Análisis de Final Fantasy XIII Lightning Returns

Square Enix cierra la trilogía de FFXIII que comenzó en 2009. ¡Echa un vistazo a si la compañía nipona ha acertado!

Con Lightning Returns, Square Enix cierra la trilogía de Final Fantasy XIII que empezara allá por el año 2009, llegando por primera vez a una tercera entrega dentro de su saga. Esto puede deberse a un sentimiento de apego hacia los personajes por parte de la compañía y al afán de expandir su universo o a la voluntad de subsanar errores presentes en anteriores entregas con el fin de presentar el título más pulido como colofón, veamos si es alguna de las anteriores o la compañía nipona ha errado el tiro.

La historia se centra, como intuíamos por el título, en Lightning, que regresa como el Redentor 500 años después de los hechos ocurridos en FFXIII-2. Al mundo le quedan 13 días para su fin y Lightning tiene que intentar salvar tantas almas como pueda antes del fatídico momento. El caos se ha apoderado del mundo y aparentemente no puede ser salvado.

Sin dar demasiados detalles que arruinen la historia para vosotros podemos decir que el argumento es competente, y durante el cual nos encontraremos con personajes de pasados FFXIII como Snow o Hope, con todos los lazos emocionales que eso conlleva. Por tanto, puede resultar difícil de comprender a no ser que se hayan seguido las dos entregas anteriores.

Si bien la narración es interesante, más lo es el estilo de juego, puesto que es el primer Final Fantasy en el que sólo controlaremos a un personaje, tanto por el mapeado como durante los enfrentamientos. Contar únicamente con las habilidades de Lightning puede asustar a los puristas; lo normal hasta ahora ha sido llevar a grupos de hasta 4 personajes, confiando en el trabajo de equipo. Al llevar ahora a uno sólo la muerte nos da la opción de escapar de esa lucha, perdiendo una hora del tiempo que tenemos para finalizar el juego, y si el tiempo llega a cero es "game over", hora de reiniciar partida.

Final Fantasy XIII Lightning Returns ofrece un sistema de misiones centrado en la exploración, cada una de sus zonas principales tienen sus propias tareas que deberemos completar, así como tareas secundarias. Las misiones menos importantes aparecen en un tablero de la estación de tren que usaremos para movernos de una zona a otra. Muchas de ellas tratan de encontrar a un monstruo determinado y conseguir un ítem; reportarán dinero, objetos y mejoras.

Además hay otro añadido; algunas misiones sólo estarán disponibles a cierta hora del día, introduciendo con esto la transición día/noche. Podéis pensar que teniendo limitación de tiempo haya que ir directamente a la trama principal; si bien es cierto que hay que tenerlo en cuenta, las tareas secundarias os darán el salto de habilidades que necesitareis para las difíciles. Y puesto que cada una de ellas gastará una cierta cantidad de tiempo siempre podremos planear el mejor curso de acción. El tiempo no pasará durante las batallas, en los menús o durante la estancia en el Arca, un plano etéreo donde reportaremos nuestros avances a Hope cada día.

Matar y matar monstruos ya no nos ayuda a subir de nivel, no existen como tales. Para mejorar a Lightning deberemos completar las mencionadas misiones o comprar atuendos y armas. Podemos llevar tres de estos en las luchas, cada uno equipado con su arma, escudo y habilidades asignadas a cada botón de los 4 principales, y cambiar entre ellos en cualquier momento pulsando uno de los botones superiores. Esto aporta una componente estratégica al juego; deberemos ir cambiando de formación según nos convenga en función a los enemigos que tengamos en frente (un enemigo puede ser vulnerable al fuego y otro al hielo, por ej.), y también porqué su barra de acción nos da un número de ataques limitado que se rellenará si esperamos lo suficiente o cambiamos mientras a otro traje.

Podría parecer rebuscado, pero no lo es en absoluto y bastará sólo un poco de tiempo para acostumbrarse a un sistema que por primera vez no sólo premia la preparación del combate sino también la ejecución en tiempo real. . Durante las peleas podremos usar objetos como pociones, pero el número queda limitado a seis (por lo menos durante las primeras horas), con lo que ya no podremos llevar infinidad de objetos...

Controlar a Lightning por el escenario es fácil, disponemos de una barra de sprint, que se regenerará poco a poco al gastarse y ahora el salto no es automático, podremos hacerlo cuando queramos. La cámara es libre y la ajustaremos como queramos, aunque no podía faltar algún zoom inadecuado cuando nos movamos por algunas zonas. Y el control en la lucha contiene una novedad, puesto que al sólo tener que controlar a un personaje podemos movernos por el escenario de combate mediante el stick izquierdo y tenemos la posibilidad de responder al ataque enemigo con un “just frame” que mitigará el daño recibido y nos dará ventaja para atacar.

Los Final Fantasy siempre han estado a la última en lo que a gráficos se refiere, sin embargo Final Fantasy XIII Lightning Returns sufre en este sentido. Si bien las escenas CG son bastante buenas, el motor gráfico resulta obsoleto, lo cual salta a la vista con gran parte de los personajes secundarios que nos vamos encontrando. Queda la impresión de que poco cuidado se ha tenido en este aspecto y tampoco ayudan las bajadas de frames ocasionales que el juego deja ver de vez en cuando. La saga está pidiendo al fin un cambio de generación para volver a rendir en el apartado gráfico.

En lo que respecta al sonido menos pegas podemos poner; melodías que evocan a Final Fantasy clásicos y otras que ponen un toque de modernidad. Donde pediríamos un cambio a Square Enix es en la música al ganar un combate, horrenda sin paliativos, ojalá se volviera a la que acompañó a la saga la mayoría de su vida. El doblaje en inglés es correcto y las voces casan bastante bien con el movimiento de los labios; y no os preocupéis, el juego viene con subtitulos en castellano.

Square Enix nos ha traído una trilogía con aspectos muy diferentes entre los juegos que la componen. Quizás Lightning Returns no sea el más favorecido de los tres, pero intenta quitarse el estigma de juego “pasillero” por el que tanto se le ha criticado en el pasado.

Las luchas son rápidas, estratégicas y premian la buena ejecución en los términos en que lo haría un juego de acción. Gran customización y batallas de bosses rejugables para mejorar nuestra puntuación (que puede compartirse online). Con las opciones que da (y dado el cariz apremiante que le rodea), más de una pasada parece necesaria, así que horas de juego no van a faltar.

Análisis de Final Fantasy XIII Lightning Returns

En resumen, un juego para amantes de la saga y para aquellos que después de casi un lustro quieren ver como acaba la historia de este elenco de personajes.


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