El efecto Streisand ahora también es el efecto Macklemore
El rapero de Seattle ha conseguido exactamente lo que buscaba: poner el foco en el genocidio de Israel en Palestina

Macklemore, en una imagen de archivo / Graham Denholm
La polémica que envuelve a Macklemore y Ed Sheeran ya no es solo un conflicto dentro de la industria musical: se ha convertido en un fenómeno global que ilustra, con precisión quirúrgica, cómo la censura puede provocar exactamente lo contrario de lo que pretende.
Lo que comenzó como un intento de silenciar un discurso sobre Palestina ha terminado amplificando el debate hasta niveles inéditos. Y ese fenómeno tiene nombre desde hace dos décadas: el efecto Streisand. Hoy, muchos ya hablan también del efecto Macklemore.
El origen del efecto Streisand
El término nació en 2003, cuando Barbra Streisand trató de impedir la difusión de una fotografía aérea de su mansión en Malibú, incluida en un archivo público que documentaba la erosión costera en California. Antes de la denuncia, la imagen apenas había recibido seis visitas. Después de que la artista demandara al fotógrafo por 50 millones de dólares, la foto se viralizó y fue vista por cientos de miles de personas. La censura, paradójicamente, había generado el interés.
LOS40
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Desde entonces, el concepto se ha aplicado a numerosos casos: intentos de gobiernos por ocultar documentos que terminan multiplicando su difusión, empresas que tratan de borrar críticas y acaban generando titulares, o celebridades que buscan silenciar rumores y los convierten en tendencia global. El patrón siempre es el mismo: cuanto más se intenta ocultar algo, más atención recibe.
Por citar un ejemplo local y muy sonado, a Pablo Motos le pasó cuando hizo un vídeo denunciando al Ministerio de Igualdad por una campaña en la que parecía que se le consideraba una persona machista y logró que el vídeo del ministerio fuera visto por millones de personas que no lo habrían visto si no lo hubiera denunciado. Cuando se viralizó, intentó denunciar por el uso de contenido multimedia propiedad de A3Media amplificando aún más el alcance del vídeo al intentar censurarlo.
El caso Macklemore: una cronología del efecto Macklemore
El 4 y 5 de septiembre, durante dos conciertos de la gira Loop de Ed Sheeran en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Macklemore aprovechó su actuación como telonero para lanzar un mensaje político: pidió "dignidad, respeto e igualdad para todos los seres humanos" y reclamó un "Free Palestine". Lo acompañó con imágenes de Gaza y con la interpretación de Hind’s Hall, su canción de protesta inspirada en el movimiento estudiantil de 2024.
El discurso no fue recogido por la mayoría de grandes medios estadounidenses, aunque sí circuló en redes sociales y en algunos portales independientes. Sin embargo, la reacción fue inmediata: el Israeli-American Council (IAC) exigió su expulsión de la gira, acusándolo de promover una "agenda política unilateral". Según el propio Macklemore, el empresario Robert Kraft, dueño de los New England Patriots y del Gillette Stadium, presionó para que Sheeran lo retirara o los conciertos no podrían celebrarse.
El resultado fue la expulsión de Macklemore de la gira como decisión unilateral de la promotora de los conciertos de Ed Sheeran en suelo estadounidense como el propio músico británico explicó. El artista negó ser responsable directo de la decisión y aseguró que había intentado “tender puentes”, pero Macklemore fue finalmente apartado del tour. En ese momento, la historia ya había traspasado todas las fronteras siendo LOS40 uno de los medios que habló primero del tema en nuestro país.
La censura encendió la llama e hizo el resto. Varios artistas —Finneas, Aaron Rowe, Beoga, Lukas Graham, además de antiguos teloneros como BIIRD y Myles Smith— que participaban en la gira y que no se habían posicionado hasta la fecha consideraron inapropiada la censura y abandonaron el proyecto en solidaridad con Macklemore y con Palestina. La salida en cadena fue el boom definitivo para que el efecto Macklemore pasara del entorno digital a llenar horas de radios, televisiones y cientos de miles de opiniones en las redes sociales de artistas de todo tipo y condición (música, cine, deportes...).
Uno de los últimos episodios lo hemos tenido de la mano de Roger Waters, exlíder de Pink Floyd y activista pro-Palestina, publicó un vídeo atacando duramente a Sheeran y defendiendo a Macklemore llevando el tono de la conversación también hasta el dominio del músico británico que había intentado mantenerse al margen de una situación ante la que poco puede hacer salvo tomar una decisión drástica que no se suele estilar.
Su intervención, sumada a la cascada de abandonos, es la mejor muestra de que el caso ha adquirido un alcance global. Lo que había sido un discurso aislado con escasa repercusión, debido a que fue durante la actuación de un telonero en la gira Loop de Ed Sheeran, abre portadas de magazines e informativos que hablan del genocidio cometido por Israel en Palestina según la ONU y la censura y la falta de libertad de expresión que quieren imponer desde un solo bando
El triunfo de Macklemore
Macklemore había conseguido exactamente lo que quería: que los focos se centraran en lo sucedido contra la población palestina. Las imágenes de su actuación circulan por TikTok, Instagram y X; los debates sobre Palestina han aumentado en podcasts, programas de radio y prensa internacional; y el conflicto ha reabierto discusiones sobre el poder de los lobbies en la industria musical estadounidense.
El rapero de Seattle ha donado un millón de dólares a varias organizaciones palestinas y ha conseguido que otros protagonistas de esta polémica donen el doble de esa cantidad para intentar defender los derechos humanos. No han sido las únicas cifras destacadas de esta situación. Casi dos millones de personas han hecho follow a Macklemore en redes sociales mientras que las cifras de Ed Sheeran bajaban ligeramente.
Y esto no ha hecho más que comenzar... Ya lo avisó Macklemore: "Si decir dos palabras, Free Palestine, me cuesta un tour pero la conversación se centra de nuevo en Palestina, entonces habrá sido la gira más exitosa en la que he estado nunca".
Misión cumplida.













