Justin Timberlake retrocede a los 2000 y se disculpa por su fase de 'beatboxing'
A pesar de ese divertido perdón, el artista no puede "prometer que no lo volveré a hacer"

Justin Timberlake, concierto en Los Ángeles 2026. / JC Olivera
Todo aquel que haya crecido o fuese seguidor de la música pop durante la primera parte de los años 2000 recuerda el afán que tenían algunos artistas por mostrar su habilidad para el beatboxing. Durante los años 80 y 90, esa manera de crear música utilizando únicamente la boca era un mero elemento underground que estaba en segundo plano en el género del hip-hop; pero con la llegada del siglo XXI, pasó a convertirse en una disciplina independiente con una presencia masiva en la cultura pop.
Así, uno de los grandes iconos y estrellas de la época se unió a esta moda para acabar siendo uno de sus mayores representantes –le gustase al público general, o no-. Justin Timberlake, ese artista que comenzó a ser más conocido al liderar la boyband *NSYNC –antes de dar el salto a su propia carrera en solitario-, y que recorrió las portadas de revista todo el mundo al ser durante varios años la pareja sentimental de Britney Spears, sentía un vínculo especial con ese beatboxing. Y colaboró a que ese boots and cats se convirtiera en un fenómeno de la cultura pop global.

El beatboxing de Justin Timberlake es uno de esos icónicos momentos de la cultura pop que vuelven a la mente de sus seguidores cada cierto tiempo; y por ello, una creadora de contenido decidió revivirlo a través de un vídeo publicado en sus redes sociales, en el que se planteaba por qué nunca nadie le comentó nada a Timberlake por esa obsesión con el beatbox.
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El vídeo 'acustario'
Hannah Young, una creadora de contenido, utilizó su cuenta de Instagram para publicar un vídeo en el que hablaba de esa época en la que Justin Timberlake y su beatboxing estaban casi más de moda que los pantalones de tiro bajo. "No hablamos lo suficiente de cuando Justin Timberlake hacía beatbox", comenzaba diciendo Young, recordando esos viejos tiempos que se remontan a los primeros años de los 2000.
Continuó su relato diciendo: “Hubo un momento en el que ese hombre estaba en plena canción y simplemente se ponía a hacer sonidos de batería con la boca: ‘boots and cats, boots and cats’". "Nadie lo cuestionaba. Nadie decía: 'Justin, ¿sabes? Tenemos batería. Este es un estudio de grabación profesional. Tienes instrumentos a tu disposición'", comentaba entonces, divertida. "Y nos gustaba. Eso es lo que quiero que reflexionemos", concluyó.
La respuesta de Justin
Ante este vídeo -medio acusatorio, medio divertido- sobre ese afán de Justin Timberlake por constantemente añadirle el toque de beatbox a sus canciones -y, como dice Hannah, prescindir de las baterías-, Justin Timberlake ha tenido algo que decir.
Y, con una divertida respuesta pensada, ha entrado en la sección de comentarios del vídeo de Instagram para decir: “A menudo recuerdo también aquella época. Sigo sin encontrar respuestas. No sé cómo disculparme lo suficiente por cualesquiera que fueran aquellas ambiciones". Entonces, haciendo referencia a la base que se utiliza para describir el beatbox –esa de 'boots and cats'-, comentaba: "Demasiadas 'boots'. Demasiados 'cats'. Espero que podáis perdonarme".
A pesar de estas disculpas, parece que la era de beatbox de Justin Timberlake está lejos de llegar a su fin. Y es que el artista decidió añadir, casi como una pequeña posdata al final de su ‘intervención’ en la publicación de redes, que "no puedo prometer que no volveré a hacerlo. Que Dios nos ayude a todos".
La era del beatboxing
Aunque las grabaciones que podríamos escuchar día sí día también llegaron más adelante, fue en el año 2000 en el que el mundo entero fue testigo por primera vez de la capacidad que tenía Justin Timberlake para el beatbox. El artista tenía su propia sección llamada Justin's Beat Box en la gira No Strings Attached Tour de *NSYNC; y la primera demostración de este talento quedó inmortalizada en el concierto filmado Live from Madison Square Garden.
Entonces, fue en 2001 cuando el grupo sacó el tema Pop, en el que podemos escuchar a Justin Timberlake haciendo ese 'boots and cats'; y, al despegar su carrera en solitario, fue esta 'disciplina musical' la que le ayudó a crear algunas de sus canciones. Entre ellas, Cry Me a River; que, según contó en el programa Hot Ones, tiene como base una improvisación de beatbox.
El comienzo de lo que acabaría siendo un largo y exitoso recorrido en la industria, y que parece que pronto volverá a la escena musical.













