Entrevista a Luis Fonsi, que sale de su zona de confort con Feid: “No le tengo miedo al fracaso”
LOS40 habla con el artista puertorriqueño sobre ‘Cambiaré’, Alejandro Sanz y los hitos más importantes de su carrera
Foto promocional de Luis Fonsi por el lanzamiento de 'Cambiaré'
Si algo te permite la experiencia y tener un nombre en la industria musical es que puedes permitirte hacer lo que te dé la gana. Es el caso de Luis Fonsi (47). Cuenta con un catálogo reconocible por el gran público, pero sigue teniendo la necesidad de salir de su zona de confort para hacer que la música no deje de ser una motivación, un motor personal que le hace seguir entrando en el estudio y haciendo canciones. En esas anda ahora mismo el puertorriqueño, ya enfocado en el desarrollo de su nuevo álbum de estudio, el número doce. La puerta de entrada de este disco es Cambiaré, una salsa que acaba de salir y que cuenta con la estrecha colaboración de Feid. Este es el ejemplo perfecto de eso que busca Luis Fonsi, la forma de renovarse en este convulso mundo y apuntar hacia su próximo éxito. Y digo éxito porque, para él, no hay miedo al fracaso, ni a volver a empezar. A fin de cuentas, de esto trata este apasionante negocio, ¿no? De seguir creando. De seguir disfrutando.
Pregunta: Has dicho que ‘Cambiaré’ es un “empezar de nuevo”. ¿Qué tenías claro que querías y que tenías claro que no querías a la hora de ponerte a trabajar en lo que viene?
Respuesta: Quería hacer un nuevo disco, y cuando empiezo ese proceso tengo que hacer un análisis interno. Quiero retarme a mí mismo y cantar y escribir desde un punto de vista diferente. Y al mismo tiempo, compararlo con lo que está pasando en la industria y qué pienso yo que va a conectar con la gente. Al final, entro en el estudio y la musa es la musa y salen cosas como, en este caso, Cambiaré. Al principio dudé. ¿Qué hago yo cantando una salsa? Pero de eso se tratan los retos. Estoy en una etapa en la que me siento libre y quiero hacer buenas canciones.
Luis Fonsi, Feid - CAMBIARÉ (Official Video)
P: En ese momento que comentas de salir de tu zona de confort, después de tantos años de carrera, ¿cuesta más ser creativo?
R: Costaba más antes. Con el tiempo he sentido más tranquilidad, me siento más seguro de mí mismo, ya no tengo que demostrar nada a la gente. La gente me conoce y sabe que soy un culo inquieto. No soy baladista ni tampoco soy un artista puramente pop. Ni mucho menos un artista tropical. Soy una mezcla de muchas cosas que escucho. Ya dejé de pensarlo tanto. No le tengo miedo al fracaso. Lo peor que puede pasar es que saque una canción y que no guste. Vuelvo al estudio y escribo otra. Esa es mi filosofía.
P: Tenías claro que esta canción era la oportunidad para hacer una colaboración con Feid, pero, ¿cómo lo convences para hacer una salsa, un género que, a priori, no está tanto en su ADN?
R: Siempre tuve a Feid como mi primera y única opción. Él viene de Colombia y Colombia habla salsa. Nunca he trabajado con Feid y está viviendo su mejor momento. Es compositor, productor… sabe cómo quitarse una gorra y ponerse otra. Esa llamada fue rara, pero a él le encantó. Ve la canción como lo que es, nuestra canción. No es un ‘feat. Feid’, es nuestra canción porque él viene del mismo lugar que vengo yo. Aunque no somos salseros, somos salseros. Crecimos escuchando salsa en nuestras casas.
P: Cada artista tiene su forma de hacer las cosas. ¿Te ha sorprendido la forma que tiene Feid de trabajar?
R: Es muy profesional, por eso ha sido tan exitoso. En el estudio es un genio. Mucha gente no lo sabe, pero ha escrito grandes canciones cantadas por otros artistas en las que solo aparece como compositor. Es un camaleón. Cuando le envié la canción pensaba que su parte iba a sonar de una manera y luego sonó de otra manera completamente distinta, cosa que me emocionó aún más. Está cantando como nunca. Aunque somos de dos países diferentes, musicalmente hablamos el mismo idioma.
Feid y Luis Fonsi en 'Cambiaré' / Universal Music
P: Y presentasteis la canción en las fiestas del Viejo San Juan…
R: Nos fuimos de fiesta y pusimos la canción por primera vez. Lo grabamos y lo celebramos. Era comenzar con el pie derecho. Me parecía bonito que ese primer play fuera en San Juan, con la gente, con toda la energía de una fiesta, de una celebración.
P: Seguro que tienes pendiente trabajar con otros artistas.
R: Obviamente hay artistas que tengo en mi lista, pero soy de los que empieza primero por la canción. Las mejores colaboraciones son las que llegan cuando el momento o la canción lo pide. No por el marketing de unir artista A con artista B. Yo voy al estudio, grabo la canción y es la propia canción la que lo grita. Porque es muy obvio, como es el caso de la canción que canto con Laura Pausini. O, a veces, porque es muy diferente, como es el caso de Feid.
P: ¿Tienes el disco terminado?
R: Está a un sesenta por ciento. Eso va a cambiar porque la semana que viene me encierro a grabar. A lo mejor salen siete u ocho canciones nuevas que reemplazan otras. El disco no se termina hasta que se termina. Hay algunas canciones que me tienen muy emocionado y están guardadas en una lista VIP, pero faltan cosas.
P: ¿Habrá artistas españoles?
R: He tenido mucha suerte de hablar con muchos y llamarlos amigos de verdad. Grabar una canción con Alejandro Sanz… Estamos hablando de uno de los artistas más importantes y un gran amigo, pero la canción tiene que estar ahí. Ojalá llegue. También me encantaría grabar con Niña Pastori. Soy su fan número uno. Hay muchas mujeres que están haciendo cosas maravillosas. Con Lola Índigo grabé Corazones rotos. Con Aitana he cantado muchas veces, pero nunca he grabado. Hay mucho arte en este país y vamos a ver…
P: Participas en la serie documental de Alejandro Sanz y al final hay varios paralelismos entre vuestras carreras, por proyección, por permanencia… Mirando atrás, ¿qué hito recuerdas que lo cambió todo para ti?
R: El primero fue al comienzo de todo con una canción que se llama Imagíname sin ti. Para la mayoría de los países fue mi primer disco, pero fue el segundo porque el primero se lanzó solo en Puerto Rico. Esa canción me llevó a otros países. Gracias a esa canción conocí España. Ganó premios, fue número uno en Billboard. El segundo momento fue con No me doy por vencido, en 2008. Esa canción, más allá de ser un hit, me conectó con otras cosas. Entré en la vida personal de mucha gente porque gracias a esa canción me contaban muchas cosas. Marcó un antes y un después.
P: Y casi diez años después sacaste ‘Despacito’.
R: Era un estilo completamente diferente a estas dos canciones. Llevo diecinueve años de carrera, ya me había dado cuarenta golpes contra la pared. Ya conocía lo que era tener una canción número uno, pero Despacito me abrió puertas que no traté ni de tocar. Fue algo bonito, algo que marcó mi vida y ojalá dentro de unos años tenga algunas cosas para contar.
P: Dice Alejandro Sanz que, a pesar de la percepción que tiene la gente, su éxito se reduce a un 10-20 % respecto a todas las canciones que ha sacado. ¿Tú también lo cuentas de la misma manera?
R: No lo he contado de esa manera, no tengo un porcentaje. Justo estas tres canciones han sido las más exitosas y, curiosamente, han llegado casi en tres décadas diferentes. Es hasta una bendición poder reinventarse así. No tengo miedo a salir de mi zona de confort. Hay canciones por medio que me hubiera gustado que se escucharan más, pero no. De hecho, para llegar a las doce canciones que hago para un disco grabo cien. Lo que sí he aprendido es que no sé nada y ahora más que nunca nadie sabe nada. Esto es lo que hace que nuestro trabajo sea divertido.
P: El año pasado compartiste una foto con Juanes, Alejandro Sanz, Bizarrap y Yotuel. ¿Una reunión de amigos o de trabajo?
R: Fue en casa de Alejandro. En ese tiempo se estaba quedando una temporada en Miami. Le encanta tener gente en su casa. Creo que estaba haciendo un arroz y nos reunimos a hablar como amigos. Algunas veces alguien saca una guitarra y, casi siempre, la fiesta termina convertida en una bohemia. No hablamos de colaboraciones. Soy muy vergonzoso para pedir. Siempre le digo a alguien que llame por mí… Lo pasamos muy bien ese día. Nos une la música y todos, al final del día, aunque tenemos carreras diferentes, vivimos algo muy similar. Nos identificamos los unos con los otros. Esas reuniones son bonitas, son terapéuticas.