Pete Townshend, el guitarrista de The Who, era un peligro en el escenario: “No tengo control… he estado a punto de matar a la gente”
Según Townshend, cuando agredió al policía “no estaba ahí realmente, estaba poseído, solo hago mi trabajo y entro en cierto estado mental para hacerlo”.
Roger Daltrey y Pete Townshend, de The Who, detenidos por agredir al agente Daniel Mulhearn / New York Daily News Archive
“Cuando estoy en el escenario, no tengo control sobre mí mismo” reconocía Pete Townshend. Según el guitarrista de The Who: “he estado a punto de matar a la gente que ha subido al escenario”. Se conocen varios incidentes que corroboran estas declaraciones. Uno de ellos sucedió el 16 de Mayo de 1969 en el Fillmore East de Nueva York. El grupo presentaba su ópera rock ‘Tommy’ cuando un hombre saltó al escenario y Pete le asestó una patada en la entrepierna. El ‘intruso’ era en realidad un policía vestido de paisano que solo quería gritar: “¡Fuego!”.
Para Pete Townshend, una de las personalidades más carismáticas y rebeldes del rock, el escenario es terreno sagrado. En esos momentos, mejor no acercarse a él. Porque no solo fue el primero en hacer añicos sus guitarras (seña de identidad del grupo), además, como él mismo reconocía, se convertía en una persona peligrosa para cualquiera que se atreviera adentrarse en “su terreno”.
“Cuando estoy en el escenario, no tengo control sobre mí mismo. En absoluto. Ni siquiera sé quién soy. No soy la persona racional que está aquí ahora sentada, manteniendo una conversación contigo”, declaraba el guitarrista en el documental ‘The kids are alright’. “Si te metes en el escenario en medio de un concierto, probablemente estaría a punto de matarte – he estado a punto de matar a la gente que ha subido al escenario”.
En 1969 la banda inglesa emprendió la gira 'Tommy Tour’ para presentar su cuarto álbum, la ópera rock 'Tommy', con conciertos en Norteamérica y Europa. El tour empezó el 9 de Mayo y terminó el 20 de Diciembre. El repertorio consistía, principalmente, en las canciones de 'Tommy' así como otros temas de sus anteriores discos y versiones.
Entre el 16 y el 18 de Mayo, llevaron la historia de Tommy, el niño ciego, sordo y mudo, a Nueva York. Al Fillmore East, la legendaria catedral del rock a la que regresarían ese mismo año dos veces más: en Junio (2 conciertos) y en Octubre (ocho conciertos durante seis días consecutivos, con dos sesiones dobles).
El primer día en la ciudad que nunca duerme, viernes, 16 de Mayo, tenían sesión doble. En el primero de los shows, después de tocar ‘I’m free’ o ‘Pinball Wizard’, cuando habían llegado al bis y hacían una versión del tema de Eddie Cochran ‘Summertimes blues’, el público empezó a notar que había una cantidad excesiva de humo en el recinto. Se supo que en la tienda de comestibles de al lado había un gran incendio. El humo salía por los conductos de aire y las paredes del Fillmore. Si el fuego se extendía, podría producirse una catástrofe para todos los asistentes al concierto.
Tal y como recordaba el entonces adolescente Binky Philips - y recoge Ultimate Classic Rock: “Un tipo con aspecto de marine, de mediana edad, con un corte de pelo a cepillo” intentó forcejear con Roger Daltrey para hacerse con el micrófono. El cantante le dio un puñetazo y le alejó de allí, desconocedor de sus intenciones. Townshend se dio cuenta de la presencia del intruso y, de acuerdo a la historia del testigo, le dio una patada en la entrepierna forzándole a salir de escenario.
Ni Daltrey ni Pete sabían que este buen hombre era un policía de paisano que quería utilizar el micrófono para alertar a todo el mundo del incendio. Lo único que quería era gritar “¡Fuego!”.
Entonces, el propietario del Fillmore, Bill Graham, se acercó al grupo y les contó lo que estaba pasando. A continuación, calmadamente, se dirigió al público y pidió que, ordenadamente, salieran a la calle. La tienda seguía ardiendo, pero el incendio no se extendió.
Por razones de seguridad el segundo show de ese día se aplazó.
Townshend contó después que pensaba que era un fan y que actuó de esa forma porque estaba protegiendo la integridad de sus compañeros. Terminó siendo arrestado y pasó horas en prisión, aunque quedó libre y pudo hacer el resto de los conciertos de la gira. También le impusieron una multa de 30 dólares.
Daltrey recordó el incidente en AOL y aseguró que tuvieron que huir porque les perseguían las autoridades de Nueva York: ”Había una orden de arresto para Pete y para mí porque echamos a patadas del escenario a un policía. Iba vestido de civil, corrió por el escenario mientras estábamos en medio del concierto de Tommy, e intentó arrancarme el micrófono. Pete llegó y le dio una patada en el culo". Esa noche, siguió contando, "dormimos a la intemperie, en algún sitio… estábamos huyendo de la policía”.
Un miembro de la seguridad del Fillmore East, Moose Trapasso, en Los Ángeles Times: “Vimos columnas de humo y activamos la alarma. El equipo de bomberos no llegó hasta una hora después. Había muchísimo publico fuera, esperando al segundo show. Teníamos que desalojar. Nos habían encomendado controlar la situación sin que nadie sufriera daños. De cualquier forma, Townshend fue arrestado por patear a este tipo… después supe que no estábamos en peligro; el concierto podría haber seguido. Los cargos fueron desestimados posteriormente. El segundo show fue pospuesto al domingo. En definitiva, fue una noche emocionante en el Fillmore”.
Pete Townshend también relató su versión de lo ocurrido en el documental ‘The kids are alright’: “Un policía llegó cuando el condenado edificio estaba ardiendo – y yo le di una patada en los huevos y le eché de allí, sabes, no estaba ahí realmente, estaba poseído, solo hago mi trabajo y entro en cierto estado mental para hacerlo”.