Lauryn Hill revela las verdaderas razones detrás de su silencio discográfico casi 30 años después

La solista tiene muy buenos motivos para no haber publicado el sucesor de 'The Miseducation'

Lauryn Hill, en una actuación en Países Bajos en 1999 / Goedefroit Music

Si Rihanna tiene que hacer frente a una auténtica pesadilla en comentarios y entrevistas sobre ese disco que nunca llega 10 años después, imaginad lo que tiene que haber pasado Lauryn Hill en las últimas 3 décadas desde la publicación de 'The Miseducation'. Durante muchos años se ha especulado con muy diferentes teorías que incluían, como no podía ser de otra forma en las redes sociales, un menosprecio a la actitud de la intérprete. Sin embargo, en el momento menos esperado, la artista ha decidido revelar sus razones.

Lo ha hecho contestando a una publicación de la cuenta Fraim World en la que se especulaba con los conflictos con su discográfico. Cansada de tantos rumores, la ex Fugees ha dado rienda suelta a su libertad de expresión para decir unas cuantas cosas muy claras.

"Cuando uno se siente inspirado y desea actuar con principios, de lo que no se habla lo suficiente es del desgaste, ni del desafío de encontrar la seguridad necesaria para poder crear con integridad. La mayoría ve las oportunidades solo en términos monetarios y a menudo excluye el sentido común. Ni The Score ni The Miseducation se hicieron porque nos ‘permitieran’ representar lo que hicimos; luchamos por cada detalle. El éxito rotundo puede generar avaricia, que empieza a denigrar el arte por dinero. Somos personas que vivimos todo esto. Estas conversaciones deberían permitir una mayor profundidad. Los artistas pasan por diferentes etapas; la creatividad requiere expresión, exploración y experimentación. Hubo quienes odiaron el álbum Unplugged, y sin embargo, algunos hoy en día defienden su importancia" empieza explicando Lauryn Hill.

La cantante, que deja entrever presiones creativas y sobre todo económicas, habla del precio de la fama, del precio del éxito y del precio de primar el arte por encima del negocio. "En cierto modo, me sentía como Harriet Tubman, dispuesta a decir verdades incómodas al poder antes de que ciertas fuerzas intentaran cerrarme las puertas. Si fue tan fácil hacerlo, ¿dónde está esa expresión ahora en el escenario mundial? Los sistemas temen lo que no pueden controlar. La creatividad es más potente cuando es libre. Si no hice nada más, fue introducir estándares y posibilidades a una generación que hasta entonces desconocía que podía operar a ese nivel. A menudo hago cosas al margen del sistema antes de que la gente se dé cuenta de lo que he hecho. Otro artista que valora la inspiración reconoce su valor y la presenta a un público dispuesto a recibirla.

Ahí también hay una crítica a ese entramado social y mediático que durante años ha criticado su forma de ser y sus diferentes decisiones musicales. Para Hill, su legado no se mide solo en discos publicados, sino en los estándares que ayudó a establecer.

El pasado, presente y futuro de Lauryn Hill

Lauryn Hill conquistó nuestros oídos en 1996, cuando Fugees, el trío del que formaba parte, publicó The score,su segundo disco. Completaban la formación Wyclef Jean (sí, el de “Hips don’t lie”, con Shakira, de 2006) y Pras Michel. Procedían de Nueva Jersey y mezclaban con asombrosa frescura rap y soul casi como un saludable puente entre los raperos conflictivos de esos años y el hip hop comercial que nos invadiría muy poco después. The score es un escándalo de disco; contiene clásicos de los noventa como “Ready or not”, “Fu-gee-la”, la mencionada “Kllling me softly” o una versión de “No woman, no cry”, de Bob Marley (quien, curiosamente, sería poco después suegro “póstumo” de Lauryn).

The score fue número uno de ventas en Estados Unidos, donde se despacharon siete millones de copias; en todo el mundo, 22 millones. Ganó un premio Grammy. Todo ello, cuando Lauryn Hill tenía 21 años y seguía viviendo con sus padres. Puede entenderse que el monumental y súbito reconocimiento masivo pudiera dejar confundida a la rapera. Tras The score, Fugees no grabaron más discos, por lo que su legado fue tan breve como intenso.

En años posteriores, Hill se centró en su recién adquirida faceta de madre, si bien enseguida comenzó a trabajar en su primer álbum como solista. The miseducation of Lauryn Hill salió en verano de 1998 e incluía rutilantes colaboraciones como las de Carlos Santana, Mary J. Blige o D’Angelo. En las letras había alusiones a las fricciones en Fugees (“I used to love him”) y canciones de amor a su hijo (“To Zion”). Albergaba temas excepcionales, como “Ex-factor”, “Doo wop (that thing)” o “Everything is everything”. En los Grammy del año siguiente se convirtió en la primera mujer de la historia en estar nominada en diez categorías. A finales del siglo pasado, Lauryn Hill era, a sus 24 años, una incontestable superestrella del rap.

Después de convertirse en la primera artista de hip hop que conseguía cinco Premios Grammy en una sola noche; o de vender 20 millones de copias en todo el mundo; o de ser la primera mujer que ganaba un Grammy en la categoría de Álbum del Año; o de ser la primera artista de hip hop que aparecía en la portada de la revista Times y otras muchas publicaciones, entre otras muchas cosas, uno se pregunta ¿Como es posible que Lauryn Hill no volviera a hacer nunca otro álbum?. En 2018, 20 años después de su debut, ella misma lo explicaba en Best Life: "Lo más extraño es que nadie de mi sello me ha vuelto a llamar y ni me ha preguntado cómo podían ayudarme a hacer otro álbum. Nunca. Nunca", dijo la artista. Y reiteró: "¿He dicho nunca?. Sí, NUNCA".

Y esa, probablemente, sea la razón principal por la que Lauryn Hill no ha vuelto a editar y publicar un álbum de estudio completo.