The Cranberries: ‘Linger’, la oda de Dolores O’Riordan a su primer beso verdadero, cuando “poner las lenguas dentro de las bocas” dejó de ser “asqueroso”
El soldado ‘rompecorazones’ escribió a la cantante años después. "¿Podemos quedar?", proponía. "Es demasiado tarde ¡Me dejaste plantada! No respondí"

Dolores O'Riordan, de The Cranberries, durante un show en The Troubadour en Los Angeles en julio de 1993. / Donna Santisi
Cuando era adolescente, Dolores O’Riordan pensaba que “poner las lenguas dentro de las bocas era asqueroso”. Hasta que conoció en una discoteca a un soldado de 17 años y recibió su primer beso verdadero. Se había enamorado los tuétanos de “ese tipo”. Lamentablemente, cuando volvió a verle, pasó de ella. La plantó delante de todo el mundo. Y ella se sintió “devastada”. Todo un drama que, en 1990, la cantante volcó en ‘Linger’, su primera canción con The Cranberries y el primer gran éxito de la banda irlandesa.

A sus 17 años Dolores O’Riordan era una estudiante de secundaria tímida y callada. Quería unirse “a una banda sin barreras, en la que pudiera escribir mis propias canciones”, diría en The Guardian. Nunca se imaginó que el novio de su hermana mayor, Niall Quinn, hizo que se cumplieran sus deseos cuando le pidió que se presentara a su primera audición.
Quinn era vocalista y miembro fundador de una banda que entonces se llamaba The Cranberry Saw Us (El arándano nos vio) y, aunque decidió marcharse, asumió la tarea de encontrar a alguien que le reemplazara. Seguía llevándose bien con sus compañeros, los hermanos Noel (guitarrista) y Mike Hogan (bajista) y el batería Fergal Lawler.
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Dolores se presentó al ‘casting’ y ocasionó un gran impacto. Fergal Lawler, lo recordaba en una entrevista con Rolling Stone: "Era domingo por la tarde. Llegó con un teclado bajo el brazo, lo preparó y tocó algunas canciones. La verdad es que no pudimos escucharla porque cantaba a través de un amplificador de guitarra o algo así. La acompañé a la parada del autobús y le di una cinta con la música de 'Linger', le dije '¿nos vemos la semana que viene?'”.
"Era tan pequeña y callada... entonces abrió la boca y escuchamos esa voz impresionante, esa enorme voz salió de alguien de su tamaño".
“Ella regresó la semana siguiente y había escrito la letra de principio a fin y la cantó mientras nosotros tocábamos, y fue algo así como '¡Oh, Dios mío! Es genial", contó Mike en NPR. "Inmediatamente nos dejó deslumbrados, su voz tenía algo especial". Su hermano Noel añadía: "Era tan pequeña y callada... entonces abrió la boca y escuchamos esa voz impresionante, esa enorme voz salió de alguien de su tamaño". Rápidamente supieron que habían encontrado lo que estaban buscando.
En 1990, con la incorporación de O'Riordan, The Cranberry Saw Us se convirtió en The Cranberries. Y ‘Linger’ en su primer gran éxito, una de sus canciones más icónicas. Producida por Stephen Street, y compuesta por Dolores y Noel, la eligieron como segundo single de su álbum debut, ‘Everybody else is doing it, so why can’t we?’ - publicado en Marzo de 1993. El primero había sido ‘Dreams’. Ambos temas catapultaron al número uno – en Reino Unido e Irlanda – el primer disco de la formación de Limerick, que terminó vendiendo seis millones de copias en todo el mundo
Años después, Dolores O’Riordan retomaba el relato de lo que ocurrió cuando llegó a casa con la cinta en la que The Cranberry Saw Us había grabado la música de ‘Linger’. Lo contó en The Irish Times: "Escribí sobre ser rechazada. Me inspiré en una noche en la que estaba en un club llamado Madonna's. Ese tipo me pidió bailar y pensé que era encantador. Hasta entonces, siempre pensé que poner las lenguas dentro de las bocas era asqueroso, sin embargo, cuando me dio mi primer beso verdadero quise 'dejar que siguiera' (have to let it linger)”
Ese tipo, según explicó en Rolling Stone, era un soldado de 17 años de quien se había enamorado. La historia no tuvo un final feliz: “Estaba deseando volver a verle. Pero la siguiente vez que fui a la disco, él pasó por delante de mí y le pidió bailar a mi amiga. Yo estaba devastada. Todo el mundo vio cómo me abandonaba, públicamente, en la discoteca. Todo es muy dramático cuando tienes 17 años, así que lo vertí en la canción… Nunca imaginé que se convertiría en una canción tan grande".
Con ‘Linger’, la vocalista y compositora irlandesa demostró su talento para conmover impregnando su música de experiencias personales, de autenticidad. Y consolidó su rol en la banda desde el primer momento. El inesperado e inmenso éxito comercial, sorprendió a la cantante: “Recuerdo cuando MTV puso por primera vez ‘Linger’ rotando con frecuencia”, explicaba en National Post. “Cada vez que salía a cenar o estaba en la recepción de un hotel, era como ‘¡Jesus! aquí estoy yo otra vez’. Era alucinante, como la Escalera de Jacob. Y ni siquiera había consumido drogas”.
Sin embargo, no llevaba bien la fama: “’Linger’ fue un éxito mundial. Los fans me perseguían por todas partes. Una vez, estaba en una tienda comprado ropa interior y unas ocho personas me reconocieron. Empecé a correr y después de atravesar tres bloques me escondí detrás de un contenedor”.
Si bien es cierto que el rechazo sufrido por la joven Dolores había inspirado una oda a su primer beso, también reforzó su baja autoestima y sus complejos: “Cuando era adolescente, me sentía fea. Mi madre no dejaba que me maquillara. Mientras mis amigas todas iban emperifolladas y tomaban rayos UVA, yo era la sobreprotegida, la chica torpe con un vestido de flores rosa, con lazos en el pelo, que tocaba el órgano en la iglesia. Mi madre me compraba la ropa, así que en la primera sesión de fotos para los Cranberries, Noel me proporcionó un ‘outfit’ y me dio un par de Doc Martens que me quedaban demasiado grandes, pero me los puse de todas formas. De repente parecía una chica indie”, confesaba en The Irish Times.
Por cierto, el relato del soldado tuvo un final imprevisto que corroboró el popular refrán: “El que ríe último, ríe mejor”.
“Algunos años después, cuando estaba casada, el tipo de ‘Linger’ me escribió una carta muy larga en la que me decía, ‘Sé que la canción es sobre mí. Nunca quise herir tus sentimientos. ¿Podemos quedar?’. Pensé: ‘Es demasiado tarde ¡Me dejaste plantada!’ No respondí”.












