Brisa Fenoy publica ‘Amor o Poder’, un disco que lo cuestiona todo, también el feminismo que un día defendió

La cantante y activista gaditana propone un álbum con temas pop y experimentales en los que deconstruye toda la sociedad, también sus propias ideas

Brisa Fenoy publica ‘Amor o Poder’, un disco que lo cuestiona todo, también el feminismo que un día defendió

Brisa Fenoy. / Apátrida Producciones

Brisa Fenoy publica el 12 de marzo su disco de debut Amor o Poder. Bajo esta premisa dual, la gaditana plantea una serie de canciones en las que el activismo, con todas sus contradicciones, adquiere más protagonismo que la propia música. Un disco donde no hay mensaje que quede al azar, donde cada dardo va directo a cuestionar una idea preestablecida.

La política, la economía, la sociedad, la industria musical, las relaciones interpersonales y hasta movimientos sociales como el feminismo, que en otro tiempo defendió. No hay ámbito o eslabón en el que no ponga el foco para alzar sus mensajes, esos que se condensan en lo que ella ha llamado "mainstream con contenido", aunque, a decir verdad, este disco responde a un pop más experimental que mainstream.

Amor o poder: ¿Por qué esa dualidad?

Pues mira, yo desde que tengo uso de razón, he sufrido en el mundo. No me he sentido incluida en muchos aspectos de la sociedad, me he sentido diferente y me parecía como que no encajaba. Y hace tres años, cuando empecé mi andadura profesional en el mundo de la música, me vino esa idea a la cabeza: amor o poder. Entonces dije: guau. He encontrado el filtro, la pregunta, con la que decidir cosas o para hacer o pensar cosas en mi día a día.

Este filtro me ha hecho poder encajar y darme cuenta de que la sociedad, el sistema tanto educativo, como político o económico, se mueve por poder, se mueve por el ego. La sociedad es ego, las redes sociales son ego, el mundo de la música, el entretenimiento, a lo que nos dedicamos... Siento que es todo subir escalones, jerarquías, clases sociales, número de seguidores, cuánto dinero tienes, aparentar... Todo este mundo sin sentido en el que hay libre mercancía, pero no libertad de derechos, los derechos son una falacia inconclusa, realmente no existen. Nosotros somos esclavos modernos y a unos kilómetros, en África, en Sudamérica o en países subdesarrollados también son esclavos, lo que pasa es que nosotros más modernos y ellos menos modernos, de este sistema en el que unos pocos ganan y otros trabajan para que unos pocos ganen...

Toda esta dicotomía (Amor o poder) viene por esta premisa. Al yo entender que todo se movía por poder, supe que a mí eso no me generaba satisfacción, ni paz, que no me movía. A mí me mueve el amor. He comprendido que cuando hago cosas por amor yo me siento bien, y cuando hago cosas por poder que el sistema me empuja a hacer, yo no me siento bien. Este filtro que yo me he puesto a mí misma lo quería compartir para que cada vez que te sientas mal por algo, te preguntes por qué lo estás haciendo, por qué seguramente lo estés haciendo por poder/ego, porque te lo han dicho, porque tienes que encajar porque tienes que triunfar... y al final no eres tú. No es tu esencia.

Pero hay gente que no tiene esa elección. La gente con un trabajo precario que sí sabe que le mueve el amor, pero si tiene que dar de comer a su familia, no hay opción, por tanto no podrían elegir entre amor o poder. 

Claro, si tienen que dar de comer a una familia... Es un tema complejo, pero con pequeñas acciones. Primero, el hecho de planteártelo o cuestionarte ya es un paso muy grande porque hay muchas personas que ni siquiera se lo cuestionan. Tomar conciencia es lo más importante. Una vez la tomas ya todo empieza a cambiar. Yo siento, desde mi experiencia, que si empiezas a tomar conciencia, a tener más pensamiento crítico, a saber discernir entre lo que es mentira y lo que es verdad... empiezas a elegir de manera diferente. Y si empiezas a actuar de manera diferente, la vida te trae cosas diferentes.

Mira, yo llevo mucho tiempo viviendo de mis ahorros. A mí cuando se me acaben, si no puedo trabajar de la música, pues me pondré a trabajar de lo que haya que trabajar porque no me queda otra. Pero es cómo tú te tomes eso. Es decir: ¿soy esclava del sistema o estoy viviendo una experiencia, aquí en la tierra, me ha tocado este momento, esta dimensión, este cuerpo y he venido aquí a experimentar? Y si tengo una familia que alimentar o me tengo que poner a trabajar de algo que no es lo que realmente me gustaría, pues tomármelo desde otro punto, es decir: 'voy a aprender qué es lo que la vida me quiere enseñar con esto y a lo mejor tomando otro tipo de decisiones puedo cambiarlo a largo o medio plazo.

¿Y ha sido más difícil sacar este disco sin el respaldo de una gran compañía o una gran empresa de management?

Ha sido más fácil a nivel creativo y experimental. Como sabes, mi pareja es director de cine, hemos creado una productora que se llama Apátrida y él realiza todos mis videoclips. Él se encarga de la parte audiovisual y yo de la música. Además de componer, produzco mis propios temas, aunque en el álbum he colaborado con algunos productores, pero la mayoría del disco, salvo tres canciones, las he producido yo. Entonces, si yo hago la música y él hace los vídeos... formamos un tándem de libertad creativa que para nosotros es muy importante para hacer lo que realmente sentimos y queremos. Por esta parte ha sido mucho más fácil porque una discográfica no te deja hacer las cosas así. Ellos controlan todo. Además, hay canciones en las que hablo de temas yo sé que las discográficas querrían que no hablase (Fake, Fábricas de miedo). Yo sé que eso no gusta, porque critico mucho al sistema y es normal porque ellos son multinacionales, al final esto no les mola.

¿Has echado en falta esa máquina de promoción que tienen las empresas grandes?

Eso totalmente, porque si yo no te conociera a tí no habríamos cerrado esta entrevista. Sí tengo la suerte de que mi padre me echa un cable con el mailing, me ayuda a enviar las notas de prensa... pero las principales entrevistas que voy a hacer es porque yo conozco a la gente. Tengo una que va a salir también en Vogue porque tengo muy buena relación con ellos.... yo me lo guiso, yo me lo como. Tampoco hay dinero de por medio.

En el mundo de la música, desde mi experiencia, cuanto más dinero tengas más suenas y al final se mueve todo por ese músculo financiero en el que se hacen acuerdos con Youtube para pagar el algoritmo, de manera que cuando sale tu álbum ya tienes 4 millones y ya los medios se hacen eco... Todas estas estrategias de márketing, managers súper gigantes con todos los contactos.... yo no tengo nada de eso, pero yo tampoco quiero estar ahí. Cuando yo estuve en una discográfica estaba en todas partes, pero eso no me movía, no me compensaba. Es que yo lo que quiero es venir a ser quien he venido a ser y hacer libremente lo que siento hacer.

De este disco, aunque incluyes temas que ya has ido sacando y hay muchos sonidos electrónicos, hay como un tipo de música más orgánica y tribal. ¿Responde este giro a que ya no quieres tantos artificios? ¿Ha tenido algo que ver que te hayas mudado al sur?

Pues mira, no tiene nada que ver porque lo que yo estoy haciendo en el sur es mi segundo disco, pero sí que tiene que ver que yo estuve con Chris Castaño que es un maravilloso productor, neoyorquino pero vive en Colombia, y estuvimos allí haciendo algunos de los temas que hay en el álbum, por ejemplo: Quítame, que tiene un sonido más orgánico, pero el álbum es una mezcla porque hay temas muy maquetados, muy producidos, mucho autotune, porque yo quería jugar con eso, con la ironía, con la crítica al sonido más actual (...) que no me voy a vender pero que podría haberme vendido perfectamente igual que un montón de gente sí lo hace porque sienten que es su camino.

He hecho un experimento de mainstream con contenido

¿Eso es lo que tú llamas Pornopop?

Sí. Justo, eso es. Es como explicar mi discurso a través de ese bucle audiovisual que está muy enlazado con el libro. El libro se llama Amor o Poder y en explico todo este discurso y también he querido explicarlo en el álbum con el Booklet, y que se entienda que yo he hecho un experimento de mainstream con contenido, que es lo que yo quería hacer desde siempre, pero haciéndolo me he dado cuenta en estos tres años de que es imposible hacerlo si no tienes ese músculo financiero.

Hay canciones en el disco que son pura ironía (Fake) y otras que son honestidad, en las que soy yo (Amor o Poder).

Cuando la gente escuche este disco, ¿qué cambio esperas producir?

Me gustaría producir una fuerza interna de cada uno para tener más pensamiento crítico, para no sentirnos ni víctimas, ni agredir a nadie ni juzgar y basarnos en ese amor que somos y podamos discernir mejor lo que es importante y a lo que hemos venido a esta vida que es a vivirla, no a estar sometidos.

Si alguien se cuestiona o empieza a tener el poder del amor por sí mismo, por el planeta y por todo habrá merecido la pena. Pero es muy difícil explicar estos conceptos porque a veces no llegamos a entenderlos bien. A mí hasta llegar a este pundo me ha costado mucho y aún sigo intentando ver más allá de lo que nos dicen que hay.

En este disco has invertido mucho y con la incertidumbre que hay en estos momentos... ¿Cómo te planteas recuperar la inversión?

La verdad es que no lo he hecho para recuperar nada. Lo he hecho porque yo quería hacer mi primer álbum, mainstream con contenido, consciente, ser el caballo de Troya que se metía en la industria... ha sido un experimento. Ahora ya estoy trabajando en el segundo álbum, mucho más auténtico, no tan mainstream, más diferente (...) Quiero ir a otros lugares, a otros países, ir abriendome, ir expermientando, encontrar otras vías, otros sonidos...

En la industria de la música yo me siento más rechazada por mujeres que por hombres

En el booklet (libreto) hay muchos pensamientos que no comparto. Por ejemplo, en el minuto 18:40 dices "Uno es abusado solo si se deja abusar". Las mujeres no es que nos dejemos abusar, es que los hombres abusan de nosotras porque están en una situación superioridad.

Claro, pero si te pones a pensar, están en una situación de mucho miedo, porque si intentan abusar es que están cagados de miedo por dentro. Porque su educación ha sido totalmente castradora. Si tú te mueves por el amor y comprendes eso y lo aceptas, ¿te sientes abusada? Si un borracho te grita por la calle, ¿te sientes insultada?

Yo entiendo que tú quieras perdonar o ponerte en la situación del otro, pero eso no quita para que tu jefe o cualquier hombre abuse de tí.

Se pueden poner límites y si eso va a más se puede denunciar.

Las herramientas ya las conocemos. Pero estos hombres crean sobre las mujeres una situación intimidatoria en la que persiguen bloquearte, anularte. Es algo muy sensible, porque evidentemente ninguna mujer quiere ser abusada ni quiere ser víctima, pero lamentablemente hay víctimas.

¿Y tú no crees que también hay hombres víctimas? ¿o mujeres a otras mujeres?. Porque yo lo he vivido en el mundo de la música.

Seguramente, pero no es lo predominante.

En mi caso, por ejemplo, en la industria de la música yo me siento más rechazada por mujeres que por hombres, a nivel de colegas artistas. Yo con los hombres me llevo súper bien y con las mujeres...

Pero la relación es diferente. Aquí me hablas de una relación de igual a igual, entre colegas músicos. No es lo mismo.

Pero también hablo de mánagers, de gente de la oficina... aunque también ha habido hombres que me han dicho que soy demasiado guapa para tener credibilidad en la industria de la música, y pero yo he he llegado a la conclusión de que también hay mujeres y homosexuales que me han hecho bullying de todas clases, no solamente los hombres. Y a mí ese discurso de "el maltratador eres tú" o "el violador eres tú", yo no lo veo así. Hemos vivido en una sociedad muy machista, muy castradora, muy objetizante de la mujer, pero es verdad que si seguimos culpando eso y seguimos victimizándonos, eso no nos va a hacer ir hacia delante.

Para mí no hay Feminismo, en todo caso, por ponerle una etiqueta -que a mí no me gustan las etiquetas-, sería Humanismo

¿Pero tú crees que perdonando vamos a avanzar? Puedo llegar a entender tu mensaje en favor del amor y creo que es algo en lo que cualquiera puede estar de acuerdo. Pero tú no crees que las mujeres tenemos que luchar por tomar el poder, por estar en los lugares de mando, de toma de decisiones y hacer el mundo un poco más justo?

Si, ¿pero cómo es esa lucha?

Esa lucha es reivindicando y educando. ¿Tú no lo crees?

Para mí es educando.

¿Y un mensaje en una pancarta no te parece más educación que la violencia, o que una paliza?

Por favor, sí claro... yo no digo que no, pero hay que educar. Si tú estás a gusto poniéndolo en una pancarta igual que yo lo pongo en mis canciones, cada una tiene su manera de reivindicar, pero porque tú hagas eso no va a cambiar nada, o porque yo haga una canción. Algo puede ayudar, pero la base es desde la educación y desde incluirnos a todos y a todas, y a las plantas y a los animales, porque los animales están siendo totalmente explotados y por ellos muy poca gente habla. ¿Y los niños? ¿La pedofilia? ¿quién habla por ellos? Yo lo veo todo como algo holístico, no es solo de hombres o mujeres sino que es algo que holístico, porque nos movemos por un sistema que se basa en el odio, en dividirnos, en enfrentarnos, las guerras raciales, las guerras de género, las guerras de clases, para que vivamos siempre enfrentados, sometidos y con miedo... y siempre con ese fanatismo que nos han creado desde una corriente.

Para mí no hay Feminismo, en todo caso, por ponerle una etiqueta, que a mí no me gustan las etiquetas, sería Humanismo en todo caso, que es la igualdad entre mujeres, hombres, animales, plantas y nuestro planeta Gaia. Yo voy más allá. Porque todas estas guerras están totalmente creadas para seguir unas modas y enfrentarnos. Tenemos que luchar por algo holístico, no es solamente porque es 8M y hay que luchar ese día, es un problema muy de base de que el sistema está totalmente podrido.

Brisa Fenoy, en una sesión de fotos en 2019. / Carlos Alvarez/Getty Images

Al final, no somos libres, y los derechos humanos no existen. Y creo que el problema va mucho más de fondo que solamente esta guerra de género y esta guerra racial, todo el rato agresores y víctimas, para mí eso no es así y deberíamos darnos cuenta de que nos distrae más. Yo, que he ido a manifestaciones siempre, está bien, pero creo que empezar juntos y juntas a pensar más allá (...) que nos demos cuenta de las cortinas de humo que nos ponen constantemente en esta sociedad, a través de los medios, las películas, las canciones, las modas... y que veamos que no tenemos que hacer guerras los unos con los otros sino guerras con los de arriba.

El 8M está muy bien, pero hay que ir más hacia delante, que el 8M pueden ser todos los años y todos los años igual, y no es así, es todos los días y es un cambio estructural, vertical, de arriba a bajo, no porque se ponga de moda y sea la tendencia, y con rabia y con victimismo. No lo veo así.

El feminismo en realidad no es eso. Según la RAE, es el principio de igualdad de derechos entre mujer y hombre.

Sí, y me encanta, pero yo no pienso solamente en eso. Pienso dónde están los niños, y qué pasa con los animales, las plantas, el planeta, el sistema de trabajo... yo el problema no lo concibo como una cosa solamente de hombres y mujeres y tampoco lo consigo como negro y blanco. Es una cosa que va mucho más allá. Que no hay separaciones entre hombres, mujeres, animales, plantas, que todos deberíamos tener un respeto a todo, que deberíamos de no juzgar, pero ahora mismo es una utopía.


icono_desplegar_comentarios_2

Comentarios

icono_desplegar_comentarios_2
LOS40

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?