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Liza Minnelli se sintió ninguneada en los Oscar de 2022: "Lady Gaga dijo que si no obedecía, no subiría al escenario conmigo"

La actriz recuerda con incomodidad y mal sabor de boca "una de las noches más importantes de mi vida" en sus memorias

Lady Gaga y Liza Minnelli en la edición 84ª edición de los Oscar, marzo de 2022. / Myung Chun

Liza Minnelli ha celebrado sus 80 años con la publicación de sus memorias, una biografía titulada Kids, Wait Till You Hear This! (Niños, ¡esperad a oír esto!) en la que cuenta sin tapujos de sus "demonios": desde su relación con la fama o las drogas hasta el peso de haber crecido siendo la hija de dos leyendas de Hollywood como Vicente Minnelli y Judy Garland.

La famosa protagonista de Cabaret, en una reciente entrevista concedida al periódico italiano Corriere della Sera, ha charlado de algunos de sus episodios más oscuros y traumáticos, entre los que destaca su participación en los premios Oscar de 2022, gala en la que quisieron rendir un homenaje al 50 aniversario del aclamado film musical de 1972... y también se produjo el detonante de su libro de memorias.

Lady Gaga y Liza Minnelli en la edidicón 94ª de los Oscar, marzo de 2022. / Variety

"La Academia organizó un homenaje por los 50 años de Cabaret", recuerda Minnelli de la velada que el periodista bautiza como "una mala noche" al introducir la pregunta.

"En medio del caos habitual me obligaron, inexplicablemente, a usar una silla de ruedas. O eso o nada. Dijeron que era por la edad", afirma la estrella.

Es entonces cuando la también actriz de Lucky Lady relata que Lady Gaga le amenazó: "Era mi copresentadora y dijo que si no obedecía, ella no subiría al escenario conmigo. Acepté".

Y no solo eso, sino que la infravaloró y humilló: "Antes, [Lady Gaga] me preguntó el nombre de la película homenajeada, como queriendo comprobar mi memoria. Como si fuera idiota".

"Me trataron fatal en una de las noches más importantes de mi vida. Puedo perdonarlo, pero no lo olvidaré nunca. De camino a casa pensé: tengo que contar mi verdad, toda mi historia", afirma Liza.

Aquel año, Minnelli sufría de fuertes dolores de espalda y, según una fuente de The Hollywood Reporter, la Academia de cine optó por una sill de ruedas para proteger la salud de la estrella y evitar posibles incidentes.

No obstante, Minnelli lo vio como algo "absurdo", ya que desde su posición no podía leer el teleprópter y por ello se trabó durante el anuncio a Mejor Película.

A pesar del momento incómodo, Minnelli recuerda con cariño el apoyo que recibió de Lady Gaga, quien, según se cuenta, le tomó la mano en el escenario y le susurró: "Estoy contigo".

Tras la ceremonia, la cantante la acompañó al camerino para asegurarse de que estuviera bien. "Simplemente le dije que soy una gran admiradora", comentó Minnelli.

Su peor caída: la noche de 2003 en Nueva York

En la entrevista, Minnelli recuerda 2003 como uno de los episodios más devastadores de su vida. Asegura que, tras emborracharse en un bar de Nueva York, salió tambaleándose a la calle hasta desplomarse en la acera, inconsciente. Cientos de personas pasaron a su lado sin ayudarla, algunas incluso esquivándola o saltando por encima, creyendo que era una persona sin hogar. “Nunca me había avergonzado tanto de mí misma”, confiesa, calificando aquel momento como “realmente brutal”.

Sin embargo, este episodio no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de una larga batalla contra las adicciones que Minnelli arrastraba desde los años 70. Ella misma explica que, tras el éxito de Cabaret, cayó en una espiral de drogas, pastillas y alcohol que la “destruyó” y la llevó a sentirse como una “réplica” de su madre, Judy Garland, también dependiente de sustancias.

Su primer contacto serio con medicamentos como el Valium se remonta a 1969, cuando murió su madre. Un médico se lo recetó para sobrellevar el duelo, pero aquella ayuda puntual se convirtió en una adicción en toda regla, algo que Minnelli considera casi una “herencia genética” ligada a la historia de su Garland. Con el tiempo, y ya en plena vorágine de fama, empezó también a experimentar con otras sustancias debido a la presión del entorno y a la necesidad de encajar en un ambiente social exigente.

Durante décadas vivió entre recaídas y periodos de recuperación, hasta el punto de que ella misma resume así su ciclo vital: “Siempre estás o en vías de recuperación o al borde de la muerte”. Este testimonio muestra que el desplome de 2003 fue solo la manifestación más extrema de una adicción que llevaba años devastando su vida personal y profesional, y cuyo impacto sigue marcando su relato en estas memorias. Afortunadamente, Liza Minnelli lleva 11 años sobria.

Ana Escobar Rivas

Graduada en Periodismo y Comunicación por la...