Bette Davis triunfó en las listas de rock and roll a los 73 años: “Y si mis ojos han ayudado, entonces estoy encantada”
Compuesta en 1975, la canción está inspirada en ‘La extraña pasajera’, uno de los mejores filmes de la actriz de grandes y expresivos ojos azules… su seña de identidad

Bette Davis / John Springer Collection
La gran Bette Davis tenía 73 años cuando ‘Bette Davis eyes’ arrasó en las listas de todo el mundo y se convirtió en uno de los himnos de los 80. Su nieto mayor estaba orgulloso de ella y ella envió rosas y cartas de agradecimiento a sus compositoras y a la intérprete, Kim Carnes. “Es maravilloso ¿no? A los 73 años, he triunfado en las listas de rock and roll, y si mis ojos han ayudado, entonces estoy encantada”. Esta es la historia de la canción que inmortalizó en la esfera musical a uno de los grandes iconos del cine.
Bette Davis es un icono de Hollywood. Una ejemplar leyenda. A menudo, representó a mujeres independientes, con carácter, de fuerte personalidad, misteriosas, rebeldes… y sus ojos, esos grandes y tremendamente expresivos ojos azules, se convirtieron en su seña de identidad. Con 10 nominaciones al Oscar, ganó dos. Cuenta la leyenda que fue Davis quien llamó Oscar al premio más codiciado del cine: "He puesto el apodo de Oscar al Premio de la Academia porque la parte de atrás de la estatuilla se parece al trasero de mi marido", dijo en referencia al primero de sus cuatro maridos, Harmon Oscar Nelson, en su autobiografía ‘The lonely life’.
“Me costó diez años de trabajo conseguir que la palabra ‘estrella’ se asociara a mi nombre”, dijo en la publicación Ann Arbor News. “Lo más emocionante de nuestras vidas era ver esa palabra en la misma frase en la que figuraba nuestro nombre”.
LOS40 Classic
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Salvando las distancias, la historia de esos 10 años de duro trabajo de Davis fue también la de Kim Carnes. Publicó su primer álbum en 1971. Pero fracasó. Siguió lanzando discos y, durante un tiempo, se resignó a escribir canciones para otros artistas (Barbra Sreisand grabó una de sus composiciones). Hasta que una década después, en 1981, cayó en sus manos 'Bette Davis eyes' y se convirtió en una "estrella".
Sin embargo, fueron otras mujeres, fans de la actriz, quienes escribieron la canción que se convertiría en la banda sonora de Bette. En 1974, Donna Weiss y Jackie DeShannon, se inspiraron en la fuerza que Bette Davis representaba para muchas mujeres de la época. Concretamente, a Jackie le influyó la película de 1942 'Now voyager' (La extraña pasajera).
“Adorábamos a Bette Davis”, contaba Jackie en American Songwriter. “Un día, hablando sobre sus grandes películas, Donna tuvo esta idea y trajo un montón de papeles. Me dijo, ‘¿Crees que puedes hacer algo con esto?’ Así que eché un vistazo… uní algunas cosas y escribimos la canción”.
La grabó para su álbum 'New arrangement' (1975) y sonaba completamente diferente a como a conocemos. Entonces, no tuvo repercusión.
Seis años después, cuando Kim Carnes estaba preparando su sexto álbum de estudio - ‘Mistaken identity’ (1981) – Donna le envió la demo. Y a ella le encantó. La grabó, actualizada y potenciada por uno de los riffs más instantáneamente reconocibles de todos los tiempos.
Cuando llegó a las radios y a MTV, se convirtió en un éxito inmediato, liderando la lista Billboard Hot 1000 durante nueve semanas no consecutivas y ganando dos Premios Grammy en 1982: Canción del Año y Grabación del Año.
Bette Davis tenía entonces 73 años y no era un fantasma en blanco y negro del pasado. Seguía trabajando y representando papeles en películas y haciendo televisión cuando la ‘Bette Davis eyes’ se convirtió en un éxito mundial. Escribió cartas a Carnes, Weiss y DeShannon para agradecerles que le hubieran hecho "formar parte de los tiempos modernos" y contó que su nieto la admiraba.
Después de la victoria en los Premios Grammy, Davis envió rosas y aceptó feliz que Carnes le regalara sus Discos de Oro y Platino que colgó en su pared.
Para Davis fue halagador. “Es maravilloso ¿no?”, le dijo a un reportero después de que un amigo le entregara una copia del single, según publica faroutmagazine. “A los 73 años, he triunfado en las listas de rock and roll, y si mis ojos han ayudado, entonces estoy encantada”
Kim Carnes logró el mayor éxito del año. No obstante, no le quedó más remedio que “acarrear” con la canción para el resto de su carrera. “La primera vez que estuve en Nashville, hice un par de shows, y decidí no cantar ‘Bette Davis eyes’ pensando, ‘Ahora estoy en Nashville’. Bien, a la gente no le gustó. Rápidamente, me di cuenta de que les había decepcionado y no era eso lo que quería”, declaro la artista en faroutmagazine
Dos años después, en 1983, le diagnosticaron un cáncer de mama y tuvo que someterse a una mastectomía. Siguió trabajando en cine y televisión y fumando 100 cigarros al día hasta casi el final. En Septiembre de 1989, acudió al Festival de San Sebastián para recibir el Premio Donostia a toda su trayectoria. Estaba demasiado débil para regresar a Estados Unidos y decidió detenerse en Francia donde falleció un 6 de Octubre de 1989. Tenía 81 años.












