La violenta batalla campal de The Clash: Joe Strummer perdió los estribos y estampó “una Telecaster en la cabeza” de un fan
La gente invadía el escenario y agarraba los micrófonos. "Nos veían peor que a los Eagles", confesaba Strummer

Joe Strummer de The Clash acutando en la Brixton Academy de Londres en 1984 / Pete Still
Joe Strummer siempre se arrepintió de lo que hizo esa noche en Hamburgo cuando, irónicamente, tocaban ‘I fought the law’. En ese concierto de mayo de 1980, se había desatado la violencia. Muchos fans se sentían traicionados y no les perdonaban que con ‘London calling’ hubieran abandonado sus raíces punk en pro del éxito comercial. ‘Os habéis vendido’, coreaban. En un momento de la caldeada actuación, el vocalista principal de The Clash respondió violetamente a un fan especialmente ‘molesto’: “Le estampé una Telecaster en la cabeza. Perdí los estribos. Y ahí estaba esa sangre derramándose por su cara”. Le arrestaron. Pasó la noche en una celda. Y reflexionó: “Me asusté muchísimo de que esa violencia se hubiera apoderado de mí”.
Para muchos, fue una obra maestra. ‘London calling’ (1979), el tercer álbum de Joe Strummer, Mick Jones, Paul Simonon y Nicky "Topper" Headon, alcanzó un enorme éxito mundial (vendió más de 5 millones de copias) y la crítica lo aclamaba. Una década después, la revista Rolling Stone lo calificaba: el mejor álbum de los 80.
La popularidad de The Clash había llegado a sus cotas más altas. Llegaron a manifestar que estaban preparados para convertirse en una de las bandas más grandes del mundo. Pero no podían estar mas alejados de la realidad. El año del cambio de década fue, quizá, el más tumultuoso de la carrera del cuarteto londinense.
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En ‘London calling’, The Clash reflejaban un creciente interés en estilos más allá del punk: reggae, rockabilly, ska, pop… Por eso, lejos de considerarlo un trabajo magistral, muchos fans se sintieron decepcionados. Los seguidores de los primeros discos del grupo pensaban que habían abandonado sus raíces y habían traicionado sus principios en pro del éxito comercial. Y la forma en la que manifestaron su descontento se convirtió en un inmenso obstáculo para el grupo.
Entre enero y junio de 1980, promocionaron el álbum con una gira – conocida como ‘16 Tons Tour’ – por Reino Unido, Estados Unidos y Europa. Ya en algunos conciertos, tuvieron que afrontar la hostilidad de una parte importante del público. Pero lo peor llegó en Alemania, donde mucha gente estaba furiosa. Hasta el punto de llegar al enfrentamiento físico.
De las siete fechas cerradas en el país germano, tres eran en Hamburgo, en Markthalle, los días 12, 19 y 20 de mayo. Con las entradas agotadas. El ambiente estaba caldeado. Había turbulencias fuera y dentro del recinto. ‘Os habéis vendido’, coreaba el público.
Strummer narraba en la revista Musician lo que vivieron: “Nos veían peor que a los Eagles en cuanto a estilo. Decían, ‘venga, vamos a darles una buena patada’”. La gente invadía el escenario, agarraba los micrófonos y arremetían contra la banda por lo que percibían como “traición". El guitarrista seguía contando: “… al final teníamos dos opciones: o tener una batalla a campo abierto o intentar seguir con nuestro repertorio. Tuvimos que bajar y acabar con ellos”.
En la grabación de audio del concierto, irónicamente, cuando cantan ‘I fought the lay’ se puede escuchar a Joe Strummer manteniendo un altercado con un fan. “Yo estaba tocando y este tipo estuvo desatando mis Doc Martens toda la noche”, recordaba en Musician. “La quinta vez que lo hizo, le dije ‘La próxima vez que las toques, te haré lo mismo porque estoy intentando cantar’. Y me tocó otra vez, así que le patee en la cabeza”. En NME, no obstante, contó otra versión: “Le estampé una Telecaster en la cabeza. Perdí los estribos. Y ahí estaba esa sangre derramándose por su cara. No era más que un corte, pero parecía un verdadero espectáculo de terror. Y los gritos del público – tenías que haberlos oído”.
También se le escucha a él gritando: “¿Nunca habéis visto sangre? Ni siquiera sabéis lo que estáis pidiendo”.
En un momento del concierto, Mick Jones dice: “No estamos aquí por dinero, estamos aquí para tocar" y propuso devolver el dinero de las entradas al público más alborotador. Su ofrecimiento fue aplaudido, pero los abucheos y la violencia continuaron... el recinto terminó siendo una batalla campal entre la banda y sus oponentes más feroces. "Yo era como un luchador profesional. Bajamos a la pista y empezamos a luchar en masa. Mientras, los inocentes burgueses de Hamburgo se mantenían al margen, mirando. Yo pensaba ‘¡Esto es ridículo!' Un minuto estás en una banda y al siguiente, te están echando a patadas. Recuerdo que pensé ‘¡Dios! ¿Cómo acabará esto?’"
Inevitablemente, la policía intervino. Con una sonrisa, Strummer explicaba lo que pasó después: "Cuando estaba esperando a ser arrestado, el tipo vino al backstage y dijo, '¡Tú! ¡Tú eres el que me ha pateado la cara! ¡Esta vez no te vas a escapar! ¡Tú has empezado este motín! Se lo voy a decir a la policía'. Yo dije, 'Oh, mierda! Eres tú'".
Tras ser arrestado y pasar una noche en una celda, el co-fundador de The Clash salió en libertad después de que un test probara que no había bebido. "Afortunadamente estaba completamente sobrio cuando me arrestaron. El jefe de policía vino a la celda y me dijo, '¿Es este el inglés acusado de golpear a punks?' Entonces se acercó y se agachó y dijo 'Bien por ti, amigo'. Entonces, se levantó y se marchó".
Joe Strummer se ha arrepentido siempre de lo que hizo esa noche. Pensaba que había “sobrepasado sus límites” y era necesario tomar medidas. “Me asusté muchísimo de que esa violencia se hubiera apoderado de mí”, dijo en NME. Así que, desde entonces, decidí que el único camino para combatir esa violencia en la audiencia era tocar una canción verdaderamente aburrida”.
Consecuentemente, la banda eligió dejar de hacer giras tan intensas. Necesitaban encontrar un enfoque diferente a sus conciertos… no dar pie a tener que enfrentarse de nuevo al violento caos.

Alicia Sánchez
Licenciada en periodismo, siempre he trabajado en radio - la última, la ya extinta M80 – presentando...












