Diez años de 'ANTI': el disco que cambió la carrera de Rihanna
Desde entonces su presencia se ha vuelto más selectiva, estratégica y, en muchos sentidos, más poderosa

Rihanna, en los Brits 2016 / Mike Marsland
Cuando Rihanna publicó ANTI el 28 de enero de 2016, pocos imaginaban que aquel álbum —arriesgado, introspectivo y alejado del pop comercial que la había convertido en una máquina de éxitos— sería el último de su carrera durante al menos una década.
Diez años después, el aniversario del disco invita a mirar atrás y repasar no solo la evolución de una obra que pasó de ser incomprendida (según criterios comerciales, claro está) a convertirse en un clásico, sino también los profundos cambios que ha vivido la artista en este tiempo: su salto al imperio empresarial, su triple maternidad, sus apariciones musicales puntuales y el eterno misterio del famoso R9.
El turbulento nacimiento de ANTI: un disco adelantado a su tiempo
El lanzamiento de ANTI fue tan caótico como fascinante. Filtraciones, retrasos, cambios de dirección artística y un estreno sorpresa en Tidal marcaron un proceso que parecía condenado al desastre. Sin embargo, aquel caos escondía una obra profundamente personal. Riri había estado trabajando junto a su equipo habitual en un cambio de propuesta musical más orientada hacia sus gustos y menos hacia el pop o el EDM que la había visto arrasar con decenas de millones de discos vendidos de trabajos como Good girl gone bad y Loud.
LOS40
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Los singles del álbum reflejan su diversidad emocional. Work, junto a Drake, se convirtió en un fenómeno global y dominó las listas durante semanas. Fue casi la excepción que confirma la regla porque ningún otro sencillo del octavo álbum de estudio de Rihanna llegaría a alcanzar ese estatus. Tal día como hoy, un 27 de enero, de hace justo 10 años todo el mundo analizaba cada segundo de la canción mientras se alimentaba
Kiss It Better ofreció una estética ochentera y sensual que enamoró a los fans. Needed Me se transformó en un sleeper hit que escaló lentamente hasta convertirse en uno de los mayores éxitos del disco. Y Love on the Brain demostró la potencia vocal de Rihanna, conquistando radios meses después del lanzamiento.
Y esa fue la clave de su éxito real. Anti no fue un producto comercial que el público consumiera masivamente en sus primeras semanas apoyado por una promocional masiva de canciones número 1. El disco hablaba por sí solo a quienes se detenían a escucharlo y disfrutarlo con la debida calma. Su trabajo con los productores Jeff Bhasker, Boi-1da, DJ Mustard, Hit-Boy, Brian Kennedy, Timbaland y Sin I.D., en diferentes estudios de Canadá, Estados Unidos y Francia había dado sus frutos y las texturas de cada tema fueron abriéndose paso lentamente entre el público.
Comparado con los 16 millones de copias despachadas de Good girl gone bad (6 de ellas solo en el mercado estadounidense) las aproximadamente 460 unidades que se decían que se habían vendido en Estados Unidos en su semana de lanzamiento (Tidal se llevó casi un millón de descargas del disco) parecían vaticinar un batacazo épico nunca antes visto en la industria. 10 años después el panorama es muy distinto. Anti ha vendido más de 10 millones de discos solo en EE UU y suma más de 5000 millones de reproducciones en streaming. Un álbum que lleva 500 semanas sin abandonar la lista de ventas americana.
La crítica lo reivindicó como su obra maestra. Hoy se considera un referente del pop alternativo y del R&B contemporáneo, un disco que abrió camino a una nueva sensibilidad musical. Una sensibilidad que Riri parece que no encontró en su gira mundial, Anti World Tour, donde todo el mundo esperaba ver a la Rihanna más explosiva y comercial y la cantante empezaba a mostrar síntomas de agotamiento.
Rihanna más allá de la música

Tras el lanzamiento de ANTI, Rihanna se alejó progresivamente de los estudios de grabación, pero no desapareció. Su presencia se volvió más selectiva, más estratégica y, en muchos sentidos, más poderosa.
En 2023 protagonizó uno de los regresos más comentados del siglo: su actuación en la Super Bowl, un espectáculo que no solo marcó su vuelta a los escenarios, sino que reveló al mundo que estaba embarazada de su segundo hijo. Antes de eso, en 2022, había sorprendido con Lift Me Up, la emotiva balada para Black Panther: Wakanda Forever, nominada al Óscar y al Globo de Oro.
Ese mismo año también lanzó Born Again, otro tema para la banda sonora de la película. Y en años posteriores ha prestado su voz a proyectos tan dispares como la música de Los Pitufos, demostrando que su versatilidad seguía intacta.
Pero si algo ha marcado esta década es su vida personal. Rihanna se convirtió en madre por partida triple junto a A$AP Rocky. En 2022 nació RZA Athelston Mayers, seguido en 2023 por Riot Rose Mayers. En 2025 llegó la pequeña Rocki Iris Mayers, completando una familia que la artista ha descrito como "su mayor alegría y su prioridad absoluta"
Mientras tanto, su faceta empresarial explotó hasta límites insospechados. Fenty Beauty revolucionó la industria cosmética con su apuesta por la diversidad de tonos, Fenty Sin consolidó su presencia en el cuidado facial y Savage X Fenty redefinió la lencería con un enfoque inclusivo y disruptivo. Hoy Rihanna es una de las mujeres más ricas del entretenimiento, y gran parte de su fortuna proviene de estas marcas.
R9: el álbum fantasma que ha alimentado una década de rumores
Si algo ha acompañado a Rihanna durante estos diez años es el misterio de R9, el supuesto álbum —o incluso doble álbum— en el que habría estado trabajando desde 2018. Los rumores han sido constantes: que sería un disco de dancehall, que estaba terminado desde 2019, que lo regrabó varias veces, que lo descartó por completo, que sería su proyecto más experimental...
Rihanna ha jugado con la expectativa, a veces riéndose de ella (el acoso en sus redes ante cualquier publicación preguntando por nueva música ha sido constante desde hace 10 años), otras insinuando que el proyecto existe. Pero la realidad es que R9 nunca ha visto la luz, convirtiéndose en uno de los enigmas más comentados de la música contemporánea.

Diez años después, ANTI no es solo un álbum: es un punto de inflexión. Marcó el momento en que Rihanna dejó de ser la reina indiscutible de los hits para convertirse en una artista que hace exactamente lo que quiere, cuando quiere y como quiere. Su vida cambió, su carrera se transformó y su influencia se multiplicó.
Mientras el mundo sigue esperando R9, ANTI continúa creciendo, consolidándose como una obra que no solo definió una era, sino que también liberó a Rihanna para convertirse en todo lo que es hoy. Y quizá por eso, una década después, sigue sonando más actual que nunca.












