fácil: 2 culturas distintas, 2 formas de enfrentar la realidad muy diferentes, 2 maneras de cicatrizar las heridas de guerra", escribe Beatriz Luengo sobre ese primer contacto y las incipientes dificultades a las que tuvo que hacer frente antes incluso de iniciar su relación.

Y prosigue: "Cuando llegué a su vida, él había navegado miles de puertos y yo, en cambio, apenas había terminado de pintar mi barco. Él era increíblemente seguro de sí mismo; yo tenía miedo hasta de existir. A él la vida le hizo héroe de sus batallas, narradas con increíble gracia mientras compartíamos cenas entre gyozas, sushi y shashimi. Mi narración de vida parecía un drama. Se convirtió en mi amor, mi amante, el director de mi orquesta emocional y el creador de los efectos especiales de mi película.

Beatriz Luengo y Yotuel Romero, en un evento en Madrid en 2019. / Carlos Dafonte/NurPhoto via Getty Images

Creo que mi mayor suerte fue entregarme así a alguien tan maravilloso, que no aprovechó mi entrega para hacerme pequeña, sino que agarró mi corazón con las palmas abiertas y lo masajeó hasta descontracturarlo, en un proceso de rehabilitación muscular. Sus abrazos fueron bálsamo con propiedades de ibuprofeno. Le repitió a mi alma su valor hasta que le creyó, no dejó que se rindiera aunque se estrellara mil veces. Pude entender que ese Ser2 que buscamos se reconoce porque consigue que tú te quieras más (porque si no te quieres tú es difícil que quieras a alguien de forma sana, y siempre buscarás en otro lo que tú no te das) es una especie de pieza que te concilia contigo mismo.

Que convierte las piedras del camino en tu fortaleza interior. Es un amor puro que te rearma y te recompone. Y es un amor que a veces llega a través de otras manos como le pasó a Dalí, como me pasó a mí. Lo importante es detectar y agradecer a esas personas. Y así como yo pido reconocimiento para mis musas yo te entrego a ti @yotuelorishas mi reconocimiento a tu aporte en mi historia 🙏🏻 #Ser2".

Se trata de un bonito homenaje de la artista a su chico, el cantante de la banda cubana Orishas. En los comentarios del post, Yotuel no ha podido evitar comentar: "Fue muy fácil darme cuenta de que eras tú. Me hice la misma pregunta que inventé uno de eso días en los que uno juega a ser filósofo. Me dije, si Dios te dice "en la próxima vida serás mujer" y además te da la oportunidad de elegir qué mujer te gustaría ser, yo sin duda elegiría ser Beatriz Luengo".


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