Saiko opina sobre las cadenas como símbolo de la escena urbana: “Me parece que es tirar el dinero”
Reconoce que hay mucha falsedad en este tipo de exhibición

Saiko, invitado de 'Cara C' con Cris Regatero.
Saiko está disfrutando del verano de concierto en concierto y de festival en festival donde está dando rienda suelta al reguetón old school que da forma su álbum Los Angelitos. En Cara C reconoció que había hecho este álbum para divertirse y lo está consiguiendo.
En la portada del disco veíamos la cadena con placa en oro que se ha hecho para rendir homenaje a estos orígenes del género. Pero que conste que no es de los que coleccionan este tipo de accesorios que son tan habituales en la escena. Raro es el reguetonero que no tiene la suya. “A mí no me gustan las cadenas”, le confesaba el granadino a Cris Regatero en su charla en el podcast, “me parece que es tirar el dinero, básicamente”.
Luego matizaba sus palabras y explicaba que “no lo veo como tirar el dinero porque al final es oro y es como una inversión, es como el que tiene el dinero en el banco, pues lo tienes colgado, que es un valor que se mantiene medianamente el oro, pero que lo veo una cosa ostentosa que no me gusta llevar conmigo”.
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Alguno pensará que sus palabras no concuerdan con sus actos porque en esta nueva era lleva su cadena a la que concede gran protagonismo. “¿Qué pasa? Que para este proyecto es como es la estética y lo hicimos. Ya que lo hacíamos la hicimos guapa como las de antes que eran largas, con el placón todo gordo, pero a mí no es algo que me guste, prefiero gastarme el dinero en otras cosas, en cosas que de verdad me aporten algo, que eso, ¿qué me aporta? No me aporta nada, pero es verdad que está guay para el proyecto y la hicimos”.
Símbolo de un género
Es consciente de que estas cadenas son un símbolo representativo del género, “en el reguetón antiguo, todo el mundo tenía su cadenón súper largo, con la placa de su sello y es parte de la estética y me gusta verlo, obviamente, está guapo, lo que no me gusta es ser ostentoso, ni tenerla. Que luego la tienes y dices, está guay, te la ves y dices, está guapa. Obviamente no la voy a tirar, pero que no es algo que me encante”.
En su disco hay mucho artista puertorriqueño y es que muchos sitúan el origen del reguetón en la isla. Él viajó hasta allí para empaparse de su historia y allí se dio cuenta de que esto de las cadenas responde a que, “es una cultura muy americana, porque al final ellos son parte, como que toda esta cultura del reguetón antiguo viene un poco del hip hop de Estados Unidos de los 90 y esa era la estética. ¿Cuál era la estética de los raperos? Vestir ancho, las gorras, las cadenas todo gordas y todo largas y es un poco lo que se extrapoló allí a Puerto Rico, por lo menos como yo lo he visto cuando he estado allí”.
Reconoce que, al final, es algo icónico, y de ahí que aparezca en la portada de su disco. “Había diferentes ideas de portada, pero al final, eso para mí me resulta mucho más icónico que una foto mía en un altavoz. ¿Para qué quiero enseñar mi cara? Prefiero enseñar eso que, a mi gusto, está más icónico”, admite.
Cadenas como símbolo de estatus
Muchos consideran estas cadenas como símbolo de estatus, pero Saiko creo que es “una sensación errónea de lo que es estar elevado. Al final es como culpa un poco de todos, del público, de los artistas también porque cuando tú empiezas a hacer música, lo típico que te compras una cadena falsa o una pulsera falsa, para tener brillos y parecer algo, pero coño, si yo sé perfectamente que tienes diez mil seguidores, sé que no vas a tener una cadena de 50.000 euros”.
“Siempre veo que hay mucha falsedad en eso, en querer aparentar más de lo que uno es, es como que si yo te llego con un cadenón me vas a tomar más en serio mi música, si no voy con el cadenón, no, y yo siempre me he considerado como el artista menos artista. Ahora porque me he hecho la cadena esta, pero yo ni me la pongo, me la pela, qué quieres que te diga. Siempre he ido para todos los lados y todo el mundo ha tenido una película de artisteo que flipas, una pila de cadenas, una pila de no sé qué y luego, pues no le meten”, reflexiona.
“Siempre he ido para todos lados sin cadena ni nada, ni relojes ni polladas de esas, hasta este año, que ha sido por la estética esta, que me gusta en verdad, está bien, pero no me lo pongo para aparentar nada, ni para parecer tal, ni como para sentirme elevado, si a mí me la pela. Yo lo que hago es la música guapa, ellos que se pongan las cadenas”, añade dejando clara su postura.
Es una de las interesantes reflexiones que ha dejado el granadino en Cara C donde ha hablado también de sus orígenes, de Quevedo, Ana Mena o Metrika.

Una conversación que nos ha permitido conocer mejor a Saiko.















