Pablo Álvarez, Premio Azorín de Novela 2026, relata una historia de amor con el transfondo del sida: “No gusta hablar de eso”

Un viaje a los años '80 para reflexionar sobre libertades

Pablo Álvarez, Premio Azorín de Novela 2026.

Pablo Álvarez, Premio Azorín de Novela 2026. / Imagen cedida por Editorial Planeta

El Premio Azorín de Novela 2026 fue a recaer en manos de Pablo Álvarez. Un premio que antes se han llevado autores como Nuria Gago, Mónica Carrillo, Reyes Calderón o Nativel Preciado. Pablo presentó con pseudónimo la que es su primera novela como autor, aunque tiene a sus espaldas una gran trayectoria como editor y agente literario. Ahora, está encantado con la publicación de La necesidad de amar, una historia de amor en los finales años ’80 donde no hay tabúes ni límites.

Martí es un joven de 20 años que recibe una beca para ir un año a la Academia de España en Roma para escribir un libro sobre Beatrice Cenci, un personaje histórico sobre el que hay informaciones contradictorias.

Ese año en la capital italiana donde conoce a Viola y Thomas, un matrimonio de mente abierta, adinerados y mecenas, cambian su vida por completo. Surge un amor que ni él mismo logra entender que acaba marcado por una enfermedad como el sida que, en aquellos años, tenía muchos estigmas.

LOS40
Directo

LOS40

LOS40

Te recomendamos

Una trama que engancha, una sensibilidad exquisita para tratar temas delicados y unos personajes que remueven por dentro. De ellos hemos hablado con su autor que, además, nos traslada a la época a través de la música.

Pregunta: Para una persona dedicada a la literatura desde dentro, ¿qué supone ganar un premio como el Azorín de Novela 2026?

Respuesta: Una ilusión tremenda. Es algo que ha sido una sorpresa. Inicié todo esto con mucha prudencia, precisamente, por dedicarme a esto. Pensaba, cómo se me va a ver, pensé, incluso, en auto publicarla. Pero cuando estaba avanzando la novela me enamoré yo también un poco y pensé que se merecía por lo menos una edición cuidada. Pensé en el Azorín. Lo hico en pseudónimo. Y aquí estamos. Muy agradecido y muy contento.

P: ¿Por qué has tardado tanto en escribir?

R: Por esto que te digo. Yo tenía esta pulsión desde los once años que gané un premio en el colegio por una redacción sobre mi abuelo y desde entonces he escrito guiones y obras de teatro. Pero, como desde los 18, me dedico al mundo editorial, pensaba que se iba a ver raro, a ver qué iban a pensar los jefes, y no lo hacía. Hace 10 años viajé a la Academia de España en Roma y hablando con los becados y las becadas y visitando las instalaciones, en la Iglesia, en el altar mayor, está enterrada Beatrice Cenci y ahí me vino. ¿Y si uno de estos chavales estuviera aquí escribiendo la historia de esta mujer? Como uno ya tiene sus años, pensé, ya me da igual lo que digan. Ahí está la novela y estoy muy contento.

P: La necesidad de amar es una novela de crecimiento vital, pero, sobre todo, de libertades en varios ámbitos. A cada persona que pregunto por su concepto del amor me da una respuesta. Incluso una misma persona la varía depende de la época. A día de hoy, ¿qué es para ti el amor?

R: Mi idea del amor a día de hoy es lo que tiene que ver con el complemento. Hace cinco años que estoy en pareja, me ha costado mucho también eso y lo siento así, como una cuestión de complemento. Para mí lo está siendo ahora.

P: Viola lo tiene muy claro: “Venimos al mundo a amar y a ser amados”. ¿Tú lo tienes también tan claro?

R: Siempre lo he tenido claro y también he sufrido. Con la pareja de ahora llevo cinco años, pero he tenido otras relaciones. Es necesario el amor. Venimos para eso, para estar en pareja. Lo que pasa es que es difícil y muchas veces dices no. He estado muchos años solo y he estado muy feliz. Pero ahora he tenido la suerte de encontrar una persona que sí.

Es ese tipo de joven que cree que mediante el arte puede reivindicar y cambiar el mundo. En esa edad en la que todavía está todo por descubrir.

P: “Hay que equivocarse muchas veces para encontrarse a uno mismo”, dice Thomas. Pero claro, siempre evitamos hacerlo, ¿crees que erróneamente?

R: Hay que intentar no equivocarse, pero también hay que aprender de los errores y no pasa nada por equivocarse. Creo que también nos aportan mucho las equivocaciones y se construye mucho la identidad.

P: Martí antepone su pasión a su vida diseñada y se va un año a una Academia de artistas –como esa que visitaste tú hace diez años-. Eso tiene un punto de romanticismo e idealismo muy grande. Suena a antiguo.

R: La Academia de España en Roma nace en el siglo XVI porque se consideraba que todo artista tenía que pasar una temporada en la ciudad del arte que es Roma. Ahora tiene menos sentido, pero sigue existiendo y sigue recibiendo becados cada año de distintas disciplinas artísticas. Es una maravilla. No tienes profesores. Tienes que defender un proyecto con un jurado y una vez que te dan la beca te instalas allí y tienes que desarrollar ese proyecto. Es maravillosa la energía que hay. Además, es ese tipo de joven que cree que mediante el arte puede reivindicar y cambiar el mundo. En esa edad en la que todavía está todo por descubrir. Eso me llamó mucho la atención y por eso nació esta idea.

P: No sé si todo el mundo sería capaz de anteponer su pasión a lo establecido o lo que se espera de él. No es tan fácil.

R: Tiene la suerte de tener a Tía Clara que le ayuda. Pero él también tenía la necesidad de salir del nido para encontrarse a sí mismo. Eso sí que es algo muy común en las personas. Y creo que es sano separarte una temporada de los tuyos porque a veces estamos muy encorsetados y tenemos muy en cuenta la opinión de los demás, eso no nos deja ser nosotros mismos y encontrarnos a nosotros mismos.

P: No sé si tú tuviste ese año de estudios en el extranjero tan vital en muchas vidas.

R: A mí me parece muy importante. Yo estuve en Cuba estudiando cine. Era más mayor, tenía casi 30. También tuve esa necesidad.

P: Ese año en Roma cambia todos los esquemas preestablecidos de Martí cuando conoce a Thomas y Viola. Ahora estamos más acostumbrados a escuchar hablar de otras formas de relación y otra libertad sexual, pero hay que poner la novela en contexto. Menudo escándalo un trío a finales de los ‘80, ¿no?

R: Totalmente, un escándalo. Quería que este trío funcionara desde el amor, no desde el deseo o el morbo. En aquella época mucho más que ahora, aunque ahorra también porque hay más libertades, pero también hay todavía muchas restricciones.

Llegó la epidemia del sida y lo tiñó todo de negro.

P: Aunque, para ser realistas, si ahora hablamos de un trío, también sería un escándalo. Parece que no hemos avanzado tanto.

R: Poco. Ahora me doy cuenta de que la novela, que habla de muchas libertades y gente que vive en los márgenes, sale en un momento en el que hay un miedo atroz a que nos quiten muchas libertades.

P: Yo creo que una Viola hoy en día acabaría cancelada.

R: La cancelarían seguro. La ubiqué en los años ’80 porque quería hacer algo desde la entraña, algo que yo hubiera vivido. En realidad, yo tenía la edad del protagonista en los ’80. Me gustan mucho las épocas fronterizas para la literatura y para el cine. Paso de un momento que parecía que ya empezaba el color y, de pronto, llegó la epidemia del sida y lo tiñó todo de negro. Y luego los ’90. Me gusta esa frontera que hay entre los ’80 y los ’90 para ubicar la novela. O la edad del protagonista, los 20, que abandona ya el niño para adentrarse en la edad adulta y enfrentarse a la vida.

Quería hablar de la bisexualidad también porque creo que es un tema que todavía suena raro, ¿cómo te pueden gustar hombres y mujeres? Creo que es la gran desconocida, igual que el tema de las chicas.

P: ¿Entiendes que se pueda amar a dos personas al mismo tiempo y que una relación a tres puede funcionar o es solamente algo poético y literario?

R: Yo entiendo todo. En el amor todo es posible. Pienso que es difícil, la convivencia, sobre todo, porque ya cuesta con dos personas, pero bueno. He intentado justificar ese amor mediante la admiración, sobre todo. Martí admira mucho la sabiduría de Thomas, la valentía de Viola. Me gustaba mucho que ella fuera la más valiente de los tres siendo mujer. Yo creo que el chico les aporta a ellos lo que tan visto está, la juventud, que hace que vivas una juventud nueva a través de él. Quería hablar de la bisexualidad también porque creo que es un tema que todavía suena raro, ¿cómo te pueden gustar hombres y mujeres? Creo que es la gran desconocida, igual que el tema de las chicas. Creo que los chicos gays está más normalizado, pero las chicas, siento que menos y me da bastante rabia. Por eso quería hablar de libertad y de poder amar y ser como tú quieras.

P: Hablabas de ese matrimonio que se ilusiona con un joven y me venía a la cabeza todo este revuelo que ha generado la relación de Aitana Sánchez-Gijón con Maxi Iglesias. Tu historia fue en los ’80, pero ahora estamos en 2026 y esta diferencia de edad todavía se cuestiona.

R: Me da muchísima rabia. Esto ocurre con un hombre y no se habla tanto. Se está hablando constantemente de este tema cuando me parece que, por qué no. Lo que pasa en el amor entre dos personas nadie lo sabe. Lo que pasa en una cama, lo que se ofrecen el uno al otro. Lo único que queda es respetar. Pero nos cuesta mucho y nos gusta mucho el cotilleo. Seguimos siendo un poco catetos, ay, qué escándalo que Aitana Sánchez-Gijón… por qué. Es una mujer estupenda que merece un tipo estupendo, el que ella quiera. Parece que ella es la triunfadora porque se ha llevado al guapo. Lo extraño es que sea una mujer de cincuenta y pico años la que se lleve al guapo de España. ¿Conocéis a Aitana? Digo como la influencer esa, ¿tú has venido a mi comunión? ¿Tú conoces a Aitana? ¿Tú has cenado con ella? No. Posiblemente tiene muchísimas cosas como para que muchísimas personas se enamoren de ella.

P: Decías que planteabas esta historia desde el punto de vista más del amor que del deseo. Pero ahí tienes tus fiestas y orgías muy Eyes Wide Shut, ¿no?

R: Es una relación, también tienen que estar esas escenas. Esas fiestas tienen que ver con el carácter de Viola que es muy generosa y tiene mucho dinero. Decide hacer de mecenas, ayudar a los vagabundos en su palazzo.

P: Eso suena muy poético, no sé si realista.

R: Yo vivía en la plaza del Reina Sofía y cuando venía de trabajar durante años había un vagabundo ahí y empecé a bajarle cosas. De pronto un día desapareció. Pero le bajé muchas veces comida y ropa que yo ya no quería. Siempre me han llamado mucha la atención los vagabundos y cuántas cosas han dejado atrás y qué historias guardan. Es verdad que aquí no me adentro en ninguna de esas historias, pero sí que quería hacer un homenaje a esas personas que se tiran de pronto a la calle y me parecía bonito que encontraran refugio en ese palazzo decadente tan grande y tan bonita de Viola Reno.

Yo me limité muchísimo sexualmente por el miedo, muchísimo, cuando tenía la edad de Martí. La edad de experimentar. Cuando pasó todo eso te decían que no te podías rozar, que no te podías besar. La gente moría de una manera muy brutal.

P: Uno de los temas más importantes del libro es la enfermedad, el SIDA y cómo se vivía en aquellos años. Después de unos años en los que nadie hablaba del tema llegó Edu Casanova para admitir que él estaba en tratamiento, ¿en qué punto estamos con este tema?

R: Yo toco ese tema porque a mí me tocó de lleno. Yo me limité muchísimo sexualmente por el miedo, muchísimo, cuando tenía la edad de Martí. La edad de experimentar. Cuando pasó todo eso te decían que no te podías rozar, que no te podías besar. La gente moría de una manera muy brutal. Además, la ubiqué en los ’80 y que estaba bien tratar ese tema. Tengo dos sobrinas, una de 19 y otra de 16 y ahora también hablo con ellas de muchos temas y para las nuevas generaciones eso está ahí como algo que pasó y, en realidad, todavía está. Se ha avanzado mucho en fármacos, ya no se muere la gente, pero… También pensaba que como en la novela tiene 20 años, podía gustar a la gente joven y que estaba bien este mensaje.

P: Y cuando hablas con tus sobrinas, ¿crees que entienden lo que supuso el sida en aquella época?

R: No lo entienden. En las escuelas les hablan un poco de educación sexual. Pero no se profundiza mucho en lo que es el VIH en las escuelas, precisamente por el estigma. No gusta hablar de eso. Cuando yo creo que es un ejemplo muy bueno para las nuevas generaciones. Si te fijas, tampoco hay campañas publicitarias, el ‘póntelo, pónselo’. Fue en aquella época, pero ya no hay campañas para alertar. Un periodista me decía, en España hay 4000 casos al año de VIH, pero de todas las otras, una barbaridad. A mí también, en esta historia, quería montar un gran drama. Tenía claro que quería hacer una gran historia de amor, pero también con su drama.

P: Qué pena que el miedo acabe con una relación tan potente.

R: Sí, sí, sí.

P: La excusa de la novela es esa metaliteratura con la biografía de Beatrice Cenci, ¿a ti te generó tanto interés el personaje como a Martí?

R: La conocí en Roma y me llamó mucho la atención el hecho de que fuera abusada por su padre y que acabara asesinándolo. Empecé a documentarme y no hay mucha información sobre ella. De hecho, yo he querido contar mi leyenda de Beatrice Cenci. Pero en realidad, Shelley escribió el juicio. Dumas escribió mucho sobre el padre, pero sobre ella, los datos son muy contradictorios. Algunos dicen que tenía 15 años, otros, que tenía 20. Hasta llegar a esos 20 años, ¿cómo era esta muchacha? Hasta que la ejecutan. Quise dar vida a todo eso para que, por lo menos, hubiera una historia, aunque sea inspiración mía de cómo fue esa vida y esa muchacha. También para poder narrar los abusos del padre. Lo he intentado hacer muy como un cuento, como quiere el protagonista, a lo Edgar Allan Poe. Me parecía importante porque no hay nada. Te cuentan que ocurrió esto y, sin embargo, esa historia ha llegado hasta nuestros días. en Roma, el 11 de septiembre, lo siguen festejando todavía, y se visten como en el renacimiento, y hay feria a favor de a Beatrice Cince. Cuando ocurrió esta historia, el pueblo de Roma se echó a las calles en defensa de ella y lo siguen haciendo. El Papa decidió ejecutarla y el juicio fue muy mediático en su momento, pero tenía todas las de perder porque la Iglesia lo compraba todo y eran todos hombres los que la juzgaban. Fue ella la que dijo que quería que la enterraran en San Pietro del Montorio y por eso me la encontré cuando fui.

Yo, en realidad, he descubierto ahora hablando con vosotros, que la novela es muy reivindicativa. Al final, he hecho algo que tiene que ver con mi forma de entender el mundo.

P: No a la altura de las torturas y final de Cenci, pero ahora muchas mujeres podrían verse identificadas con ella, ¿no crees?

R: Lo que me llamó la atención cuando me dieron dos líneas y cuando vi la tumba es que pensé que había que explicarlo porque, en realidad, no hemos avanzado nada. No hay más que ver el telediario. Que si manadas, padres… me parecía que la novela podía provocar eso, mírate tú desde entonces y seguimos igual. Igual con las mujeres. Yo, en realidad, he descubierto ahora hablando con vosotros, que la novela es muy reivindicativa. Al final, he hecho algo que tiene que ver con mi forma de entender el mundo. Tiene mucho de mí el personaje de Martí y el resto también, pero ahora, cuando hablo con vosotros me doy cuenta de que es una novela completamente en los márgenes hablando de libertades y con un ánimo de denunciar.

P: En el libro hay guiños a gente conocida tuya. ¿Qué te dijo Irene Visedo cuando se debió ver reflejada en Irene, la mujer de Martí?

R: Todavía no la ha leído. Le pedí permiso para hacer esto porque hay gente que la podía reconocer y yo quería ponerla en los agradecimientos. La pedí permiso y fue muy generosa. Me conoce mucho, somos muy amigos desde que Irene tenía 19 años. Quería que Martí tuviera una tabla de salvación. Me he inspirado en mucha gente cercana para según qué personaje. Para mí Irene ha sido una tabla de salvación en muchos momentos de mi vida, desde ese lugar en el que describo al personaje de Irene, que no tiene nada que ver esa vida de la novela con la Irene de verdad. Pero al nivel de esa persona templada y capaz de aportar esa templanza a los demás, sí que lo tiene Irene. Es un personaje muy luminoso. Está muy definida con los rizos y el galgo, cosas que claro, la gente que la conoce, la podía identificar rápidamente.

P: Silvia, una de las compañeras de Martí en la Academia nos lleva a Alice Kellen. ¿Qué te dijo ella cuando se vio convertida en personaje?

R: Su primera novela transcurría en Alaska. Tenemos una relación profesional que, a lo largo del tiempo, de bastante apoyo y cariño. Ella leyó la novela antes de todo y le quería hacer un homenaje. Son personas que me inspiran. Igual que Tía Clara está inspirado en una tía mía de verdad de cuando yo gané ese premio con 11 años en la escuela y ella dijo que este niño tenía mucho talento. Ha sido la que siempre ha estado ahí luchando por mi mucho o poco talento.

P: ¿Hay con este personaje de Silvia una reivindicación de la literatura romántica y el estatus que debería tener, pero no siempre ha tenido?

R: Totalmente. Como editor he sido siempre muy defensor de la literatura romántica. Los primeros años que yo viajaba a Franckfurt te explicaban todos os libros del catálogo. Este lo ha escrito un señor abogado, este un médico, este un tal… y cuando te levantabas te sacaban de un cajón y te enseñaban el cataloguito de romántico. Yo empecé a leer esas autoras y pensaba, si escriben de maravilla. Están súper bien hechos los libros, súper bien documentados. Me daba mucha rabia que se desprestigiara porque era literatura de mujeres y para mujeres. Desde ahí empecé a apoyar mucho la literatura romántica, me gusta mucho. Empecé con Elísabet Benavent como editor y cuando monté la agencia, la primera llamada que hice como agente literario fue a Alice Kellen. Había autopublicado un libro y me gustó mucho. Me dijo 7 veces que no, que ella no quería estos líos, que ella iba a ser madre, que se iba a ir a vivir al campo, que ella se autopublicaba y que no. Finalmente la llamé siete veces. Le dije, ¿te puedo llamar una vez al mes? Me dijo que sí y la llamaba todos los meses y en una de esas, muy Alice Kellen, me dijo, ‘¿cómo quieres que yo deposite mi confianza en ti si no nos hemos mirado nunca a los ojos?’. Me pareció bellísimo, como todo lo que hace. Cojo el tren y me planto en Valencia, nos tomamos un café en la estación y nos miramos a los ojos. Lo hicimos así y llevamos casi 10 años y hemos vivido el mega éxito de Alice Kellen que ha sido brutal. Ni ella ni yo nos lo esperábamos.

Las novelas de Alice son más tristes que la de Elísabet y todo el mundo quería algo igual, por eso me costó más. Estuve tiempo insistiendo bastante, que no suelo hacerlo.

P: Con todo el bagaje que tú tenías, ¿no te lo esperabas de verdad?

R: Nunca sabes. De hecho, me costó vender a Alice Kellen. Venía de Benavent, que es otro estilo de literatura romántica. De Alice la contestación de todos los editores era, ‘es que es muy triste’. Me acuerdo que yo la justificaba diciendo, ‘igual que Isabel Coixet y mira’. Las novelas de Alice son más tristes que la de Elísabet y todo el mundo quería algo igual, por eso me costó más. Estuve tiempo insistiendo bastante, que no suelo hacerlo. Había cierto compromiso mío con ella. Planeta se animó y mira lo que ha ocurrido, ha sido brutal para ella y para mí que acababa de montar la agencia.

P: Y ahora vais y Alice y tú sacáis novela al mismo tiempo, ¿lo habéis planeado?

R: No, hay algo entre Alice y yo que no es bien lo que es, que nos une y nos mantiene. Que también es difícil mantenerse, sobre todo, cuando hay intereses profesionales.

P: Si hay algo que compartís es esa importancia que le dais a la música. Además, en tu novela suena Domenico Modugno y en la suya la música italiana tiene mucha importancia. ¿Esta canción tuya por qué?

R: Quería ilustrar la época y en este caso el país con la música y por eso elegí esta. Quería hacer guiños a los lectores y las lectoras con canciones que pudiera reconocer y que pudieran transportarlos a ese lugar y esa época.

P: Para acabar, ¿la primera experiencia como escritor ha resultado como para repetir?

R: Creo que se lo debo al jurado del premio, la Diputación de Alicante, a la editorial y a vosotros que me estáis apoyando con vuestras entrevistas. Quiero hablar con las editoras. Quiero recoger todo lo que me decís y tener feedback de los lectores. Pero sí que creo que tengo una deuda con todos vosotros. Me apetece. No sé si voy a ser capaz de hacer algo así, pero lo voy a intentar.

Cristina Zavala

Cristina Zavala

Redactora y guionista de LOS40. Completamente enamorada de la TV. Estudié Periodismo en la UCM mientras...

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

  • Hoy en LOS40

  • Podcasts

  • Programación

  • Playlists

  • Emisoras

  • Lista oficial de LOS40

    Lista oficial de LOS40

    Lista semanal oficial de LOS40

  • Lista de LOS40 hace 10 años

    Lista de LOS40 hace 10 años

    Rebobinamos hasta los éxitos del año 2015

  • Novedades semanales

    Novedades semanales

    La selección de LOS40 de las novedades viernes

  • Lo que más suena

    Lo que más suena

    Escucha lo más radiado en LOS40 Classic

  • Lo que más suena EN ESPAÑOL

    Lo que más suena EN ESPAÑOL

    Conoce lo más radiado en música española

  • Lista de LOS40 hace 25 años

    Lista de LOS40 hace 25 años

    Rebobinamos para ver los éxitos del año 2000

  • Lo que más suena

    Lo que más suena

    Lo más radiado en LOS40 Urban

  • Lo último en URBAN

    Lo último en Urban

    Conoce lo último en música urbana

  • Latin Queens

    Latin Queens

    Reunimos el talento de las mujeres latinas

  • Lo que más suena

    Lo que más suena

    Lo más radiado en LOS40 Dance

  • ADN Dance

    ADN Dance

    El sonido y la esencia de LOS40 Dance

  • Lo último en DANCE

    Lo último en DANCE

    Descubre las últimas novedades

  • Lista oficial de LOS40

    Lista oficial de LOS40

    Lista oficial de LOS40 actualizada cada sábado

  • Èxits actuals del pop català

    Èxits actuals del pop català

    El millor de la música en català actual

  • STAY HOMAS recomienda

    STAY HOMAS recomienda

    Las favoritas del grupo revelación del confinamiento

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "