La primera batalla por un árbol: cuando las mujeres de la India abrazaron los troncos para salvarlos
El movimiento Chipko convirtió un gesto sencillo en una revolución ambiental que dio la vuelta al mundo. Esta es la historia de la primera lucha ecofeminista.

Abrazar árboles como lucha política: las lecciones de Chipko. / lakshmiprasad S
A veces la historia cambia con un gesto tan aparentemente simple como un abrazo. Eso fue exactamente lo que ocurrió en los años 70 en las montañas del Himalaya indio, cuando un grupo de mujeres decidió rodear con sus brazos los árboles de su aldea para impedir que fueran talados.
Así nació el llamado movimiento Chipko, una de las primeras grandes luchas ecologistas populares del mundo. La palabra "chipko" significa literalmente "abrazar" en hindi, y describe a la perfección lo que hicieron aquellas aldeanas: pegarse a los troncos para que nadie pudiera cortarlos.
La historia empieza en una India rural donde los bosques no eran solo paisaje, sino pura supervivencia. De ellos dependían la leña, el agua o el alimento para el ganado. Cuando las autoridades comenzaron a conceder permisos a empresas madereras externas, las comunidades locales entendieron rápidamente lo que estaba en juego: sin árboles, no había vida posible.
LOS40
LOS40
Una lucha en femenino
El momento decisivo llegó en 1974, en la aldea de Reni. Los hombres no estaban y fueron las mujeres quienes se plantaron frente a los leñadores. Lideradas por figuras como Gaura Devi, se interpusieron entre las hachas y los árboles. No gritaron ni golpearon: simplemente se abrazaron a los troncos. Y funcionó. Los madereros se retiraron.

Un grupo de mujeres del movimiento Chipko.

Un grupo de mujeres del movimiento Chipko.
Ese gesto, aparentemente pequeño, tenía una fuerza colosal. No solo frenaba la tala en ese instante, también cuestionaba todo un modelo de explotación. Frente a la lógica industrial, Chipko defendía algo mucho más básico: que los recursos naturales debían estar al servicio de quienes vivían allí.
El movimiento creció rápidamente. De aldea en aldea, la idea se extendió por todo el Himalaya. Se organizaron vigilias, marchas y nuevas acciones de resistencia no violenta inspiradas en el pensamiento de Mahatma Gandhi, que años atrás había protagonizado toda una serie de luchas pacíficas en favor de la independencia del país.
El protagonismo de las mujeres transformó el movimiento en algo más que ecologismo: también fue una forma de empoderamiento rural
Pero si hay algo que hizo único a Chipko fue el papel de las mujeres. Eran ellas quienes más dependían del bosque en su vida diaria, y también quienes lideraron la defensa del territorio. Con el tiempo, su protagonismo transformó el movimiento en algo más que ecologismo: también fue una forma de empoderamiento rural. Por todo ello, Chipko se considera una lucha pionera del ecofeminismo.
La presión acabó dando resultados. En 1980, el Gobierno indio decretó una prohibición de la tala en amplias zonas del Himalaya durante quince años. Fue una victoria histórica que hoy, décadas después, siguen haciendo de Chipko un símbolo inspirador a nivel global. No detuvo por completo la deforestación, pero cambió la forma de entender la relación entre las personas y la naturaleza.

Dani Cabezas
Periodista y músico madrileño, fui durante años el responsable de la sección de Música del diario 20...












