‘Discovery’, el paso de The Beatles a Bee Gees, convirtió a la E.L.O. en “una cosa monstruosa”

El 1 de Junio de 1979, el grupo de Jeff Lynne puso en circulación un disco singular y único

Richard Tandy, Bev Bevan, Jeff Lynne y Electric Light Orchestra / Fin Costello

John Lennon les puso el título ‘Hijos de los Beatles por la influencia que el popular cuarteto de Liverpool tuvo en su sonido orquestal. Sin embargo, todo eso cambió con ‘Discovery’, el disco de la E.L.O que suprimió cuerdas y coros y se escoró hacia la música disco, más cercano a los Bee Gees. El octavo álbum de la Electric Light Orquestra se convirtió en su primer nº1 en UK y en uno de los más vendidos del grupo de Birmingham. También fue el primero que no presentaron en directo – en su lugar filmaron vídeos de todas sus canciones para promocionarlo – y en uno de los primeros álbumes en la historia de Reino Unido en generar cuatro singles Top 10. Y eso que, tiempo después, el líder de la formación confesó que su grupo se había convertido en “esta cosa monstruosa que yo no quería… fue una puta mierda”.

El 1 de Junio de 1979, la Electric Light Orchestra (E.L.O) publicó ‘Discovery’, su octavo álbum de estudio. Fue el trabajo que, casi una década después de su formación, proporcionó a la banda de rock inglesa (de Birmingham) su primer número uno en Reino Unido. En esta posición permaneció cinco semanas. Sin duda, no fue un disco más en la trayectoria de la legendaria banda.

‘Discovery’ es notable porque fue el primero de la E.L.O. en el que no participó su habitual trío de cuerda (Mik Kaminski, Hugh McDowell y Melvyn Gale). La banda se recortó y se redujo a cuatro componentes: además de Jeff Lynne, el batería Bev Bevan, el teclista Richard Tandy y el bajista Kelly Groucutt.

Por tanto, se convirtió en el primer álbum del grupo que no tenía un componente orquestal – su sello característico - y en el que muchas de sus canciones estaban muy influidas por la música disco. Tanto es así que Tandy, bromeando, se refería a ‘Discovery’ como “disco-very”. Hasta ese momento el sonido de la Electric Light Orquestra se había asociado a los Beatles. Incluso John Lennon, en una famosa entrevista en la radio neoyorkina WNEW-FM de septiembre de 1974, dijo de la ELO: "Les llamo 'Hijos de los Beatles' aunque ellos están haciendo cosas que nosotros nunca hicimos, obviamente". Para Lynne, estas palabras marcaron un “momento muy importante para mí. Casi una bendición”.

En el continuador del exitoso ‘Out of the blue’ (1977), Lynne apostó por un sonido más asociado a grupos contemporáneos como los Bee Gees, que a los de Liverpool. El ingeniero del grupo, Reinhold Mack, tuvo mucho que ver en este cambio. Según Ultimate Classic Rock, le dijo a Lynne: "Acabemos con las cuerdas, acabemos con los coros, vamos a salir de fiesta una noche”.

Producido por Jeff Lynne, se grabó en los Musicland Studios de Munich en pocos días, entre Marzo y Abril de 1979. Continuando con su prolífica racha de creatividad, Lynne escribió todo el material.

La hoy icónica portada, diseñada por los directores artísticos Norman Moore y Paul Gross, contiene la fotografía de un actor representando a Aladino sosteniendo una nave espacial art decó.

En la contraportada, aparece el actor Brad Garrett con ropas orientales y turbante, como un amenazador guardia real desenvainando su cimitarra. Se trata de uno de los primeros trabajos del también cómico americano antes de hacerse famoso por representar a Robert Barone en la famosa ‘sitcom’ de la CBS ‘Everyboy loves Raymond’,

Discovery’ fue el primer álbum que la ELO no presentó en directo. En lugar de eso, filmaron vídeos de cada canción. Según iban saliendo singles, se iban utilizando sus clips para promocionarlo. En muchas ocasiones, Jeff ha lamentado sentirse cansado de la rutina de las giras. Perdió la oportunidad de ser cabeza de cartel en el famoso festival de Knebworth y rechazó actuar ante 120.000 personas. Sus paisanos de Birmingham, Led Zeppelin, tocaron en su lugar.

También es cierto que según iban ascendiendo los singles de ‘Discovery’ en las listas, la banda estaba ocupada creando canciones para el álbum de ‘Xanadú’.

La E.L.O. ya se había situado en la cúspide de la popularidad cuando ‘Discovery’ se convirtió en un enorme hit gracias singles como ‘Shine a little love’, ‘Don't bring me down’, ‘Confusion’, ‘Last train to London’ o ‘The diary of Horace Wimp’.

“Me perdí completamente”, reconocía Jeff Lynne en Rolling Stone en 1990: “Al principio, ELO era, supuestamente, una formación muy innovadora, muy poco convencional. Y entonces, cuando empecé tener éxitos, me alejé de eso. De repente, las compañías de discos y los managers clamaban por ‘hits’. Y yo intenté satisfacer a los hijos de puta. Y se convirtió en esta cosa monstruosa que yo no quería. Me sentí atrapado y no sabía sobre hacia donde iba a ir. Fue una puta mierda”.