La gran noche de Lara Sajen en ‘Supervivientes’ nos deja alguno de los momentos más asquerosos del programa

Hasta Lara Álvarez se ha quedado en shock con lo que ha visto

Lara Sajen

Lara Sajen disfruta de su gran noche en 'Supervivientes'. / Foto cedida por Mediaset

En la última entrega de Supervivientes: Tierra de nadie, hubo una concursante que se convirtió en la gran protagonista y vivió una de sus noches más inolvidables en la que no dejó de recibir sorpresa tras sorpresa. Lara Sajen empezó ganando unas croquetas XL en la prueba de recompensa tras ganar el juego con sus compañeros Olga Moreno, Carlos Alba y Sylvia Pantoja.

Aunque la recompensa la podían disfrutar en la playa, decidieron probarla allí mismo. Empezaba con el estómago más lleno de lo habitual. Pero no era más que el principio. La siguiente gran sorpresa fue saber que tendría que saltar del helicóptero ahora que se ha convertido en concursante de pleno derecho.

Ya ha experimentado el salto más icónico del concurso que quiso dedicárselo a su “familia, a mi madre, que es lo más grande que hay, a mis hermanos, a mi sobrina, y, sobre todo, se lo quiero dedicar al hombre y al amor de mi vida, que es mi marido Javi. Que sepa que estoy pensando mucho en él y que ahora, sí o sí, cuando regrese a España nos vamos a comprar un colchón nuevo para estrenarlo y hacer lo que quiera”.

Y con esa felicidad, saltó al mar y cumplió uno de los rituales de todo concursante del programa. Además, aprovechó el vuelo en helicóptero para hacer las paces con Sylvia Pantoja. Y que conste, que ahí no acaban las sorpresas.

La visita de Sergio

Ahí no acababa todo. Le pusieron las gafas de no ver. Y es que su hermano Sergio estaba delante de ella, metido en una gran jaula cerrada con tres candados. En seguida le explicaron a la superviviente que para poder abrazarle tenía que recurrir a la ayuda de sus compañeros.

Fueron apareciendo de uno en uno, la primera Sylvia, en la que no confiaba mucho el hermano de Lara. Tras aclararle que habían arreglado las cosas entre ellas, se relajó. Pero la prueba no era fácil. Lara Álvarez nos mostró una mesa llena de platos un tanto exóticos, por no decir asquerosos. Los supervivientes tenían que probar los platos para ir consiguiendo el mayor número de llaves posible.

Un menú nada apetecible

Sylvia estuvo muy por colaborar y cuando el hermano de Lara le pidió que se comiera un ojo de vaca, ella no lo dudó. Intentó darle un mordisco, pero Lara la paró del asco que le estaba dando. Carlos Sobera le pidió que se lo comiera entero y finalmente se quedó en que se lo metía entero en la boca y lo escupía. Y lo hizo.

El siguiente fue Carlos Alba. Después de abrazar efusivamente al visitante, eligió comerse un plato de sesos. Y para estupor de Lara no se conformó con un mordisquito, sino que se lo comió todo. También acabó con su plato Gianmarco Onestini aunque, en su caso, no quedó claro qué es lo que se había comido. Hablaron de caca de mono o frijoles. No debía ser lo peor porque tan solo le dieron una llave.

Melyssa Pinto le pegó varios mordiscos a una oreja de cerdo con pelos, Omar se comió los restos de una hamburguesa. El caso es que finalmente, entre todos consiguieron 16 llaves y entre ellas, sí estaban las tres que abrían la jaula.

Los dos hermanos se abrazaron como si no hubiera un mañana y acabaron tirados por los suelos. Un momento de lo más emotivo que hizo que Melyssa se rompiera y acabara llorando desconsolada.

Está claro que Lara no podrá olvidar este día en Honduras.


icono_desplegar_comentarios_2

Comentarios

icono_desplegar_comentarios_2
LOS40

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?

Escucha la radio en directo

Los40
En directo

Tu contenido empezará después la publicidad

HOY EN LOS40

PODCAST

PROGRAMACIÓN

PLAYLISTS

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad