Entrevista a Alejandro Sanz, que abre el baúl de los recuerdos: “En esto de la música tiene que haber algo de rebelde”

El artista estrena en Movistar Plus+ su serie documental, ‘Cuando nadie me ve’

Alejandro Sanz presenta su serie documental, 'Cuando nadie me ve' / Salva Musté

Alejandro Sanz es el siguiente artista en atreverse a sentar al espectador en una silla y proponerle un viaje al pasado para revivir su propia historia. Cuando nadie me ve es la serie documental que acaba de estrenarse en Movistar Plus+, compuesta por tres episodios que, tal y como asegura el propio artista, funcionan como un auténtico baúl de recuerdos. Una producción concebida como un ejercicio consciente para significar su carrera, ordenar los pasos dados y comprender qué —tanto lo bueno como lo malo— lo empujó a transitar determinados caminos y cómo esas decisiones vitales llevaron su nombre a lo más alto de la cima de la música.

El relato que despliega Alejandro Sanz —junto a muchos de los profesionales que lo acompañaron en ese recorrido— abarca desde sus inicios, con un primer disco firmado bajo el pseudónimo de Alejandro Magno y una icónica chaqueta de torero, hasta su fichaje más reciente con Sony Music, pasando por los lanzamientos clave de su trayectoria. La producción se detiene en los momentos más brillantes del cantante, como el punto de inflexión que supuso Corazón partío y el posterior éxito de Más (1997), pero también en la resistencia y la rebeldía que siempre han formado parte de su carácter y que, de algún modo, terminaron por definir la identidad artística por la que hoy se le reconoce.

Me acuerdo que mi padre siempre coleccionaba todo lo que salía de mí. Lo guardaba en un baúl”, dice Alejandro Sanz a LOS40, en una entrevista fijada con motivo del estreno de Cuando nadie me ve. “Era coger todos los instantes de mi carrera y ponerlo en una serie documental que refleja todo lo que ha ido pasando. Aunque empieza en un momento concreto, hay muchos flashbacks y todo eso va trayendo a colación todo el esfuerzo y entrega que hay detrás de todo este caminar”. Para llegar al resultado final han sido necesarias 200 horas de grabación, aunque, para que la narración sostuviera el lenguaje audiovisual, se ha prescindido de una gran cantidad de material. Aun así, la miga —lo verdaderamente relevante para entender la historia de Alejandro Sanz— está presente y se construye también desde puntos de vista ajenos al suyo.

Cuando nadie me ve: Tráiler oficial | Movistar Plus+

“Lo que me encanta de este documental son las diferentes formas en las que se cuentan las mismas historias. Y cosas que no se habían contado anteriormente, como que hay detrás de muchas canciones. También hablo de todas las personas que estaban involucradas en el proceso”, explica el artista, subrayando la importancia de un relato que incorpora los testimonios de Rosa Lagarrigue, su mánager hasta 2016; de directivos de las grandes discográficas del país y de amigos de la profesión como Shakira, Rosalía o Luis Fonsi. “Es muy gracioso ver las versiones de cada uno y lo que cada uno recuerda. Es maravilloso porque te das cuenta que hay una lección psicológica en el documental que es: cada uno crea su propia realidad”.

Los algoritmos y ese 20% que define el éxito

Alejandro Sanz aprovecha Cuando nadie me ve para reflexionar sobre los engranajes de una industria musical en constante transformación. El contexto actual poco tiene que ver con aquel en el que debutó, ni siquiera con el que rodea ahora el lanzamiento de su decimotercer álbum de estudio, ¿Y ahora qué +? (2025). “Hay gente en la industria que respeta la música y gente que no tanto. Hay gente que confía más en su relación con los artistas y gente que confía más en los algoritmos”, afirma en un momento de la entrevista. “Hemos vivido una transición en la industria muy grande, pero hay que tomar siempre las cosas buenas de las tendencias que ocurren e intentar adaptarse de una manera que no signifique renunciar a tu forma de entender la música. Está en ti sobreponerte o dejarte llevar y hacer lo que te dicen. En esto siempre tiene que haber algo de rebelde”.

Esa mirada crítica se extiende también a su concepción del éxito, que Sanz relativiza con naturalidad. Pese a la magnitud que rodea su figura, el artista sitúa su verdadero triunfo en un porcentaje reducido de todo su trabajo, concretamente entre el 10 y el 20 por ciento: “Al público le llega ese porcentaje del éxito. Si lo piensas, de 250 canciones que haya podido sacar… Es lo que decía Federer en el tenis: ‘He ganado el 47 por ciento de los puntos que he jugado’. Eso es un gran éxito. Estoy contento con el porcentaje, sea el que sea”.

Una colaboración histórica con Beyoncé

El documental no subraya de forma insistente algunos hitos incontestables de la carrera de Alejandro Sanz, como su actuación en los Grammy junto a Destiny’s Child. Para el cantante, aquella colaboración con Beyoncé fue mucho más que un momento de alto impacto mediático. Fue, sobre todo, una experiencia junto a artistas a las que admiraba profundamente y a las que terminó respetando aún más tras conocer de cerca su forma de trabajar. “Recuerdo a Beyoncé cuando iba con las Destiny al ensayo y venían con su babucha y su moño al estudio, a trabajar. Además querían cantar en español, tenían ese compromiso. Por su parte no solo fue valiente, fue bonito ese homenaje”, cuenta, destacando también el vínculo personal que se forjó con Alicia Keys tras colaborar juntos en Looking for Paradise.

Los paralelismos con Rosalía

Al ver el documental, resulta difícil no establecer paralelismos entre la trayectoria de Alejandro Sanz y la de Rosalía. No solo por el éxito alcanzado, sino por el respeto y la fidelidad que ambos le tienen al flamenco, a una tradición profundamente española, que en ambos casos ha actuado como factor diferencial y los ha llevado a la cima de la escena musical. Sanz coincide plenamente con esa lectura. “Lo ha hecho como ella ha querido”, asegura. “Siempre ha sido una persona muy segura de sí misma. Cuando la conocí todavía no había grabado el primer disco. Vino a mi casa y ya tenía claro que iba a triunfar mucho. Me lo dijo así: yo sé que voy a triunfar. Y le dije: pues ole. Es una tía con una capacidad enorme, supercompetitiva, y además talentosa. Le gusta el flamenco y de ahí le viene esa parte diferencial porque es muy actual, pero tiene un alma vieja y eso hace que lo que hace musicalmente sea más interesante”.

Para terminar, Alejandro Sanz se permite imaginar cómo habría sido su carrera de haber comenzado en el contexto actual. La respuesta no va a sorprender a quienes lo han seguido desde siempre: “A lo mejor no seguiría en la música… No, seguramente me hubiera dedicado a la música igualmente. No sé cuál hubiera sido el resultado, ya te digo que no creo que no hubiera apostado todo por la música”.

Cuando nadie me ve, la serie documental de Alejandro Sanz, está disponible al completo en Movistar Plus+.