Daddy Yankee, Bunbury o Serrat se despiden de los escenarios: ¿Qué lleva a un artista a tomar esta decisión?

Analizamos los distintos motivos que pueden llevar a un cantante a despedirse de los directos

Daddy Yankee

Daddy Yankee se despide de los escenarios. / Kevin Mazur/Getty Images for Rihanna's Savage X Fenty Show Vol. 3 Presented by Amazon Prime Video

Los años de experiencia me han hecho ver que un artista, salvo excepciones, donde de verdad disfruta, es sobre el escenario. Lo del estudio está muy bien, pero nada como el contacto directo con el público y la adrenalina que produce enfrentarse a un directo. Salir de gira es un modo de vida al que cuesta renunciar.

Los hay que no contemplan la idea de decir adiós a esa posibilidad, no hay más que ver a Raphael, Miguel Ríos, Miguel Bosé, Mick Jagger o Paul McCartney que llevas décadas haciéndolo.

Pero hay otros que anuncian su retirada. Últimamente hemos tenido varios ejemplos: Bunbury, Joan Manuel Serrat, Daddy Yankee, José Luis Perales, Phil Collins, Sinead O’Connor o Vicky Larraz.

Eso nos ha hecho preguntarnos qué motivos llevan a un artista a tomar una decisión así. No siempre son los mismos y las causas son variadas, pero siempre supone un mazazo para sus seguidores.

A veces, un anuncio de este tipo puede hacer pensar que se trata de una estrategia comercial para poder vender más discos o entradas en una gira de despedida. En ocasiones ha sucedido y luego les hemos visto volver. Pero hay motivos que llevan a que estas decisiones sean definitivas.

#1. Problemas de salud

Phil Collins dio el pasado marzo el que se supone que iba a ser su último concierto. "Ahora tendré que encontrar un trabajo de verdad", decía en aquel momento encima del escenario. Un cúmulo de problemas de salud fueron mermando su capacidad.

Todo empezó cuando en 2009 sufrió un aplastamiento de vértebras debido a la posición en la que tocaba la batería que le llevó por primera vez al quirófano. Volvió repetir en 2015 y acabó con lesiones nerviosas.

Sumó problemas de diabetes, pancreatitis aguda, un golpe en la cabeza tras caerse que le llevó a suspender su gira en 2017. Un cúmulo de desgracias que fueron empeorando su estado físico. El que ahora le impide seguir subiéndose a un escenario. De hecho, ese supuesto último concierto después de más de 50 años pisándolos, lo tuvo que hacer sentado.

Poco le duró su decisión porque poco después anunciaba gira de Genesis para los próximos noviembre y diciembre. Veremos si es capaz de cumplir con todas las citas que han marcado en el calendario. Posiblemente, en esta ocasión, sí será la última gira para Collins.

No es el único. Bunbury ha adelantado su despedida este mismo año. El pasado febrero compartió un comunicado en el que aseguraba que había tomado la decisión “muy meditada y consciente, de abandonar mi actividad interpretativa, en los conciertos y tours".

Un mazazo para sus fans que eran fieles a sus conciertos gira tras gira. “He escuchado diferentes nombres y diagnósticos. La realidad es que mi garganta se cierra e irrita y mis vías respiratorias dificultan el más leve ejercicio y la ejecución de mi trabajo. De manera que lo que antes era un placer y un deleite, se ha convertido en fuente de inmenso dolor y sufrimiento", explicaba.

No abandona la música. Seguirá grabando discos, componiendo, pintando y escribiendo libros. Su talento creativo no ha quedado comprometido, pero no volveremos a verle en un escenario.

Los problemas de salud han truncado muchas carreras y es un motivo indiscutible que lleva a tomar decisiones que no todos quisieran tomar.

#2. Trágicos sucesos

Hay sucesos en la vida que nos marcan de manera definitiva. Es lo que le ha sucedido a Sinead O’Connor, otra de las que ha decidido abandonar los escenarios este año. Lo anunció tras el fallecimiento de su hijo Shane. Tenía 17 años y se escapó del centro psiquiátrico en el que estaba ingresado. Le encontraron muerto y su pérdida ha supuesto el adiós de su madre a su gran pasión.

"Solo decir que las sugerencias de que habrá actuaciones este año o el próximo o alguna vez son erróneas. Nunca habrá nada sobre lo que cantar de nuevo", aseguraba en ese momento de tanto dolor para ella.

Los que han seguido su trayectoria saben que es capaz de hacerlo, aunque también es bastante inestable en sus decisiones, así que, todavía queda alguna esperanza de volver a verla sobre un escenario, aunque aprender a convivir con la muerte de un hijo no es tarea fácil.

#3. Momento de otras cosas

Hay otros artistas que consideran que llega un momento en el que otras cosas se anteponen a la necesidad de subirse a los escenarios y es el caso de Joan Manuel Serrat que, tras 56 años sobre los escenarios, a finales de este año se despedirá de ellos.

“Siguiendo las normas del Eclesiastés: hay un tiempo para cada cosa. Ah, y yo no decidí dejarlo. Han sido los hechos que fueron ocurriendo después de aquella caída de Joaquín Sabina que nos obligó a abandonar una gira”, reconocía en una entrevista con El País.

“Luego vino la covid… Las dificultades fueron distanciándome. Estaba cada vez más lejos de la actividad que hacía, y aunque no desde el sentimiento, lo cierto es que también estaba inevitablemente alejado de la gente. Lo que he decidido es despedirme en persona. No me gustó sentirme despedido por una plaga”, aseguraba sobre la manera en la que quiere decir adiós.

Ahora su familia y él mismo son la prioridad y la música estará presente en su vida, pero de otra manera.

#4. Falta de vocación

Cuando un artista se pasa 50 años sobre el escenario, es complicado entender que lo que le lleva a despedirse de los directos es la falta de vocación. Pero en el caso de José Luis Perales es así.

El pasado abril dio su último concierto en Montevideo. Su última canción sobre un escenario fue Me iré calladamente. Una vez cantado el último verso recibió una ovación que se alargó durante más de cinco minutos. Después, caminó despacio, con las manos en los bolsillos, dirigió una última mirada al público y se marchó para siempre.

Después de cinco décadas pisando escenarios hemos descubierto que, en realidad, él no quería cantar, lo que le gustaba era componer desde el principio.

“No quería por los nervios que me producía y todavía me produce salir al escenario. Cuando llegas al camarín y esperas, esperas mientras oyes a la gente, el murmullo del público que llega. Uno que cruza otro que te dice que te vistas y todo eso, bueno yo me quiero morir, me iría en ese momento a mi casa y eso me pasa aún hoy y después de cincuenta años”, reconocía en una entrevista con un semanario argentino.

Ahora se dedicará a eso que le gusta, crear canciones porque reconoce que “no puedo vivir si no estoy haciendo música. “Quiero seguir haciendo canciones, pero dejar de cantar luego de casi 50 años”, explicaba, “no tengo la vocación de algunos artistas de morirse en el escenario. Los respeto, pero prefiero no llegar a ese extremo, prefiero irme con todas mis fuerzas”.

#5. Momento de disfrutar

Hay retiradas más entendibles que otras. La salud o la edad se convierten en impedimentos que hacen que un músico se vea forzado a despedirse de las giras y los conciertos. Pero hay otras razones que cuesta más asimilar. Es el caso de Daddy Yankee que con tan solo 45 años ha dicho que esto se acaba.

Ha estado 32 años recorriendo el mundo y eso le ha convertido en uno de los iconos del género y le ha dado la posibilidad de ganar el suficiente dinero como para poder retirarse y disfrutar de lo que ha conseguido.

"Formalmente, hoy anuncio mi retiro de la música, entregándoles mi mejor producción y mi mejor gira de conciertos, y los voy a despedir estos 32 años de trayectoria con esta pieza de colección, titulada 'Legendaddy", informaba con el lanzamiento de su último disco.

“Esta carrera, que ha sido un maratón, al fin veo la meta. Ahora voy a disfrutar con todos ustedes lo que me han dado, lo que me han regalado", aseguraba.

Algunos pensarán que se trata de una despedida temporal y que es joven y cambiará de opinión, pero parece que lo tiene bastante claro.

#6. Desengaño y decepción

Vicky Larraz es otra de las artistas que dirá adiós a los escenarios este año. En octubre dará su último concierto en Madrid a sus 60 años. Aunque las nuevas generaciones la conocen por su paso por Supervivientes, su trayectoria musical es amplia y nos llena de nostalgia recordando su tiempo en Olé Olé.

Una de las cosas que tiene llevar tantos años sobre el escenario es que obliga a los artistas a ir adaptándose a los cambios sociales y en la industria que se van produciendo. Ella parece que ya no quiere hacerlo. Se siente decepcionada con la situación actual.

“Soy hija de los 80 y allí había un respeto al artista, a la cultura, a la creación. Cuando tú oías una canción, sabías a quien estabas oyendo. Ahora esto se ha vuelto el Lejano Oeste. No hay ningún respeto. Desde que regresé con Olé, Olé, hemos hecho duetos con Paloma San Basilio, Mago de Oz o Marta Sánchez. Pero tienes que estar mendigando para acudir a un programa de televisión”, explicaba en una entrevista con El Mundo.

Tampoco entiende que cuando un artista logra acceder hoy en día a una televisión, tenga que cortar sus temas para adaptarlos al formato. “Aquí hemos perdido la brújula de lo que es la creación musical. Y yo me niego a seguir aquí. Gracias a Dios puedo cambiar de dirección”, aseguraba.

Dejar los escenarios es una decisión difícil, pero ocurre y hay motivos muy distintos que llevan a decir adiós.


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